Hace meses que no escribo nada que me parezca interesante, de hecho todo lo que he escrito hasta ahora me parece insustancial, hueco, quizás ahora lo vea con un significado más amplio, más relajado. Quizás el tiempo, el espacio, los hechos, me hayan vuelto más insensible, indiferente, pero no lo creo. Si me hablan de dolor, lo siento, si me hablan de lágrimas, las veo correr por mis mejillas, si me hablan de guerras me aterrorizo. La sinceridad, creo, es el paso definitivo para la comprensión, para elevar el intelecto pasito a pasito, pero no es suficiente, los hechos, las acciones también nos definen. El arte, en mi caso, el cine, me llena de momentos cada vez más apacibles, alegóricos y llenos de sentido, pero en mi caso, a nivel personal, lejanos, vacuos. Tampoco trato de convertirme un mártir de mi propia condición, eso cada vez me repele más, y eso que siempre me he intentado justificar constantemente de una manera u otra, ya sea escribiendo o grabando. Ya suena repetitivo, me cansa. Entiendo que antes medía lo que me pasaba por ciclos, cortos, pero ciclos, aquí empieza uno, aquí acaba otro. A día de hoy, los ciclos están perdidos en un caos tan justo que no se encuentra la estrategia, el plan de anticiparse al futuro, las pretensiones que tanto preocupan a la mayoría de mortales. El hecho de fluir, ese es mi único objetivo, da igual si estoy en la misma situación, da igual si alguien lo comparte o no conmigo, pues es un hecho quizás individualista, poco occidental, mental, lucrativo a nivel personal. No se, parece que algo dentro de mi se ha esfumado, o está dormido, o está quejándose de sí mismo. Otra cosa no, pero inconformista siempre he sido, eso a la larga es bastante malo, o bastante bueno. Sigo sin escribir nada que me entusiasme, creo que ha quedado claro, no es plan de ponerse redundante. Estamos condenados a vivir.2010/07/18
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Hace meses que no escribo nada que me parezca interesante, de hecho todo lo que he escrito hasta ahora me parece insustancial, hueco, quizás ahora lo vea con un significado más amplio, más relajado. Quizás el tiempo, el espacio, los hechos, me hayan vuelto más insensible, indiferente, pero no lo creo. Si me hablan de dolor, lo siento, si me hablan de lágrimas, las veo correr por mis mejillas, si me hablan de guerras me aterrorizo. La sinceridad, creo, es el paso definitivo para la comprensión, para elevar el intelecto pasito a pasito, pero no es suficiente, los hechos, las acciones también nos definen. El arte, en mi caso, el cine, me llena de momentos cada vez más apacibles, alegóricos y llenos de sentido, pero en mi caso, a nivel personal, lejanos, vacuos. Tampoco trato de convertirme un mártir de mi propia condición, eso cada vez me repele más, y eso que siempre me he intentado justificar constantemente de una manera u otra, ya sea escribiendo o grabando. Ya suena repetitivo, me cansa. Entiendo que antes medía lo que me pasaba por ciclos, cortos, pero ciclos, aquí empieza uno, aquí acaba otro. A día de hoy, los ciclos están perdidos en un caos tan justo que no se encuentra la estrategia, el plan de anticiparse al futuro, las pretensiones que tanto preocupan a la mayoría de mortales. El hecho de fluir, ese es mi único objetivo, da igual si estoy en la misma situación, da igual si alguien lo comparte o no conmigo, pues es un hecho quizás individualista, poco occidental, mental, lucrativo a nivel personal. No se, parece que algo dentro de mi se ha esfumado, o está dormido, o está quejándose de sí mismo. Otra cosa no, pero inconformista siempre he sido, eso a la larga es bastante malo, o bastante bueno. Sigo sin escribir nada que me entusiasme, creo que ha quedado claro, no es plan de ponerse redundante. Estamos condenados a vivir.2010/07/17
"Låt den rätte komma in": El Amor
No puedo dejar de emocionarme sin dejar de aplaudir la extraordinaria fuerza visual y narrativa de la película sueca del director Tomas Alfredson, "Låt den rätte komma in", en España la vimos pasar brevemente por la cartelera como "Déjame Entrar". Un film precioso, una historia de amor como las que ya no se ven en el cine actual, con una sutileza y lírica visual deslumbrantes, y el tema de moda, el vampirísmo como telón de fondo. En profundidad, una impresionante historia de amor íntima e imposible entre dos niños muy diferentes, Oskar y (la que bebe sangre, pues en ningún momento se auto denomina vampira) Eli. Una joya del cine actual que nos os debéis perder desde ya, si no la habéis visto, aquí podéis dejar de leerme e ir corriendo a conseguirla. Oskar, un niño tímido de 12 años, acosado en el colegio por unos compañeros, se hace amigo de Eli, una misteriosa nueva vecina de su edad, cuya llegada coincide con una serie de inexplicables muertes. A pesar de que Oskar piensa que ella es un vampiro, intenta que su amistad esté por encima de su miedo. Libreto adaptado, perfectamente escrito (De que manera más eficaz) por el autor de la misma novela que da nombre la película, John Ajvide Lindqvis. La fría templanza de los primeros pasajes, el perfil de cada personaje, son tan sutiles, tan poéticos (los paisajes, la composición, y ciertos encuadres hablan también de la atmósfera que se respira dentro de la película) ponen al servicio del espectador, la que para mi, es sin duda la historia vampírica más realista de la historia del cine. Pues todo lo que iremos viendo, el espectador conectará sentimentalmente, el guión llega muy adentro con muy poquito. Acabamos enamorándonos de un niño inadaptado, obviado por sus padres separados, pero ligado emocionalmente a Eli, la vampira que vive a su lado, en un vacío pisito. Es en el patio de dicho piso, donde tendremos las primeras escenas entre ellos, unidas por un cubo de rubik descompuesto que Eli reconstruye cual metáfora de la catarsis emocional que posteriormente vivirán. Una preciosa historia de amor enjaulada en lo imposible, en el cuerpo de dos niños entrañables.
Dentro de esta maravillosa historia de amor imposible (pero con un final realmente escabroso, magistral y arriesgado, ya veréis), los adultos, el mundo que rodea a los protagonista, es un completo caos, en ese caos, se refuerza mucho más la relación entre Oskar y Eli, ambos se encuentran sumidos en un mundo que constantemente se les pone del revés (Eli acaba perdiendo a su padre sin quererlo, pero acepta su condición, se acepta tal cual es, sin divagar, al igual que Oskar, que desde el primer minuto, conecta su corazón con ella). Es curioso, porque tal grado de madurez, de sinceridad emocional, solo queda clara en los dos niños, pues el mundo adulto parece complejo, aburrido, triste. Dentro de lo macabro de una niña vampira, dentro de lo visceral (que lo hay, y algo gore en ocasiones), nada importa, el amor renace siempre, más allá del asesinato (justificado), de lo terrenal, del apego superficial. Es la mejor historia de amor posible entre un humano y un vampiro, un guión excelente, sin fisuras, poético, cálido y duro a su vez, lleno de grandes momentos, del disfrute del auténtico cinéfilo. Una historia fantástica como debe ser. La cámara, se sitúa con comodidad, con cierta maestría en cada ángulo, desenfoques de lente, primeros planos con algo que se escapa de lo magistral, algo mágico, composiciones pictóricas deslumbrantes, planos y momentos metafóricamente representativos ( Los árboles floreciendo, el cubo de rubik, esa escena en que la madre de Oskar y el propio protagonista se lavan los dientes es para enmarcar, dentro del contexto donde se encuentra la película en ese momento, entre una transformación vampírica y un ataque a Eli al más puro estilo "Estaca y Sayonara" je.) . Tomas Alfredson rueda con mucho cariño, con esfuerzo, sin irse a lo fácil, buscando los retales de cada plano y cosiéndolos con buena algarabía (algo complicado de hacer), mezclando muchos planos, utilizándolos al servicio de la historia, llenando de personalidad cada encuadre. Una dirección inspirada, que inspira (en mi caso) olor de buena artesanía y estilo (otro punto complicado de ver hoy en día).
Qué os puedo decir del reparto. Inolvidable es poco. Dentro de mi retina, dentro de mi corazoncito (que ciertas películas lo ponen más sensiblero, como es el caso que nos ocupa, je) ya están Oskar y Eli, dos revelaciones y portentos de la actuación que se comen (o muerden, para ser más redundantes, je) la pantalla. Kåre Hedebrant borda a Oskar, un NIÑO con todas las letras, ni pijo, ni repelente, ni odioso, un complejo niño que conecta directamente con el alma del espectador y la transporta al mundo de la película. Eli, interpretada por la sorprendente e inquietante Lina Leandersson, sin ella el film tampoco funcionaría. La pequeñaja vampira está perfecta, y cuando acabéis adorándola, por fin creeréis en vampiros, pero esta vez de verdad, si digo que su interpretación es sublime, me quedo corto, hay que verla y sentirla. Del resto, destacar al padre de Eli en la película, un papel estupendo, quizás llega con una fuerza atenuada al espectador, pero perfecto. Un reparto memorable, que se desvive en mi opinión, por sus dos protagonistas (aunque el buen uso de los secundarios para el enriquecimiento de la historia es también uno de los grandes aciertos del guión), inolvidables, perfectos. El amor, prevalece ante cualquier obstáculo, y si bien los protagonistas no pueden estar juntos debido a la incompatibilidad, Oskar y Eli se atraen con mucha más fuerza, yendo más allá de lo superficial, escuchando lo que ambos no pueden explicar, sintiendo más allá de lo que su corta edad les permite sentir. Toda una lección de constancia y belleza introspectiva, pues uno de los momentos del film, Eli le pregunta a Oskar: ¿Si no fuera mujer (vampira) te gustaría igual? a lo que Oskar, ensimismado en sus ojos, sin saber muy bien que es lo que puede llevarle a tal electricidad emocional, le contesta que si.
"Déjame entrar" no podía ser tan maravillosa. No podía serlo después de que todo aquel que me decía que la viese, la ponía fantásticamente brillante, como un soplo de aire fresco, como una historia para unos pocos afortunados que se quieran asomar a la pequeña ventanita y verla con los ojos de un niño. Sin aspavientos, sin diálogos chorras, sin titubeos y sin vampiros del Zara, redundantes y de usar y tirar, cuanto le queda por aprender a la audiencia, cuanto le queda por escribir señorita Meyer. Y sin más, le doy un 10, porque no hay ni 20 ni 30, que si no también se lo daba. Una de las películas de la década, y de lo mejor que he visto en mucho tiempo, quizás directa a mi TOP 10. Recomendada queda y recomendaros también la extensa galería de capturas que he hecho en el blog conjunto que tengo, podéis verlas aquí.NOTA:10/10
AÑO: 2008
DURACIÓN: 114 min
Ficha en IMDB
Tráiler en Youtube
Foto Galería
Google Story
Queda poco ya, para que Pixar, nos traiga sensatez a la cartelera de una maldita vez (que ya está bien de tanto vampirito cursi, perros habladores con gafas de alternativos y gallinita de los huevos ogro explotadas hasta decir ya, que no dejan de convencerme). "Toy Story 3" se perfila como la joyita del Verano con permiso de tito Nolan y su "Inception" que cada vez espero con más ansia-puta (una expresión que yo mismo me invento y exagero de vez en cuando). El tráiler pertenece a una campaña viral de la propia peli de lo más original, la verdad me ha encantado, es fresca, y de lo mejor que he visto en trailers desde hace unos añitos, no es coña, echadle un vistazo, está en inglés pero se entiende bien. ¡Hasta el infinito y más allá! :)
2010/07/16
"Hasta que llegó su hora": El Cambio Anárquico
Sergio Leone, el maestro del spaghetti western, culminaba sus antológicos western, con una obra que roza toda la plenitud de sus anteriores clásicos (la trilogía del Dólar), "Hasta que llegó su hora" o mejor dicho "Once Upon a time in the West", expone el cambio, la caída de los bandidos, del viejo oeste, para rehacer los pilares de la civilización anárquica y violenta que Leone ha estado mostrando, para redimir a esos hombres tan expuestos a la visceral manera de plantar la ley. Y como no, gracias a uno de los mejores personajes del mundo Leone, increíblemente, una mujer, que pone el punto a la historia, que llena de cordura e inteligencia cada fotograma en ese mundo tan claustrofóbico y canalla de Leone. Brett McBain, granjero viudo de origen irlandés, vive con sus hijos en una finca levantada sobre el terreno arenoso y desértico del Oeste americano. Allí piensa que será feliz con su segunda y reciente esposa, Jill, que debe llegar desde Nueva Orleans, y a la que prepara un fiesta de bienvenida. Pero antes, una partida de bandoleros acaba con las vidas de Mac y sus hijos. Cuando Jill llega a la hacienda queda impresionada por una matanza que nadie se explica.
Ojo al libreto. Lo firman, tres grandes del cine Italiano, Leone, Dario Argento y Bernardo Bertolucci. Con esta premisa, no puede haber fisuras, no debe haber una historia mediocre y falta de alma, y así es. El libreto respira complejidad y buen hacer por sus cuatro costados. La evolución es sin duda, el gran tema de la película. El modo en que la historia incorpora ciertos elementos que hace caer en la cuenta varios puntos. El primero, que el viejo oeste ya no lo es tanto, los ferrocarriles se instalan a la velocidad del rayo, y el consumismo manda. Las viejas glorias, los héroes y los rudos bellacos, pasan a un plano de decadencia para Leone, que imprime cierta parsimonia en todos los sentidos. Una lentitud extrema (que quizás sea lo más criticable en su conjunto global) para expresar la tediosa batalla de una mujer (el espectacular papelón de Claudia Cardinale) que sale de una situación penosa, para meterse en una peor, llena de anarquicos personajes, de una sin razón que la lleva a actuar con la mejor arma que tiene, la intuición, la garra femenina, la inteligencia de sus palabras, su físico (ojo, el film podría ser machista, sexista, no lo es, la inteligente forma de mostrar la evolución y los métodos del personaje femenino es tan esencial en la trama, es tan importante que casi podríamos decir que estamos ante un western totalmente decidido por las mujeres, un film claramente adelantado a su tiempo en ese aspecto, y de los pocos western donde la figura de la mujer tiene un papel tan impecable y decisivo). Toda esa anarquía, va compartida con los sueños de una vida mejor que tienen TODOS los personajes, tanto buenos como malos, desean la estabilidad de unas montañas y desiertos que han olvidado que es eso, y el que no cambia, muere en el camino. Impecablemente exploramos este western que bien podría ser crepuscular (en un sentido metafórico y global de la palabra), que bien engloba todo lo que hemos visto en las anteriores entregas de Leone, y lo eleva un pasito más, con otro enfoque pero sin perder el estilo y la forma.
Quizás estamos ante el western más dramático y personal del director Italiano. El pulso narrativo de Leone (sin contar la primera escena en la estación, muy al nivel de los otros clásicos de la trilogía del Dólar, y extenuando el sentido del tiempo como si fuera un chicle goloso) imprime sobriedad, no es tan nervioso, y pasa a la elegancia, tanto en los majestuosos planos con la dolly, los generales, y en particular los planos cerrados a las caras de los actores, cada vez que la cámara se cierra en Claudia Cardinale, es electrizante, magia pura, se trasmite todo el impulso dramático y poético, que junto con la maravillosa partitura de Ennio Morricone una vez más (que firma si no el mejor, uno de sus mejores trabajos con el director) impone el sello, la épica, los pelos de punta. A destacar otro elemento al que Leone recurre (como bien hiciera en "La muerte tenia un precio") el uso del simbólico tiempo (los relojes de mano, pintados en las paredes del pueblucho) y el flashback que carga el villano de la película hacia el héroe-vengador (el personaje de Harmónica que interpreta Charles Bronson, muy al estilo Clint Eastwood, pero obviamente más eclipsado por la fémina que resuelve todas las papeletas de la película). El Leone de siempre está (y sus puntos clave, como el duelo final, algo menos épico que en films anteriores, pero igualmente intrigante, interesante y fascinante) se impone su sello en todo momento, un sello copiado hasta la saciedad, pero que solo el propio Leone sabía hacerlo tan bien, el pulso es fantástico, la continuidad a veces es brusca, pero da tiempo para la reflexión, lo cual no es un puntito muy malo si lo pensamos bien, hay bajones, obvio, es por ello que sigo prefiriendo la puntualidad y el frenetismo de la que para mí es la mejor película de Leone, "Por un puñado de Dólares".
El reparto, genial. Henry Fonda como Frank, el <<hijoputa>> made in Leone con todas las letras al que Fonda, con lo buen actor que fue, le da toda la profundidad posible, brindando quizás al mundo Leone, del mejor villano que haya tenido su filmografía del viejo oeste. Jason Robards como Cheyenne, un personaje inolvidable y que tiene quizás muchos momentos memorables y diálogos fantásticos, su final es para enmarcar, me ha encantado. Charles Bronson, mítico actor en la piel del justiciero, el hombre de la armónica distorsionada y misteriosa (los acordes de Morricone ponen la piel de gallina), un papel que recuerda como ya dije, al mítico vengador solitario de Eastwood en los anteriores films, pero que aquí parece sometido a un plano menos relevante. Se encarga de ese relevo, un papel femenino impresionante. El de Claudia Cardinale, enamora, encandila, los matices (aunque no tenga apenas diálogo) que imprime con su rostro, y el total acierto de colocar a una mujer dentro de un mundo de hombres para claudicar la evolución dentro del mundo de Leone, me parece exquisito, para aplaudir. Cardinale está estupenda, guapísima y me ha enamorado por completo (ya lo hizo también, en lo poco que salía en "8½" de Fellini, algo tiene esta mujer).
En definitiva, "Hasta que llegó su hora" (cual título irónico hacia la evolución del propio spaguetti western) explora el cambio, el relevo social de un mundo de rudos hombres y sus pistolas, para dejar que las mujeres se quitaran el corsé, pudieran soportar ser "violadas" sin que su inteligencia y decisiva capacidad de moral y juicio las afectase, y claro, el nacimiento de una era quizás nueva para el cine de Leone (que asi fue), sus últimos y epifánicos films, a cual de ellos más interesante, bizarros (el que sería su último western, por así decirlo) y memorables. Un merecido 10.
NOTA:10/10
AÑO: 1968
DURACIÓN: 165 min
Ficha en IMDB
Tráiler en Youtube
2010/07/15
Las 10 Sit-com de mi vida
Últimamente tengo el blog algo dejado. La razón podrían ser varios factores, quizás pereza sea uno de ellos. Pero si que es cierto que también estoy arrimando fuerzas para aportar nuevos proyectos personales. Uno de ellos es la realización de una comedia de situación (o Sitcom) para los próximos meses, y el proceso es bastante denso y testarudo, no es fácil, y más retomando la comedia, un género cada vez más competitivo. Es por ello que he decidido hacer un punto de inflexión, y recordar aquellas series que han marcado mi vida (o lo siguen haciendo), aquellas sitcom que me han calado y que obviamente son mis referentes a la hora de estudiarlas y admirarlas. He seleccionado 10, no las 10 mejores, sino las 10 series que personalmente me han acompañado en mi vida o las que recuerdo con mayor cariño, espero que como yo, compartáis gustos, nostalgia y risas recordando los personajes y momentos legendarios y sublimes de nuestras comedias de situación favoritas.
10.- Salvados por la campana: (1989)
Serie de mi infancia, y supongo que como yo, muchos. Quizás la primera comedia de situación adolescente que no tomaba a la ligera sus guiones (que aprendan Hannah Montana y compañía). Míticos personajes, los chicos enamoradísimos de Kelly y las chicas suspirando los vientos por Zack y Slater. Aunque para divertido, y mis personajes favoritos (eran lo que más risa me provocaban) los del profesor y el frikilón de Screech. ¡Qué recuerdos! y que mayor se hace uno cuando piensa la de años que hace que no se emite en directo la cabecera de la serie.
9- Aquellos maravillosos 70: (1998)
Quizás pasa algo desapercibida para el público en general. Pero esta serie (que descubrí hará hace poquito, cuando se dignaron a emitirla en la tele) contiene una premisa interesante. Rodada a finales de los 90 y ambientada como si fuesen los shows televisivos de los 70 (donde aparecen las autenticas sit-com puramenente americanas). No hay dos gags por minuto, quizás su humor sea más distendido, pero la verdad es que a mi me gusta bastante, es entretenida y carismática.
8. Padres Forzosos (1987):
Otra serie que ocupó gran parte de mi infancia y marcó en gran sentido mi adicción a las comedias de situación. "Full House" o "Padres Forzosos" era familiar, con chistes simplones y tramas muy comunes, pero su evidente inteligencia a la hora de tratar los personajes, los chascarrillos y su estilo propio, la hicieron permanecer diez años en antena. Inolvidables personajes, los dos tios, Jesse el rockero, Joey (con sus imitaciones y salidas esperpénticas) o el padre Danny, con su puntillismo y meticulosidad familiar. Recuerdo especialmente el capítulo del restaurante pirata (no se me olvidará en la vida, quedó en mi retina cuando lo vi de niño) o el del los brazos escayolados de Jesse (y la mítica escena del tazón de cereales). Por cierto, de aquí salieron las gemelas Olsen, que hacían un solo papel ambas, el de Michelle, Olsen bebés claro.
7. El Príncipe de Bel-Air (1990):
Los 90, fueron años excelentes para este tipo de comedias. Hay muchas, quizás las mejores. Una de las que nos acompañaron a la hora de comer a muchos de nosotros, fue esa en la que salía un jovencísimo Will Smith. "El príncipe de Bel-Air", poco hay que decir de tan fantástica serie. Ya la mítica intro de la serie nos enganchaba (además de cantarla a pies juntillas cada día de memoria), para dejar paso las excentricidades de la familia Banks, el tio Phil con sus míticos caretos. Carlton y sus antológicos bailes. Hillary y su pavo pijoterismo permanente. Jazz con sus saludos y salidas de tono (que le hacían salir de la casa de los Banks volando por los aires jeje), o el impecable humor irónico de el mayordomo Geoffrey. Nos la repitieron mil veces, pero daba igual, la serie es atemporal, disfrutable hasta la extenuación. Por cierto, gran doblaje el que tuvimos en España.
Los 90, fueron años excelentes para este tipo de comedias. Hay muchas, quizás las mejores. Una de las que nos acompañaron a la hora de comer a muchos de nosotros, fue esa en la que salía un jovencísimo Will Smith. "El príncipe de Bel-Air", poco hay que decir de tan fantástica serie. Ya la mítica intro de la serie nos enganchaba (además de cantarla a pies juntillas cada día de memoria), para dejar paso las excentricidades de la familia Banks, el tio Phil con sus míticos caretos. Carlton y sus antológicos bailes. Hillary y su pavo pijoterismo permanente. Jazz con sus saludos y salidas de tono (que le hacían salir de la casa de los Banks volando por los aires jeje), o el impecable humor irónico de el mayordomo Geoffrey. Nos la repitieron mil veces, pero daba igual, la serie es atemporal, disfrutable hasta la extenuación. Por cierto, gran doblaje el que tuvimos en España.
6. Cosas de casa (1989):
"¿He sido yoooo?", coletillas inconfundibles para uno de los personajazos más memorables de la televisión. El subrayante histrionismo de Steve Urkel (un personaje que ya pasa a la historia de las sitcom, como uno de los más carismáticos y recordados), hizo que nuevamente, las comidas fueran para desternillarnos de la risa. "Cosas de casa" marcó un antes y un después para mi, una serie que me obsesionó en cierto sentido (incluso imitaba a Urkel de pequeñajo) y que recuerdo con cariño. Desde algunos momentos míticos (el coche de Urkel, las desesperaciones de Carl, la tontuna de Waldo Gerarldo Faldo, je, el alter-ego de Steve, Stefan, el rollito amor-odio que nunca se consumaba entre Steve y Laura), pasando también por las incontables repeticiones en Antena 3 que siempre sentaban bien (compartió parrilla con los Simpson en su época más famosa). Una serie memorable.
Es la sitcom más de actualidad que sigo asiduamente. "Big Bang Theory" parte de una premisa muy contemporánea, los personajes mas frikis de la historia de la televisión. 4 Chavales, intelectuales, fanáticos de Star Trek, de los cómics, del cine, de los videojuegos, y su vecinita, Penny. Una rubiaca cañón, de la que Leonard (uno de ellos) se enamora. Impagable el personaje de Sheldon (el que tiene los mejores momentos, por su impagables salidas de tono y excentricismo), el hindú con pánico a las mujeres (se queda mudo cada vez que aparece una), o el Judío salidorro que hace de las suyas con las chicas y vuelve loco a sus colegas. La serie tiene chistes muy específicos, no es para el gran público, pero tampoco lo pretende, es para una minoría muy selectiva (aunque evidentemente tiene ciertos factores emocionales que todas las sitcom tienen para que funcione para un público menos selectivo). En este momento visiono la tercera temporada. Ha decaído un poco la calidad de los guiones, pero hay que seguirle el rastro porque parece y me da, que evolucionará a mejor.
"¿He sido yoooo?", coletillas inconfundibles para uno de los personajazos más memorables de la televisión. El subrayante histrionismo de Steve Urkel (un personaje que ya pasa a la historia de las sitcom, como uno de los más carismáticos y recordados), hizo que nuevamente, las comidas fueran para desternillarnos de la risa. "Cosas de casa" marcó un antes y un después para mi, una serie que me obsesionó en cierto sentido (incluso imitaba a Urkel de pequeñajo) y que recuerdo con cariño. Desde algunos momentos míticos (el coche de Urkel, las desesperaciones de Carl, la tontuna de Waldo Gerarldo Faldo, je, el alter-ego de Steve, Stefan, el rollito amor-odio que nunca se consumaba entre Steve y Laura), pasando también por las incontables repeticiones en Antena 3 que siempre sentaban bien (compartió parrilla con los Simpson en su época más famosa). Una serie memorable.
5. 7 Vidas (1999):
Para mi, la mejor sitcom rodada en España, "7 Vidas", un referente para una serie memorable, inteligente y longeva. Muchos actores han pasado por ella (Amparo Baró es la única que ha estado en todas las temporadas desde el 99 hasta el 2006), pero la serie ha sido siempre estupenda. Con unos guiones llenos de ingenio, y siempre frescos (lo que le ha dado el sello de calidad para durar tanto tiempo). Me quedo especialmente con las primeras temporadas, esas en las que las escenas entre Paco (un perfecto Javier Cámara) y Sole con sus épicas collejas (Amparo Baró), llenaban de risa cada minuto. Cuando Paz Vega me enamoraba por completo, o ya la última etapa con Willy Toledo, Santi Rodríguez (con el genial personaje del frutero) o Gonzalo de Castro tomando el merecido protagonismo. Uno de los personajes, el de Aída, fue el que años después, cuando "7 vidas" decidió acabar, el que siguiera a modo de spin-off con otra serie homónima. Eso si, "Aída" estaba bien, pero no llega a la calidad de "7 Vidas", al menos aquella no caía en la grosería, en lo cañí o lo repetitivo.
Para mi, la mejor sitcom rodada en España, "7 Vidas", un referente para una serie memorable, inteligente y longeva. Muchos actores han pasado por ella (Amparo Baró es la única que ha estado en todas las temporadas desde el 99 hasta el 2006), pero la serie ha sido siempre estupenda. Con unos guiones llenos de ingenio, y siempre frescos (lo que le ha dado el sello de calidad para durar tanto tiempo). Me quedo especialmente con las primeras temporadas, esas en las que las escenas entre Paco (un perfecto Javier Cámara) y Sole con sus épicas collejas (Amparo Baró), llenaban de risa cada minuto. Cuando Paz Vega me enamoraba por completo, o ya la última etapa con Willy Toledo, Santi Rodríguez (con el genial personaje del frutero) o Gonzalo de Castro tomando el merecido protagonismo. Uno de los personajes, el de Aída, fue el que años después, cuando "7 vidas" decidió acabar, el que siguiera a modo de spin-off con otra serie homónima. Eso si, "Aída" estaba bien, pero no llega a la calidad de "7 Vidas", al menos aquella no caía en la grosería, en lo cañí o lo repetitivo.
4. Primos Lejanos (1986):
De niño, si "Cosas de casa" me fascinó, "Primos Lejanos" era la que me hacía ser un pequeño zombie televisivo, pues en ella tengo mis recuerdos <> más memorables. Una serie fantásticamente escrita, recordada por estos dos primos tan graciosos y extravagantes. El primo Larry, con su mala leche y sus neurosis varias, provocadas como siempre, por su primo venido de ese imaginario y tronchante pueblecito de Mipos, Balki Bartokomous. Ocho temporadas dieron para mucho humor, al principio los primos vivían en un pisito, hasta que encontraron a las mujeres de su vida, dos rubias, una para Larry y otra para Balki, a cual más locas y carismáticas que hicieron que se mudaran a un decorado mayor, una casita para los 4. Recuerdos, muchos, entre los más recordados, las coletillas,"'¡Por favor, No me seas ridículo!", las idas de olla de Balki, la mítica danza de la alegría, las sentadas en el sofá. Capítulo memorable: El que ambos viajan a Mipos y conocen a la madre de Balki, impagable. ¡Qué gran serie! por ahí tendré cintas BETAs repletos de episodios grabados de la tele.

De niño, si "Cosas de casa" me fascinó, "Primos Lejanos" era la que me hacía ser un pequeño zombie televisivo, pues en ella tengo mis recuerdos <3. Big Bang Theory (2007):

2. ¿Cómo conocí a vuestra madre? (2005):
¿Conoces a Ted, a Marshall, Lily, Robin o a Barney?, pues si la respuesta es no, ya estás tardando en ver "¿Cómo conocí a vuestra madre?". Toda una sorpresa para el panorama televisivo, en cuanto a sitcom se refiere. Renueva aires, y nos trae de vuelta los frescos y fabulosos guiones de "Friends", ojo, manteniendo las distancias (aunque ambas podrían ocupar mi puesto número 1). Los guiones son maravillosos, los personajes son impecables, memorables, cada uno de ellos harán que nos enamoremos de sus virtudes y defectos. Barney y sus "legendarias" salidas o teorías, un soltero anti-compromiso que es sin duda la sorpresa de la serie. Ted, el narrador y protagonista de la serie (toda la serie se cuenta a modo de flashback). Marshall y Lilita, la eterna pareja estable, entrañables. Y Robin, la reportera de la que Ted queda prendado ya en el primer capítulo, y que jugará el papel amoroso más interesante de la serie. Situaciones míticas: El capítulo de la discoteca, el de las 3 fiestas, el de los origenes de Barney..., innumerables. Voy visionando ahora la segunda temporada (terminando) y me encanta cada día más, me he enamorado de la serie y ya forma parte de mi vida, tal y como fue en su día, la serie que ocupa el siguiente puesto, el primero.
¿Conoces a Ted, a Marshall, Lily, Robin o a Barney?, pues si la respuesta es no, ya estás tardando en ver "¿Cómo conocí a vuestra madre?". Toda una sorpresa para el panorama televisivo, en cuanto a sitcom se refiere. Renueva aires, y nos trae de vuelta los frescos y fabulosos guiones de "Friends", ojo, manteniendo las distancias (aunque ambas podrían ocupar mi puesto número 1). Los guiones son maravillosos, los personajes son impecables, memorables, cada uno de ellos harán que nos enamoremos de sus virtudes y defectos. Barney y sus "legendarias" salidas o teorías, un soltero anti-compromiso que es sin duda la sorpresa de la serie. Ted, el narrador y protagonista de la serie (toda la serie se cuenta a modo de flashback). Marshall y Lilita, la eterna pareja estable, entrañables. Y Robin, la reportera de la que Ted queda prendado ya en el primer capítulo, y que jugará el papel amoroso más interesante de la serie. Situaciones míticas: El capítulo de la discoteca, el de las 3 fiestas, el de los origenes de Barney..., innumerables. Voy visionando ahora la segunda temporada (terminando) y me encanta cada día más, me he enamorado de la serie y ya forma parte de mi vida, tal y como fue en su día, la serie que ocupa el siguiente puesto, el primero.
1. Friends (1994):
El primer puesto, tenía que ser para "Friends". Para mí, la mejor sitcom de la historia de la televisión. Cada guión era una sorpresa, un soplo de humor inteligente y unas tramas perfectamente hiladas a unos personajes que todos amamos. Ross, Chandler (mi preferido), Monica, Rachel, Joey y Phoebe, poco se puede decir de ellos sin que recordemos incontables momentazos de carcajadas a pleno pulmón. ¿Quién puede olvidar el Central Perk?, las incontables burradas de Joey, las meticulosas formas de Monica, los chistes rebuscados e irónicos de Chadler, la anarquica forma de ver la vida (peculiar y rara) de Phoebe, o la conciencia de Ross. Momentos, hay muchos, es imposible rememorar tantos, me vienen algunos: El que van a Londres, las Vegas. Ross y Joey encerrados en la azotea y liándola parda para bajar. Phoebe y su hermana gemela actriz porno. La escena de desnudo de Joey. El padre de Chadler. El de la casita en la playa (uno de mis preferidos), la boda de Chadler y Monica, Janice y sus apariciones, el Smelly-cat de Phoebe y asi muchos. Friends, marcó a una generación de espectadores y creadores, que aun hoy siguen teniendo la serie como referente a la hora de ver la calidad y aceptación de las masas por partes iguales. Es curioso, pero pasó, fue tremendamente famosa, hoy en día, quien sabe lo que pasaría.
El primer puesto, tenía que ser para "Friends". Para mí, la mejor sitcom de la historia de la televisión. Cada guión era una sorpresa, un soplo de humor inteligente y unas tramas perfectamente hiladas a unos personajes que todos amamos. Ross, Chandler (mi preferido), Monica, Rachel, Joey y Phoebe, poco se puede decir de ellos sin que recordemos incontables momentazos de carcajadas a pleno pulmón. ¿Quién puede olvidar el Central Perk?, las incontables burradas de Joey, las meticulosas formas de Monica, los chistes rebuscados e irónicos de Chadler, la anarquica forma de ver la vida (peculiar y rara) de Phoebe, o la conciencia de Ross. Momentos, hay muchos, es imposible rememorar tantos, me vienen algunos: El que van a Londres, las Vegas. Ross y Joey encerrados en la azotea y liándola parda para bajar. Phoebe y su hermana gemela actriz porno. La escena de desnudo de Joey. El padre de Chadler. El de la casita en la playa (uno de mis preferidos), la boda de Chadler y Monica, Janice y sus apariciones, el Smelly-cat de Phoebe y asi muchos. Friends, marcó a una generación de espectadores y creadores, que aun hoy siguen teniendo la serie como referente a la hora de ver la calidad y aceptación de las masas por partes iguales. Es curioso, pero pasó, fue tremendamente famosa, hoy en día, quien sabe lo que pasaría.
2010/07/12
2010/06/23
"Deseo" en concurso: vía facebook ¡Os pedimos apoyo!
Prosigue la andadura de nuestro último corto, "Deseo" con bastante buen resultado entre la audiencia, siempre soberana y determinante. Os pedimos desde el rinconcito de cine una pequeña ayuda para que "Deseo" escale los primeros puestos del concurso que ha presentado la cadena televisiva privada TCM, vía facebook. Se trata de conseguir el máximo número de votos a base de dos sencillas cositas, ser usuario de facebook y hacerse fan de la web de TCM (poniendo "me gusta" al entrar en su espacio de facebook). El primer premio son unos 1.000 euros y la retransmisión de la obra en la cadena. El segundo, una cámara a nivel usuario bastante apañaica que graba en alta definición. Y a partir del tercero hasta el décimo, una tarjeta valorada en 50 euros para gastarse en el corte inglés. Por ahora, vamos en el tercer lugar (empezamos bien, pero hemos ido perdiendo fuelle con los días), veremos que pasa.Recordad: haceros fan de la web en facebook de TCM antes de votar, justamente aquí: http://www.facebook.com/elcinequeyateniasquehabervisto
Y votad en la web del concurso nuevamente en facebook, aquí: http://apps.facebook.com/cortoverano/23.php
Si ganamos, os invito a todos a una cervecita como mínimo, ¿No?, jejeje. ¡Muchas gracias a todos de antemano!.
2010/06/17
2010/06/16
"Suspiria": Terror Onírico
Me adentro en el cine del extravagante y peculiar Dario Argento. Cine de terror con el subgénero del slasher como base para crear un cuento de suspense, de artesano. "Suspiria" está escrita por el propio Argento, acompañado de hasta ahora su actual pareja sentimental, Daria Nicolodi. El film arranca con una impactante y carismática escena bajo una lluvia torrencial que atrae ya cual lazo de rodeo a la retina del espectador. Es esa misma noche cuando una joven (Jessica Harper) ingresa en una exclusiva academia de baile, asesinando esa misma noche a una de las alumnas. La subdirectora del establecimiento es la amable Madame Blank, que brinda a la nueva alumna todas las comodidades y facilidades, para que pueda estudiar y aprender. Pero poco a poco, un aire malsano va inundando el lugar y su estancia se va convirtiendo en una verdadera pesadilla. El libreto parte de una idea Hitchcokniana para el suspense. Generar el miedo de lo cotidiano, el libreto está lleno de pistas y símbolos del lenguaje cinematográfico para generar el suspense, el terror en estado puro. La meticulosa y artesanal dirección de Dario Argento da toda la personalidad a lo que a priori podría ser un guión sencillo y eficaz tan solo (pero muy bien resuelto y contado en menos de hora y media de metraje, en mi opinión, toda una hazaña de puro clasicismo). Cada plano lleva al siguiente, cada genial encuadre de Argento es una pista. El uso de la irrealista casi poética e onírica iluminación de los decorados (los rojos intensos, los azules noche sobrexpuestos, o la mezcla de todos en un mismo plano) son sencillamente magistrales, artesanales. Si entras en ese mundo, y vas de la mano del abstracto mundo que se genera dentro del film, el miedo cala, y mucho.
Vuelvo a la dirección de Argento, realmente me ha impactado. El uso de los planos cortos para centrar el terror directamente al impacto visual del espectador (con el montaje como elemento esencial, algo muy "Hitchcockniano". Sin olvidar del uso de la dolly-cam (impresionante) y esos planos largos por los pasillos hasta la extenuación del propio suspense, donde se dan las mejores partes de la película, os morderéis las uñas, eso garantizado. El tema de brujería, de misterio, el planteamiento de la historia o el uso de la protagonista femenina como desencadenante de los hechos finales del film, bien me recuerda a las de "Rosemary´s baby" film de mi amado Polanski, donde "Suspiria" se influencia, eso si, respetando ambas distancias y estilos. En definitiva, el tramo final de la película llega demasiado pronto (cuando el espectador le pilla el gusto a la película) y todo ocurre demasiado rápido como para pensar en las carencias técnicas de un film que las tiene, pero evidentemente no molestan, todo es artesanía pura, pasión por el cine en cada plano y personalidad, imprenta del colorista, macabra y casi "hechizeristico" mundo de Argento. Hay algunas partes que son un total disfrute para el cinéfilo y que quiero destacar: El inicio, realmente impresionante, la escena con la protagonista empapada, dentro del taxi, el agua rebosante por las calles, el asesinato inicial, impecable. Más, la escena donde las alumnas duermen en conjunto rodeado de sábanas blancas, y donde se hace un uso de las sombras, de los colores y del miedo psicológico con un monólogo simplemente escalofriante (ojo al ronquido de uno de los personajes de la escena, relevantes para el terror que explora el propio film, ese que no se ve ni detrás de la sábana...jeje). Más. La escena del asesinato de la amiga de la protagonista en la última parte del nudo, impecable, original (dentro de lo explotado en el slasher) y cargada de tensión para el espectador.
En el reparto, por lo general, impecables todos, destacar a la protagonista de la historia, una naïf Jessica Harper que da perfectamente con el perfil de la historia. Curiosamente, tenemos por ahí, a un jovencito Miguel Bosé que también aporta su granito de arena al animalario colectivo del suspense que genera la película con los personajes que habitan la academia de baile. Stefania Casini como Sara, muy acertada en todas sus escenas. Los profesores y personal de la escuela, a cual más excentrico y misterioso, perfectos Flavio Bucci, Rudolf Schündler, Alida Valli o Joan Bennett. Un reparto que cumple bien por lo general, no chirría y parece levantar muy bien el vuelo de un film difícil y arriesgado como éste. De lo técnico, no me gustaría irme sin destacar la maravillosa (y extraña) banda sonora original de Goblin, que va perfectamente con el tono de film y que pone la guinda terrorífica y claustrofóbica a las imágenes de la película, perfecta. Destaco también la dirección artística, perfectos decorados que cumplen perfectamente la excentricidad y ese tono surrealista que se impregna en el film."Suspiria", a mi humilde juicio, es una joya del género de terror clásico. Un respetable film con una artesanal y pasional dirección de Dario Argento, que pone toda la carne en el asador para que cada pasaje quede marcado en el espectador, no siempre resolviendo de la manera más efectista, siempre logrando cierta calidad fílmica y personalidad en las escenas claves (y cuando no son claves también, que es lo que me llama la atención). El endiablado ritmo del montaje pasa volando por la cabeza del espectador, que cuando empieza a verse inmerso en un mundo casi imaginario, resulta que termina, y esa es la sensación de incertidumbre y de escapismo (en el buen sentido de la palabra) que me gusta, de artesanía, de amor al medio y perdonad la expresión: Con dos cojones, si señor. Un 10, recomendada a los cinéfilos de cepa.NOTA:10/10
AÑO: 1977
DURACIÓN: 98 min
Ficha en IMDB
Tráiler en Youtube

2010/06/04
Mi Annie Hall
¿Se acuerdan del final de "Annie Hall" de Woody Allen?. Desde dentro de una cafetería de amplias ventanas veíamos a Woody y Diane Keaton hablando, mientras la voz en off de Woody en un tono triste pero a su vez optimista le confesaba al espectador voayer lo siguiente: "Se nos hizo tarde, los dos nos teníamos que marchar. Pero fue magnífico volver a ver a Annie, me di cuenta de lo maravillosa que era, y de lo divertido que era tratarla. Y, y recordé aquel viejo chiste. Aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice 'doctor, mi hermano esta loco, cree que es una gallina' y el doctor responde 'pues porque no lo mete en un manicomio?' y el tipo le dice 'lo haría, pero necesito los huevos', pues eso es mas o menos lo que pienso sobre las relaciones humanas sabe? son totalmente irracionales, y locas, y absurdas; pero supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos".Y es ahí donde Woody con el cine vuelve a darnos la lección más real de todas, donde se expone con tanta claridad y alegoría (desde la mesa de un bar que ha dejado de esperar a la pareja que habla en la ruidosa y pasiva Manhattan) lo que representan las relaciones, son complejas. El amor no lo es todo, hace falta más, la soledad, la inquietud y la inseguridad ante la sincera razón gobierna nuestros días. Sutilmente me viene a la mente otro final, el de la maravillosa y certera (a su vez que filosófica) "Up in the air" de Jason Reitman, donde George Clooney acepta finalmente su condición solitaria con tristeza pero a su vez con resignación optimista, un camino en aviones, con el trato sincero a las personas que no quieren oír lo que sinceramente se les dice, tengo que volver al film de Reitman para que ahora tenga un valor más claro dentro de mi memoria cinematográfica y personal.
Los finales donde el amor se alza sobre todas las cosas son inmejorables. Pero si la sinopsis empieza sobre un hastiado perdedor, un graciosete con gafas de pasta inadaptado social pero con contenido, y donde el final parece acabar en un frío y desgarrador anticlimax, quizás yo sea de los segundos finales, los que me hacen pensar y escribir (sin tanta clarividencia y creatividad como Woody, ni le llegaré jamás a sus magníficas suelas). No tengo mucho más que decir sin recordar algunas palabras que me vienen a mi caos mental y no se si son de mi propia cosecha o de una recolecta de algo que vi o no recuerdo quien lo dijo: "Estoy cansado no de vivir, más bien de morir". Pero mejor recordar las perlas de Woody en "Annie Hall" para poder comprender lo que no tiene mucha explicación coherente, la humanidad."Uno siempre está intentando que las cosas salgan perfectas en el arte, porque conseguirlo en la vida es realmente difícil."
"Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere.
Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto..."
"Me encanta que me reduzcan a un estereotipo cultural."
"Yo creo que la vida está dividida en lo horrible y lo miserable. En esas dos categorías. Y lo horrible son los enfermos incurables, los ciegos, los lisiados... No se como pueden soportar la vida, me parece asombroso. Y los miserables somos todos los demás. Así que al pasar por la vida deberíamos dar gracias por ser miserables. Por tener la suerte de ser miserables."Woody Allen - Un genio de los de verdad -
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