2008/11/29

"Life aquatic": Bajo el mar

Y sí, como en aquella película de disney, que maravilloso es Wes Anderson incluso en su submundo acuático, todo un delirio de imaginación e ingenio paranoico, extravagante y surrealista. Libreto que explora las andaduras de la tripulación de un peculiar barco capitaneado por Steve Zissou (Bill Murray) que en busca de un super tiburón, se encuentra a sí mismo como persona, abandonando su carácter fanfarrón, egocéntrico y carismático por encontrar a un hijo perdido (Owen Wilson) que da sentido y forma a una melodramática historia llena de momentazos. Pues la carga estrambótica es clara desde los primeros fotogramas, la caricatura de los personajes (por otro lado no muy definidos pero directos, como suele pasar en el cine de Anderson, para mi, todo un acierto difícil de conseguir) y el fenomenal mundo que Anderson crea, un marítimo paraíso casi fuera de este mundo. El guión de Anderson no se come a primera vista, está reservado a sus propios aforismos artísticos que pueden o no gustar al público, pues ni el mismo se toma como relevante muchas partes del film, para de buenas a primeras hacerlo mostrando una evolución más dramática en sus historias. Así pues, los fans del realizador, encontrarán grandes momentos de lujuria argumental, surreales y cómicos momentos llenos de gorritos rojos (o efectismos como el propio Anderson menciona en el guión a modo de paradoja autocrítica) y peces animados en stop-motion, ni que decir tiene que los diálogos son secos, directos y llenos de comicidad algunas veces, repito,no de fácil acceso. En general, Anderson nos cuenta la búsqueda de una idea absurda que nadie se cree, pero que está ahí gracias a la confianza de su equipo, un equipo que complementa la vida de los seres, ya sea en tierra o en el irracional (pero realista) mundo acuático, el éxito es toda una aventura, pero por el camino, dejaremos a unos cuantos.

Y para darle forma al excentrico mundo, el repartazo. Bill Murray en la piel del capitán, un claro homenaje a Jacques cousteau pero llevado al sarcasmo y el buen hacer carismático de algunos grandes papeles de Murray, un tipejo acabado que encuentra en esa vida suya, algo por lo que creer y luchar más allá de sus aventuras y documentales falsos, genial. Owen Wilson, repitiendo como casi siempre en un film de Anderson (como buenos colegas que son) el papel del hijo le va bastante bien aunque en mi opinión se atraganta un poco cuando comparte visión con la siempre MAGISTRAL Cate Blanchett, que por cierto lo borda, al igual que otra crack, Anjelica Huston que repite uno de sus clásicos papeles de mujer fuerte, fumadora y de mal genio que tanto nos gustan, aquí no iba a ser menos. Por ahí también están Willen Dafoe en un gracioso y simpático papel, Jeff Goldblum que se queda un poquito a medio gas en mi opinión, o un irreconocible Michael Gambon. Un reparto muy acertado que cuadra dentro de la extraña atmósfera del film perfectamente, curiosamente.

Técnicamente el señor Wes Anderson vuelve a dar en el clavo. Lo primero, consigue acertar de lleno en la estética, haciendo que no se olvide nada del carisma del grupo de personajes, ya sea principal o secundario, segundo, la cámara no para de ofrecernos buenos planos, ojo a esos ya suyos, seguimientos con la cámara (hay uno donde se van viendo las estancias del barco que es espectacular, la cámara sube y sube sin cortes), esos paneos y ráfagas extrañas tan bien logradas,la vista subjetiva, o el momento de la carta bajo la puerta, la "cutrez" intencionada de las escenas de acción (que casan y justifica lo que el grupo de exploradores marítimos hacen, documentales que parecen falsos, pero son así en la realidad), o la curiosa manera de cerrar el film (el montaje en el choque del helicópero o los créditos finales, llamativos y llenos de fuerza para verlos hasta el final con una sonrísa en la cara). Un trabajo excelente, sin duda alguna, que bien podría estar entre lo mejor (técnicamente hablando) como de "The Darjeeling Limited" o "Bottle Rocket". Lo mejor: La estética, la extraña composición tanto del guión como de los personajes ( El personaje brasileño cantando las canciones de David Bowie por ejemplo), el estilo Anderson, tan bien definido y tan genial dentro de lo extravagante o delirante en el buen sentido, este tipo es grande. Lo peor: Algunas partes del guión, como la "historieta" de amor entre el trío protagonista, Murray, Wilson y Blanchett, no deja de cuadrar del todo, a veces también peca de tomarse muy en serio algunos pasajes cuando el espectador cree que es comedia y viceversa, quizás esté ahí la gracia.

Escenas: La secuencia inicial en el cine, el momentazo del tiroteo en el barco Bill Murray con los secuestradores (para destroncharse), los delfines (tremendos), donde aparezca Anjelica Huston, la secuencia del helicóptero hacia el final, el descubrimiento del tiburón en el submarino. Los créditos finales son una delicia. En general, un film que depende de quién lo vea cobra un sentido u otro, es imposible de saber, hay que verla, y eso si, la base está, si te gusta el cine de Anderson, te gustará, sino, puede atragantarse. Un 7,6.

NOTA: 7,6/10
RECOMENDACIÓN: Fans del cine de Anderson o amantes del cine "extravagante".
DURACIÓN: 119 min.
AÑO: 2004
Ficha en IMDB



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece una película estupenda, muy divertida y casi la mejor de Anderson en mi opinión.
Yo creo que este tio tiene mucho que decir en el cine y espero que no renuncie nunca a su estilo.
Genial crítica!!

Un saludo!

Donnie.

Luigi R.p. dijo...

Muchas gracias Donnie, me alegro de que guste mi blog, el tuyo está muy bien también.

Anderson es genial, en mi opinión.
Un saludo!