2011/02/15

"True Grit": El camino desolado de la injusticia


Director: Joel Coen & Ethan Coen
Año: 2010
País:USA
Duración: 110 min.
Sinopsis: Después del asesinato de su padre por Tom Chaney, Mattie Ross, una chica de catorce años firmemente decidida a hacer justicia, contrata los servicios del sheriff Rooster Cogburn, un borracho de gatillo fácil. Ambos perseguirán al criminal hasta territorio indio e intentarán atraparlo antes de que lo haga LaBoeuf, un ranger de Texas, cuya misión es llevarlo consigo para que sea juzgado por el asesinato de otro hombre...
 NOTA: 9/10    Ficha en IMDB

Retomando a los hermanos Coen y su extensa filmografía, hoy he tenido el lujo de ver un Western en pantalla grande como manda patrón, la última película de los hermanos, nominada a 10 Oscars de la Academia. "True Grit" además, es una nueva versión de la novela de Charles Portis que ya tuvo su adaptación al cine allá por 1969 de manos de Henry Hathaway con John Wayne a la cabeza, nada más y nada menos. A priori, he tenido el placer de ver el original, y aunque los Coen intenten por activa y por pasiva, asegurar que se han basado muy poco en aquel film  (y más en el relato de Portis), las comparaciones son irremediables, para lo bueno y lo malo. Guión adaptado (y nominado) escrito por Ethan y Joel Coen. "True Grit" expone el western como perfecta "excusa" para hablarnos de la historia de venganza de una niña (la mujer dentro de Western como piedra angular e interesante de la película, no siempre muy agraciada en el género, exceptuando casos como el de "Hasta que llegó su hora" con mi amada Claudia Cardinale, por ejemplo, film que los Coen han tenido muy en cuenta para tenerlo como referente), que contrata a un sheriff un tanto peculiar, el gran personaje de Cogburn que aquel film del 69 hizo ganar a John Wayne su único Oscar. El film es una grata aventura a través de tierras salvajes con tres personajes centrales, donde se expone con cierto lirismo y aforismo, una alegoría al camino de la soledad, de la individualidad moral que motiva a cada uno de los personajes a traspasar el camino y ha luchar entre un desierto gobernado por estrellas solitarias. De hecho, lo que sí consigue con total acierto el remake de los Coen (y quedaba cojo en el original de Hathaway) es precisamente la metáfora de ese mensaje, la introspección frívola y rocambolesca de unos personajes perdidos en la gran inmensidad y en los peligros del salvaje y frío oeste. Una de las escenas finales, donde Coburn lleva a la niña en su caballo a través de las estrellas para salvar su vida, engrasa dicho mensaje, lo impone con sutileza, dulzura y gran acierto lírico. La relación casi paterno-filial del Ranger, el Sheriff y la niña es también el contrapunto perfecto, personajes que han perdido su vida familiar, que están vacíos o corrompidos emocionalmente, y que dentro de ese caos de equilibrismo que expone la cruda historia de Portis, el encuentro es misericordioso, bello, a la vez que nos acerca humanamente a sus personajes, nos aleja con medidas drásticas, y para mi eso es todo un acierto, el western no debe caer en efectismo emocionales de magnitud, el equilibrio marca Coen está dentro.

Argumentalmente, la versión de los Coen puede pecar de casi calcar algunos diálogos directamente de la novela o a los del film del 69 (Aunque hay muchas lindezas de humor Coen, quizás algo más ocultas que en su mayoría de su filmografía, pero que aparecen con ingenio y con reserva, solo para el espectador atento y conocedor del puño que escriben los Coen en muchas situaciones), y la tensión narrativa, que a veces desaparece de un plumazo, pues es prácticamente igual a aquel film (vuelvo a decir, hay pasajes nuevos, con otra mirada diferente, donde se profundiza mejor que en el film original, muy acertados, pero en el fondo, es lo mismo con diferente color). Por lo demás, los diálogos son geniales, dinámicos y cargados de socarronería y jerga de puro olor western, inteligentemente hablando. El acierto que pone por encima esta adaptación a la de Henry Hathaway, es sin duda el acierto de su impecable final, esos últimos minutos, con las imágenes más inspiradas, alegóricas y estimulantes de la película, con una Mattie Ross adulta. Que cierra de manera magistral la película, manera más realista y ejemplar que aquel final chorra "happy" y edulcorado del film de Hathaway. Por otro lado, quizás la parte más efusiva de la historia, la de la carga de Cogburn con los jinetes y la caída al pozo de la serpiente de Mattie, parecen carecer de la fuerza y luz que desprendía el film del 69, quedando un poco abrupto todo, como contado a desgana, o esa es mi sensación. No obstante, el resto es impecable, disfrutable y quizás lo más "acondicionado" o "recatado" que han escrito los Coen sin a su vez, dejar de ser ellos.

Más aciertos de la película. El reparto. Impecables son, todas y cada una de las interpretaciones que pueblan el film. Por un lado, la sorprendente interpretación de una primeriza Hailee Steinfeld, que se mete en la piel de la inteligente, ágil y fantástica niña Mattie Ross, matizando muchísimo con lo que Kim Darby nos dió en el film original (a mi personalmente me gusta muchísimo más el intelecto audaz que le imprime al personaje la señorita Steinfeld). Quizás el mejor personaje de la película, lo tenga el GRAN Jeff Bridges, que hace que nos olvidemos de John Wayne durante todo el metraje, y en mi opinión eleva muchísimo más en complejidad, matices y colores al sheriff que interpretara en su dia el mítico Wayne. Bridges borda por completo su personaje, está fantástico en cada escena en la que aparece, mítico y carismático, merecidísima su nominación al Oscar. Matt Damon interpreta al Ranger de Texas, LaBoeuf. Su papel tiene un impresionante parecido físico con el del film de Hathaway, que interpretara Glen Campbell. Damon está genial en la piel de este personaje que sabe llevar perfectamente, pues el traje le está muy ajustado y bien puesto para sus aspiraciones como actor. Y por ahi se cuela un poquito el señor Josh Brolin, interpretando al cobarde asesino Tom Chaney. Brolin lo borda también para lo poco que sale, es curioso verle actuar y poner ese acento tan marcado, su mimetización camaleónica de un personaje rudo, americano y fanfarrón de este personaje, es algo que apreciaréis muchísimo mejor en versión original, la cual recomiendo encarecidamente. El resto de secundarios, están muy bien, aunque eso si, los del film del 69, eran mucho más impresionantes, entre sus filas estaban dos grandes: Robert Duvall o Dennis Hopper. 

En la dirección, los hermanos Coen ruedan un film sobrio. Quizás el más naturalista, tranquilo y parsimonioso de toda su carrera. No me malinterpretéis, el film está milimétricamente estudiado plano por plano, los encuadres son proteccionistas, la cámara está perfectamente situada. Pero se entrecruza el sello Coen (algo oculto a veces) con la convencionalidad de estudio, o quizás el clasicismo enfermizo de los Coen es algo que se les han impuesto, lo cual hacen que estén mucho más contenidos, pero a conciencia, lo cual creo que los engrandece mucho más, je, me inclino por esto último. Tengo que fantasear un poco con la excelente fotografía de la película, para mi la favorita al Oscar este año. Es impresionante la locura de la paleta de colores, esa mezcla pictórica, casi surrealista, extravagante, barroca pero a su vez desaturada y minimalista, mezclando lo crepuscular del western, los claroscuros de Eastwood (en "Sin Perdón" que está muy presente también), la mezcla es tan excentrica y fantástica como sus directores, un alarde de genialidad que se disfruta con creces en la pantalla grande, da gusto, de verdad, los que echáis de menos el buen western en una pantalla de cine, lloraréis de alegría. No me voy sin nombrar otro de los grandes aciertos (y olvidos de la academia) de la película, su banda sonora original compuesta por el siempre imaginativo Carter Burwell. Su partitura se queda grabada en la memoria, ese piano que casi quita el hipo, ese sonido melancólico y solitario que acompaña anímicamente el ritmo de los personajes, el alma que Burwell deja con su música es maravillosa, recomiendo que la escuchéis aparte, el score es sencillamente precioso, lástima no poder tenerla en las nominadas al Oscar, se lo merece, y mucho.

  "El tiempo se nos escapa" - Mattie Ross. - 

En conclusión:  "True Grit" es una película que nos conduce con lirismo y buenas muestras, hacia una reflexión que habla sobre la soledad, lo injusto que es el camino de sus personajes a través ,valga la redundancia, de la propia injusticia en el mundo hostil del más puro, crudo  y salvaje oeste. Es un relato que habla del tiempo, del vacío existencial, emocional y de la indiferencia de la humanidad. También es una película cargada de aventura, de humor negro no, ingeniosamente calcinado, que aprovecha lo bueno del film de 1969, lo mezcla con la novela original y lo expone con mejor profundidad cinematográfica que aquel, pero solo un poquito. No obstante una de las pelis del año, la más impersonal de los Coen, pero quizás una de las más interesantes, un Western en estado puro, como los de antes, pero en el siglo XXI.

La Escena:  Su maravilloso final// Cogburn y Mattie bajo las estrellas, perdidos en la inmensidad y cabalgando hacia el final de la aventura// La escena en la que Cogburn borracho, se enfrenta en un duelo absurdo con LaBoeuf para ver quién dispara mejor a las provisiones.

2011/02/12

"Barton Fink": Papel de pared desquebrajado


Director: Joel Coen & Ethan Coen
Año: 1991
País:USA
Duración: 112 min.
Sinopsis:  En 1941, el guionista Barton Fink viaja a Hollywood para escribir una película sobre el luchador Wallace Berry. Durante su estancia en el Hotel Earle, Barton sufre un bloqueo intelectual. Su vecino, un vendedor de seguros, trata de ayudar, pero Fink sigue luchando con una serie de desafortunados eventos que lo alejan más y más de su tarea original.
 NOTA: 10/10    Ficha en IMDB


Cuando los geniales hermanos Coen, firmaran una joya como "Muerte entre las flores", paralelamente escribieron otro guión que hablaba sobre el estado creativo de los Coen por aquel tiempo (principio de los 90), en el que supuestamente estaba el desazón y el bloqueo mental. De ahí, los Coen idearon esta joya inclasificable, un brutal análisis sobre la mente del escritor, del creativo y del alma humana que recorre la mente del espectador con serpenteante inteligencia y su puntito corrosivo, ese que tanto nos gusta en el estilo de sus autores. "Barton Fink" está escrita por Joel Coen & Ethan Coen, ambos exponen con gran soltura su crítica más severa al mundo de Hollywood. Es ahí precisamente donde entra en juego una baza importante de humor negro, donde los excéntricos dirigentes de Hollywood cargan las tintas y donde claro está, queda definido el protagonista. Un escritor teatral un tanto concienciado en preocuparse por los problemas del hombre común, que inevitablemente, se topa con la cruel realidad. Esa pretensión de poner en el arte, la poesía del artista, del supuesto bohemio y su peligroso equilibrio, mantienen el discurso moral del film. Los Coen trabajan un protagonista algo ingenuo, intelectualmente perdido en un vacío emocional importante, hechizado por los secundarios que entran de alguna manera en su mente (representado de manera "Felliniesca", en un hotel casi vacío, frío y claustrofóbico). Es ahí, en el hotel, donde el libreto de los hermanos se adentra en la psique más paranoide del creador, donde se exprimen los giros de guión con una naturalidad pasmosa y algo bastarda por parque de los Coen que da gusto mirar cada pasaje, cada plano y cada alegoría. El film va aumentando sus puntos, sus conexiones simbólicas, y llega a entrar dentro del juego del espectador por sus fantásticos diálogos (algunos muy existencialistas, otros cargados de un humor tan esperpéntico y negro que hace que la carcajada sea extrema, impecable y plausible). 

Y dentro de ese mundo caótico (la mente es un mapa difícil de descifrar, justo como se dice en el film) los Coen deshacen su nudo personal (ese que lleva su sello) para ofrecernos un juego que lleva al desconcierto del propio espectador, todo ello desde la idílica y concienzuda parte final, donde los Coen juegan con lo abstracto, la metáfora y la parábola visual, reminiscente durante muchos momentos en el film con imágenes que evocan la inspiración, la mente o los sonidos del hotel. El significado de estas referencias depende ya de cada uno, para mi, el hotel y su papel de pared que se despega cada vez que Barton Fink escribe, representa el vacío creativo, la natural manera de vibrar de las cañerías o los sonidos del pasillo (oscuros y macabros) desestabilizan lo humano, el fatal destino (los Coen inclinan la cámara aparentemente sin motivo a veces, pero explican con lenguaje visual ese descontrol de sus personajes y ese punto de choque que llegará en el film). El calor del pasillo en llamas del final con ese referente tan recordado al mundo de David Lynch, y evidentemente ese final tan nervioso, fascinante y a su vez desconcertante, con la chica mirando al mar de las ideas, y el pájaro cazando a un pez en la orilla, mientras Fink, observa a su manera a la chica, deja de pensar en lo que habrá dentro de una caja que su orgullo ya se encargó de soplarle lo que contiene, y se deja caer por las tuberías de una playa que no controla, que no puede ser compartida, que debe ser solitaria, como la vida introspectiva del autor, no consciente del todo en lo que consiste la vida común, y machacado en cambiar la vida a través de ese falso pensamiento de que el arte, lo abstracto o la  poesía, pueden hacerlo. Así de mediáticamente duro y con su grado de maldad corrosiva (a su vez que atrayente), exponen los hermanos Coen sus pensamientos, su crítica hacia la creatividad, hacia Hollywood, hacia sus propios culos. Una historia compleja, que va sumando sus mejores momentos mediante avanza, y que será fascinante para algunos, en cambio para otros, será más que una paja más del autor (este tipo de público queda representado en los ejecutivos del film). Tremendamente densa, compleja y la historia más extraña que han plasmado los hermanos Coen.

Reparto excelente. Memorables las interpretaciones de sus partícipes, por un lado el siempre genuino John Turturro en la piel de Barton Fink. Un papel que le va como anillo al dedo y que perfectamente se comunica con el público, genial. Fascinante, tremendo y terrorífico está el papelón que tiene el gran John Goodman, que tiene uno de los papeles claves del film y yo diría que una de las intepretaciones más fascinantes y misteriosas que le he visto hacer a este pedazo de actor. Destacar también el papel femenino, interpretado por Judy Davis, fantástica en su rol, con algunos momentos destacables, Steve Buscemi como el botones, y los peces gordos de Hollywood, interpretados por unos histriónicos Michael LernerTony Shalhoub o Jon Polito respectivamente, geniales todos. En la dirección, uno de los films más perfectos de los Coen tras las cámaras. Es impecable cada encuadre, pues la imagen está cargada de significado y simbolismo cinematográfico, personalmente algo que me fascina. Esos planos cenitales en el hotel, los largos paneos hacia los desagües del hotel, el pasillo o la propia máquina de escribir. Los nerviosos seguimientos a sus personajes, la lírica visual que se imprime en la parte final, y el mundo personal o propio que crean los Coen con una técnica que huye del clasicismo imperante para films que centran su acción en los años 40. Ya digo, sorprendente dirección y una de mis preferidas a nivel técnico de los hermanísimos.

En conclusión:  "Barton Fink" habla sobre la desolación creativa del alma. Expone con total libertad, frescura y nerviosismo narrativo esta cuestión moral, y nos adentra cada vez más en una magnolia abstracta y a su vez onírica a la que solo se podrán adentrar sus espectadores más sensitivos y cinéfilos, el resto, imagino que quedará algo desorientado, al igual que los pretextos de su protagonista, pero de eso se trata. Conmover con el arte es uno de los temas. El arte como tal, no cambia una sociedad, una película no deja de ser una película, un autor no deja de tener problemas para crear, pero ahí dentro de la mente, cualquiera sabe el camino, habrá mucha gente que lo siga, y otros que se reirán, te utilizarán y guardarán tu cabeza en una cajita sellada. Una joya de los Coen que para mi queda permanente en la retina cinéfila. Un 10.

La Escena:  El final en la playa. // Barton Fink revisando las escenas en la sala de proyección de una película.


Musarañas


No abrieron los ojos, pues tampoco las musarañas se lo impusieron. No hacía falta. Eran niños tumbados en el césped, mirando las nubes, obviando las alergias, retomando palabras nuevas, sencillas e interesantes. Más allá del horizonte se asomaba la bruma y el parquet de madera que algún día los haría recorrer una dársena de barcos invisibles, allí donde las palabras recorrerían un camino hacia el olvido. Allá donde la inocencia y la mente abierta eran puras, estables , mágicas, alguien se olvidó de crecer. Ella cogió las riendas de sus coletas, deshizo su cabello en pedazos y se sentó en una silla pegada a las nubes. Con falsa euforia y con una sonría tan rojiza como sus mejillas, miró al niño que la observaba desde el césped húmedo y amarillento por las pisadas de la muchacha,  y con cierta determinación le dijo: Eres demasiado pequeño para crecer.

2011/02/06

"The Kids Are All Right": la delgada línea de la adultez


Director: Lisa Cholodenko
Año: 2010
País:USA
Duración: 104 min.
Sinopsis: Nic y Jules mantienen una relación lésbica y tienen dos hijos, ambos fruto de la inseminación artificial. Pero lo que obsesiona a los chicos es conocer al hombre que donó su esperma y, por un capricho del destino, lo encuentran entrando asi en sus vidas, aunque naturalmente tropezarán con la oposición de sus madres.
 NOTA: 8/10    Ficha en IMDB


Tercera de las seis reseñas que dedico a los Oscars 2011. "The Kids Are All Right" melodrama que se postula a la categoría de mejor película, está dirigida por Lisa Cholodenko. Una película dinámica, sencilla, directa y divertida. Una de esas películas que hay que remover con recelo y oler, como el buen vino que destiñe poco a poco las dificultades de sus variopintos personajes. El guión de Lisa Cholodenko y  Stuart Blumberg, se centra en distendir los conflictos que se le presenta a una familia nada convencional, cuando los chicos de la pareja de lesbianas deciden conocer a su donante de esperma, su padre. De esta sencilla idea se hace toda una bola llena de sutil comedia, drama moral y buenos momentos, donde el mundo adolescente se entrecruza e incluso se complementa con el bache emocional que vive la adultez en ciertos momentos, muy puntuales, donde se cuestiona absolutamente todo. Es la doble moral que tiene el fantástico título de la película "The Kids Are All Right", los chicos llevan la razón y el peso, la carga de los adultos, el sustento que hace avanzar a sus personajes, muy cambiantes, anclados en una falsa normalidad que se amenaza de manera drástica durante casi todo el metraje, sin ser agresivo, el guión toma esas decisiones de manera realista, pura, consciente de los hechos, sin artefactos típicos. Me gusta como se platean los problemas sexuales de la película (tanto en el mundo adulto, como en el adolescente) y emocionales, no se profundiza de forma directa en los personajes, sus pinceladas quedan más al gusto más sensible de cada espectador, lo que le resta algún que otro punto, no todos conexionarán del todo con la historia. Para mi, esa frialdad realista que respiran muchas escenas, están cargadas de electricidad, aunque eso si, se echa en falta redondez, pero recuerdo, es un libreto sin pretensión de ser grandilocuente, y eso se nota.

El reparto coral, uno de los puntos fuertes de la película, está estupendo, buenas interpretaciones en general. Por un lado la creíble pareja de lesbianas, interpretada por dos grandes actrices. Por un lado Annette Bening (Nominada al Oscar por este papel) que está realmente intensa en su papel, y la siempre genial Julianne Moore, para mi, la mejor de la película, se come su papel, portentosa la Moore. Otro nominado por su rol en este film es el curioso papel del donante interpretado por Mark Ruffalo, que consigue un personaje denso, cargado de introspección (aunque queda algo cojo por motivos del guión al final). Y los dos chicos, Josh Hutcherson como Laser, muy bien en su rol, y la guapísima e inocente Mia Wasikowska (La Alicia de Burton) que tiene un rol que juega mucho con las miradas, los silencios y los pensamientos, decisivo para captar el mensaje del film, en su parte final.  Como apunte, el gracioso personaje de la amiga del personaje de Mia Wasikowska en el film, es interpretado por Zosia Mamet, joven actriz que recuerdo por su excelente aportación en la segunda temporada de "United States of Tara", a mi personalmente me gusta mucho esta chica. En general, un reparto funcional, que cumple perfectamente, pero que tampoco sobresalen unos sobre otros, muy satisfactorio, sin más.

La dirección de Lisa Cholodenko, es elegante, sobria y muy centrado en dar ritmo a las conversaciones, en desaturar mucho los espacios donde se mueven los personajes sin destabilizar en ningún momento la perfección de los encuadres o movimientos con la Dolly Cam. La fotografía (un tanto independiente) hace el resto, buena dirección, pero sin virtuosismos de ninguna clase. La Banda sonora original correa a cargo de Nathan Larson, y Craig Wedren, aunque estás más mudos durante el metraje, cuando aparecen le dan mucha presencia a las escenas de la película con unos tonos nada arrogantes, en buena sintonía con lo que se muestra, por lo que es una música funcional correcta y que va bien con el tono del film.

"Necesito deciros algo. No es un gran secreto, vuestra madre y yo estamos en un momento horrible ahora y... la verdad es que el matrimonio es difícil, es muy duro. Dos personas solas abriéndose camino entre la mierda, año tras año, envejeciendo, cambiando. Es una maratón ¿Vale?. A veces pasan tanto tiempo juntos que uno deja de ver al otro. Sólo ve raras proyecciones de su propia misera, y en vez de hablarse, uno pierde los estribos, hace cosas horribles y se equivoca como me pasó a mi. Y me siento muy mal porque os quiero y quiero a vuestra madre. Y esa es la verdad. A veces, uno hiere al que más quiere. No sé por qué... si leyera más novelas rusas...en fin..., Solo quería pediros perdón por lo que hice, espero que  con el tiempo sepáis perdonarme. Gracias."

En conclusión:  Las líneas de arriba que dice el propio personaje de Julianne Moore en "The Kids Are All Right", define perfectamente el camino, o los caminos humanos que decide declarar el film de Lisa Cholodenko. Pese a que estamos ante un film que no quiere profundizar hasta herir el alma del espectador, si que es cierto que estamos ante un film notable, con buenas intenciones, interpretaciones creíbles y momentos muy divertidos. Un 8.

La Escena:  La llegada del personaje de Mia Wasikowska a la universidad, y su despedida con la familia, donde realmente afloran los sentimientos que se quedan introspectivos durante todo el metraje.// La escena sexual que Moore y Ruffalo mantienen mientras el empleado jardinero los llama desesperado, desternillante.


2011/02/05

"127 Horas": El hombre y la roca


Director: Danny Boyle
Año: 2010
País:UK
Duración: 93 min.
Sinopsis: Basada en la historia real de Aron Ralston, un intrépido montañero norteamericano tristemente famoso porque en mayo de 2003, durante una escalada, en Utah, sufrió una caída. Tras varios días inmovilizado e incapaz de encontrar una solución, tuvo que tomar una dramática decisión. 



Segundo film y reseña, que dedico a los Oscars de 2011. Es el turno de Danny Boyle y su "127 Horas", film de moda con el actor de moda, James Franco. Mucho me tenía que conmover, inquietar, cosquillear el señor Boyle tras su sobrevalorada "Slumdog Millionaire" película que arrasó en los Oscars de hace un par de años y que a un servidor le pareció correcta, sin más. Por otro lado, la historia se basaba en la historia real de Aron Ralston, que pasó las famosas 127 horas atrapado entre la vida y la muerte, el hombre contra la roca, en definitiva, 93 minutos de angustia, que no solo va por ese camino superfluo y tan caminado por otros films, Boyle acierta, por suerte. Guión adaptado escrito por Simon Beaufoy y el director Danny Boyle. Estamos ante un relato casi documental (en los primeros minutos del film) donde se nos presenta al aventurero, y se nos mete con sutileza, ciertos planos (el inicio frenético con miles de planos del mundo, calles, gentes, y la escapada de Aron es un buen punto de partida para ver la sutil crítica que Boyle inyecta en su película cual sutil ironía de la vida) pero que indaga en el alma humana. Partimos de que el accidente del protagonista coloca al film en una tesitura moral importante: replantearnos el porqué merece la pena vivir, valorar la vida, lo que nos rodea, la vida privilegiada que nos da. Y claro, todo ello, tomando como base a la justiciera naturaleza, que pone al protagonista en un punto primigenio, el hombre contra la roca, la vida y la muerte.

Boyle indaga con angustia, con astucia, la soledad del personaje, adentrándose en ese rincón rocoso, deshabitado, para desestructurar los cimientos del nivel de vida occidental y ponerlos en una balanza de valoraciones. El personaje real de Aron sufre, más allá de lo que físicamente pueda ser visceral (e incluso agresivo, irritable para la vista, gore, desagradable) para los sentidos, lo es para el alma del personaje. Sus confesiones a la cámara, el grado paranoide, la suma de la inteligencia para sobrevivir, nuevamente, el ser cavernícola prevalece ante todo lo actual, la vida por encima de todo. Es curioso, como el realizador juega con el montaje, con los cuidados planos. Boyle puede presumir de ser un director versátil, pues su cámara está físicamente en escena (Aron se graba en unas confesiones muy emotivas y provechosas para la película, por ejemplo, esa que intenta evadir su problema imaginando que está en un late-show, es fantásticamente magistral, pues con eso, se indaga muchísimo en el estado introspectivo del personaje, sin decir mucho, a veces la película se hace hasta muda). Pero más allá de sus recursos, el montaje y la majestuosidad agresiva de sus planos rodados, paranoide, obscena y tan directa cual un puñetazo en un ojo, consiguen elevar el dinamismo de la película. No solo estamos ante un tipo intentando salir del jodido problema, es ahí donde entra la moral, el recuerdo, el análisis sobre la vida, la soledad, la humanidad, la catarsis onírica incluso.

La frescura de la paleta que expone Boyle, elevan el film, arrancan al espectador palabras, el suspense, la desesperación va con el protagonista y el que vea la película, nos hace saltar en la butaca, y ojo con los estómagos débiles, más de uno se tapará los ojos, no del horror visceral y sangriento (que lo hay) si no de lo que es capaz de hacer una persona en una situación limite, tan asombroso, interesante y a la vez aterrador, que el film toca varios géneros así de la nada, con la precisión de una navaja suiza (Esa que el protagonista no lleva por pura casualidad de la vida, o no, je). Y a nivel interpretación, el señorito James Franco se come toda la película él solito. Un papelón que borda a la perfección, Franco está realista, crudo, memorable y muy entregado en su rol, si este año el Oscar no fuera para Colin Firth, sin duda Franco se lo llevaría de cajón. Su lucha estoica mano a mano con el espectador, hace el film muy cercano, muy realista (pese a que el elemento cinematográfico no desaparece cual película documental, al estilo "REC", "Paranormal Activity" o este tipo de realización tan de moda, lo cual agradezco mucho).  El resto del reparto, es casi anecdótico y pasa para contar lo que el protagonista vive a modo de pensamientos, como es el caso de su novia, una preciosa Clémence Poésy, o las chicas del  principio, interpretadas por Kate Mara y Amber Tamblyn. De la banda sonora original, hay que aplaudir prácticamente todo, tanto el fantástico trabajo que realiza A.R. Rahman (Nominado al Oscar este año por este film) poniendo sus notas en los momentos precisos, muy inspirado y perfectamente en sincronía con lo que pasa en la pantalla, genial. Sin olvidar los temas no originales que cargan las tintas (a veces de manera irónica) sobre lo que vemos en pantalla o lo que pasa con el protagonista, es el caso de temas tan bien metidos como: "Lovely Day" de Bill Withers, realmente para aplaudir como está dentro del filmje). Destacar la canción original que canta Dido, que también está nominada este año, muy bonita, y para mi creo que la ganadora, (aunque me divido entre ésta y la de Randy Newman) veremos. Nuevamente nombrar el excelente trabajo de montaje, y la labor empírica de Boyle de mezclar planos de todo tipo de soportes (cine, Mini DV, Fotos, etc...), algo que ya probó en su anterior film, pero que creo que explota muchísimo más aquí, con mejor resultado y no gratuito, justificado al 100%.

En conclusión: "127 Horas" posee todo lo  necesario para el disfrute cinéfilo, pese a que no es tampoco la obra maestra del siglo. No contiene un guión complejo  (más bien todo lo contrario) pero si muy reflexivo, existencilsta, espiritual e interesante. La interpretación de James Franco está ya entre las mejores, o la mejor de su carrera. Boyle filma con inspirada tranquilidad y redondea creo que con mucha más precisión, lo que en 2008 le dio varios Oscars con "Slumdog Millionaire". Una película genial, recomendada. Por cierto, ojito a la escena del brazo tan comentada y debatida, para mí, si que fue especialmente fuerte, pero es una escena perfectamente necesaria dentro del film, quedáis advertidos. Un 9.

Puntos de vista: "Room Service" y "Sombras en la oscuridad" en los ojos de...

Hoy tengo ganas de traeros al rinconcito, dos reseñas que he tenido el enorme placer de leer en un par de blogs amigos, que se han molestado y han dedicado su valioso tiempo en dedicar unas palabras preciosas a dos de nuestros cortos en Luigi Arts. La primera os la traigo desde una productora de cortometrajes amiga, Volvoreta Films. Desde allí, la magia de su creadora, Irene Cañas, ponen los puntos y las comas con una poesía muy bonita en su reseña a "Room Service ". No tengo palabras, creo que no me merezco tantas palabras bonitas, pero bueno muchisimas Gracias, podéis leer la crítica entrando a la web de Volvoreta Films (Y ya de paso os véis alguno de sus cortos) o pinchando aquí
"Al escuchar el título ya tenía clara una cosa: el mundo imaginario de Luigi R.P se iba a situar en un hotel desconocido, en habitaciones secretas, en pasillos oscuros, en camas que parecen nuevas pero que al mismo han sido utilizado mil veces habiendo desgastado sábanas y ensuciado almohadas..." - Irene Cañas - Volvoreta Films.

Y la segunda reseña, y las gracias de nuevo, se las doy a otro amigo y compañero cortometrajista, que en su blog personal, ha hecho un análisis impecable sobre uno de nuestros primeros cortometrajes, "Sombras en la Oscuridad". Las palabras de Víctor Castilla, me han parecido nuevamente desmesuradas para un servidor, que quizás no se merezca tantas palabras de afecto. Estoy enormemente agradecido por tu reseña y por tu manera icónica y carismática de tratar este corto como emblema de nuestra productora, hacia lo que vendría después. De su extensa reseña que podéis ver aquí, me quedo con estás palabras que dedica al cortometraje y en especial a la esencia de lo que intentaba trasmitir con él, que Víctor capta perfectamente:

"Sin duda, muy pocos realizadores noveles sabrían estar contándonos la historia de un chico que quiere ser poeta a modo de apasionante relato de ciencia ficción. Apasionante, que no meramente épico, pues Luigi R.P. jamás se habría conformado con un insulso relato de acción, explosiones y suspense acerca de la destrucción de una civilización, su relato va más allá, eso sí, logrando lo más difícil, sin renunciar a la acción en favor de la pasión, ni a la pasión en favor de la acción." - Víctor Castilla. Cortometrajista -

 Desde aquí, mi más humilde abrazo a los dos por dedicarles un tiempo escrito y personal a los cortos, no sabéis la ilusión que me ha hecho, de verdad.

2011/02/02

"The King´s Speech": Llevando la voz del pueblo


Director: Tom Hooper
Año: 2010
País:UK
Duración: 118 min.
Sinopsis: El duque de York se convirtió en rey de Gran Bretaña con el nombre de Jorge VI. Su tartamudez, que constituía un gran inconveniente para el ejercicio de sus funciones, lo llevó a buscar la ayuda de Lionel Logue, un experto logopeda, que consiguió, aplicando una serie de técnicas poco ortodoxas, eliminar este defecto del rey.


Primer de los seis films que voy a reseñar con respecto a la nominación a mejor película en la próxima edición de los Oscars. "El Discurso del Rey" de Tom Hooper es una de las cintas que más sorpresas está dando en diversos premios del gremio y un film notorio en sus procedimientos. Mi expectativa ante un film muy inglés, sobre la subida al trono de Jorge VI, eran muy prototípicas, pues el film me ha sorprendido gratamente. Guión original que lo firma David Seidler, y que se centra sobretodo en explorar la faceta más humana de los primeros pasos del duque de York, y su imposibilidad de hablar a la nación debido a su tartamudez. Todo eso mezclado con los cambios sociales y políticos de una época que aguardaba inminentemente la Segunda Guerra Mundial. Pero lo que de verdad importa, es como el personaje que tan magistralmente interpreta Colin Firth se ve envuelto en ese caos personal que le frustra. Entrando en juego el fantástico personaje de Lionel, quizás la piedra angular de la película, es él el que viene a decir el verdadero mensaje de la película. El pueblo queda representado a través de él, el maestro de dicción poco ortodoxo, cotidiano y humilde, él le da cargando las tintas simbólicas y maravillosas, la voz al rey de Inglaterra, su autoridad para hacer el bien ante la adversidad de los tiempos, y no al revés, el totalitarismo y la religión, está criticada a modo de sutiles (o en su forma más radical con la subida de Hitler al poder) pinceladas muy bien metidas dentro del film, hay que fijarse.

Los diálogos están cargados de dinamismo, frescura y cinematográficamente son muy agradecidos en los tiempos que corren. Las conversaciones entre sus dos protagonistas, tanto el personaje del Rey, como el de Lionel, son impecables, y van en ascenso (con tonalidades cómicas y de cierta socarronería muy interesante y disfrutable), que culmina con un final emotivo, determinante pero sin estar edulcorado por efectismos baratos, todo queda perfectamente medido en el guión de David Seidler, incluso bastante natural, y muy funcional, nada farragoso, aunque eso sí, su único achaque quizás sea, que le cuesta un tanto arrancar, pero se va elevando mediante pasan los minutos, sin ningún problema. En el reparto (Estamos ante un film donde prima mucho el elemento interpretativo, sin lugar a dudas), un elenco de lujo que está totalmente redondo dentro film, consiguiendo una interpretaciones maravillosas, y permitanme la expresión nada aristocrática, de rechupete. Por un lado el protagonismo del Rey, personaje fantásticamente representado por un  Colin Firth inconmensurable, que personalmente, creo que se adueñará del Oscar. Pero para mí, el que de verdad se come cada escena en la que aparece es uno de mis actores preferidos, el GRAN Geoffrey Rush, que abraza un papel hecho a su medida como el humilde "profesor" del Rey, sus escenas con él, su profundidad narrativa y lo que hace que una al espectador con la historia monárquica tiene el peso en la magnífica interpretación de Rush, un crack. Del resto, destacar a Helena Bonham Carter como la Reina Isabel, nominada a los Globos de Oro por este papel, y que a mi parecer le queda muy bien pero sin  destacar tampoco demasiado. Michael Gambon  en su pequeño pero importante papel, interpretando al Rey Jorge V, Guy Pearce en el papel de Eduardo VIII o el siempre agradecido Timothy Spall como secundario de lujo dando vida al mismísimo Winston Churchill. 

En la dirección, Tom Hooper (nominado al Oscar en la categoría de director) logra un trabajo notable, con personalidad y con lo que rebosa dentro de la película, frescura. Fantásticos seguimientos con la Steady-cam a través de los largos pasillos de palacios y calles de la época (Un bravo a la dirección artística de la película, fantástica), sus encuadres llenos de aire en los contra planos a la hora de mostrar la amplitud de sus personajes, o los primeros planos en las escenas más decisivas. Su buen hacer, ponen al film como deleite del cinéfilo exigente, alejándose quizás de esos encorsetados films ingleses donde la cámara juega un papel menos decisivo y más la teatralidad y los movimientos de los actores. Destacar la banda sonora la firma el maestro Alexandre Desplat; que lleva una racha impecable, con trabajos magníficos, éste no iba a ser menos. Desplat compone un score precioso, intrigante a su vez, llenando de vida muchos de los momentos del film (donde el compositor se lleva la palma de manera descarada), su nominación al Oscar del 2011, está más que justificada y merecida.

En conclusión: "El Discurso del Rey" es un film fresco, natural, recomendable. Quizás a nivel personal, no entre dentro de lo mejor del 2010, ni sea la mejor película que deba ganar los Oscars  (Aunque cualquiera sabe), eso sí, es un film fantástico, del disfrute cinéfilo y con unos actores que se salen y que ponen todo su empeño en cada escena. Tom Hooper también sorprende en la dirección, y Desplat se anota otro tanto. Un 9.