2009/12/23

"The Royal Tenenbaums": Inseparable familia separada

Siguiendo la estela de un cineasta que me encanta, el señor Wes Anderson, me he decidido a ver uno de sus films que tenía pendiente, "The Royal Tenenbaums", creo que en mi humilde opinión, su mejor película en todos los aspectos, una joya atípica, llena de ingenio y sabiduría cinematográfica, es de esas que adoras o que odias, el cine de Anderson tiene ese factor al ser bastante independiente en sus formas y conceptos, hay que entenderlo. Los Tenenbaums son una peculiar familia en la que cada uno de sus miembros supone un verdadero universo de comportamientos anómalos y experiencias surrealistas. Las relaciones entre tan extraña fauna darán lugar a las situaciones más divertidas cuando el descerebrado cabeza de familia, después de más de quince años de abandono familiar, decide recuperar el calor filial y marital fingiendo un cáncer de estómago. A lo largo de seis semanas indagará en las personalidades de cada uno de sus vástagos, intentará reconquistar a su mujer y será el mayor cómplice e instigador para sus dos gamberros nietos.

Libreto escrito por el propio Anderson, apoyado de su siempre colega de oficio, Owen Wilson, casi tan inseparables y entrañables como los propios personajes del film. El guión de los Tenenbaums, es sentimiento, ilusión, realidad. Todo respira un carisma muy especial, y el principal mensaje ante la soledad de los personajes y el afán por continuar tras los golpes de la vida, está enfocado a través de una familia muy variopinta, cada cual aporta un granito de genialidad a la historia. He oído que es redundante, aburrida, anticlimática. Olvidad esto, pues todo lo que se cuenta dentro del film se sigue con una precisa atención, con un dinamismo que Anderson parece tratar con cariño, espero y mimo en cada escena donde sus atractivos personajes hacen gala de un show, a veces dramático, a veces triste, sublime, realista, surrealista, en parte, como es la vida, una familia llena de problemas a cual más estridente. Ver todo esto como una metáfora es quizás bastante superficial, pero realmente no se le pide mucho más. Anderson y Owen no quieren sacudirnos con petulancias, más bien exponer con claridad sus opiniones respecto a las relaciones humanas, se perfilan sus biografías dentro de una "anti-socialización" previa, y se autocritican dentro de los personajes. Es por ello que el genial personaje de Gene Hackman, dentro de todo el cambio dramático, consigue dar unión y poner en orden a toda la familia sacrificándose en cuerpo y alma, una lección de lo que fantásticas que pueden ser las personas en el fondo. La película está contada a través de capítulos, cada cual exponiendo los conflictos de cada personaje, de los cuales hablaremos ahora. En definitiva, tiene sus momentos emotivos, algunos donde soltaremos la carcajada sarcástica (para el público más atento que no se ría con cualquier cosa y entienda el surrealismo que nace de un concepto muy esencial), donde nos enamoraremos de cada personaje y sus motivos (si conectáis con el film, os enamoraréis de todos y cada uno de los personajes, ya sean protagonistas o secundarios, pues sus fases son completamente aplicables a muchas etapas de nuestras vidas, seguramente...), diálogos bastante buenos (aunque es un film donde los actores hacen que todo sea muy superior en calidad narrativa, todo sea dicho), en definitiva, un guión muy original, con pasajes realmente geniales, y para mí, lo mejor que ha escrito Anderson hasta la fecha.

Hablemos pues de lo que para mí, ha sido lo más espectacular de la película, su reparto y personajes. Por un lado Gene Hackman, impresionante en el papelón del señor Royal, quizás el mejor papel que yo recuerde de este genial actor, impresionante pues es capaz de causar todo tipo de sensaciones, un personaje entrañable que finalmente es aplaudido. Le sigue la siempre genial Anjelica Houston en el papel de la madre, que aunque tenga quizás un personaje bastante lineal en sus formas, esta mujer es un pedazo de actriz sí o sí, y le da cierta personalidad introspectiva muy interesante, lo cual es genial. Ben Stiller, uno de los hijos, que vive sumido en una curiosa depresión obsesiva con también sus peculiares hijos huérfanos de madre (y todos ellos vestidos con los ya representativos chandals de colores chillones típicos de Anderson y su estilo visual) Stiller está genial, realmente impresionante el papel que tiene, me ha encantado, memorable. Gwyneth Paltrow es la hija adoptiva de la familia, el papel femenino por excelencia (magistral y guapísima Paltrow, nunca me ha llamado mucho esta chica, pero aquí está sumamente impresionante en todos los aspectos), fumadora compulsiva, mujer perdida y sumida en el caos existencialista debido a sus vivencias que lleva por el camino de la amargura a varios personajes masculinos de la película, los geniales Bill Murray (fantástico como siempre, y muy cachondo su personaje, que dice más con su presencia que con las palabras), Owen Wilson (haciendo de nuevo otro papel a su medida, siempre mejor cuando está junto a Anderson), y su hermano en la realidad, Luke Wilson, que recrea un personaje bastante complejo, bonito y espiritual (que casa perfectamente en relación y emoción con el de Paltrow). Y el repartazo no se acaba, le siguen otros secundarios de peso como Danny Glover, genial, Alec Baldwin (es el narrador de la película, que aparece un poquito entre bambalinas), o el impresionante y desternillante papelón de otro asiduo de Anderson, Kumar Pallana ("Gupta" en la genial película de Spielberg "La Terminal") teniendo unas escenas impecables, llenas de humor y complicidad con el espectador (la escena del navajazo es para no parar de reír de lo absurda y genial que es, xD). Un reparto impresionante, no se le puede pedir más, yo daría un aplauso global a todos, porque cada uno consigue recordarse en la memoria, llegan al alma del espectador y están al nivel de la peli.

Tras la cámara, el señor Wes Anderson lo borda. Quiero pensar, que éste es su film más perfecto a nivel visual (creía que lo era "Viaje a Darjeeling" pero veo que toda su esencia la recogió de éste film, creando su estilo definitivo, lo cual...) la cámara no para de captar unos encuadres muy rico en detalles (desde los planos con la cámara en mano, desde los fabulosos planos detalles, la composición pictórica que se apoya en una fotografía de colores cálidos, coloridos pero muy desaturados, muy vistosos y bonitos), el montaje de algunas de las escenas (los flashbacks son geniales, mi escena favorita del film pertenece a uno de ellos precisamente, o esa donde Luke Wilson se afeita, donde el montaje es realmente impresionante), sin olvidar claro, algunas escenas que brillan por una realización muy cosmopolita y diferente, entre ellas destaco tres: Esa en la que Hackman habla con sus nietos en un parque (con la cámara usando el zoom, y el lenguaje del set, con la verja como obstáculo de los personajes y el teléfono como sutil aforismo de la comunicación que necesita el personaje de Hackman), El plano secuencia cerca del final, donde el paneo horizontal muestra como han acabado los personajes tras el desastre (genial), o esa donde Luke Wilson y la Paltrow se encuentran en la estación de Bus, a cámara lenta, memorable. Todo a nivel técnico de la mano de Wes Anderson es impecable, realmente artesanal, sencillo pero visualmente poético (algo que creo que es más difícil de conseguir, pero que se valora muchísimo menos en nuestros días a nivel global). La banda sonora es magistral, va perfectamente con el tono del film, tanto los temas seleccionados, no originales, que van desde Los Ramones, Los Rolling Stones, un par de Bob Dylan, Elliott Smith pasando por Lennon, Nico, The Velvet Underground, o el fabuloso tema final de Van Morrison que cierra la película. Sin olvidar alguno de los temas originales, tan majos compuestos por Mark Mothersbaugh y Erik Satie, una banda sonora impecable.

Wes Anderson es un cineasta especial, reconocido con cariño por los que en silencio, o en amor secreto, como niños, abrazamos su cine. Éste film, supera mis expectativas iniciales, y si bien, creo que está muy por encima de los que para mí, eran sus dos mejores películas, "Bottle Rocket" y "Viaje a Darjeeling" (después de la sensación algo dispar que me dejó "Life Aquatic"). Una joya, llena de momentazos, con un reparto impecable que recomiendo con bastante ganas, pues deja muy buen rollo en el cuerpo, además de que al terminar de verla, podremos debatir interiormente la película, pensar en sus personajes, en su melodía, en su chispa. Un 10.

NOTA:10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos y seguidores del director.
DURACIÓN: 108 min
Ficha en IMDB
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