El gran cineasta Ingmar Bergman rueda un film perfecto, "El séptimo sello". Un atronador film, existencialista (casi referencial), oscuro y arrebatador en todos los sentidos, un canto de juglar para despertar por un momento de la rutinaria ignorancia de la vida y pensar, tener miedo, afrontar juntos el descubrimiento de algo que Bergman ha intentado explicar (con mucho éxito a mi parecer) algo que siempre le rondó por su magistral cabeza, la vida y su retiro a la nada. Antonius Blok, un caballero cruzado, regresa con su escudero a su tierra natal de Suecia después de 10 años de ausencia en las Cruzadas. Se encuentra con una comarca diezmada por la peste. La figura de la Muerte aparece para reclamar a los habitantes de su pueblo y éste decide retar a la Muerte a un juego de ajedrez y con ello ganar tiempo para así encontrar un acto, cuya ejecución, le de sentido a su vida antes de morir.
El libreto del propio Bergman situado en plena Edad media de una Suecia decadente por la peste, es un punto de partida del que el libreto toma ciertas representaciones alegóricas, cargas de tinta totalmente representativas y un estudio atemporal de la sociedad en diferentes situaciones terrenales y desconocidas. He ahí el dilema del film, la bipolaridad de ambos aspectos se dan la mano, Bergman nos relata con un tremendismo inusual y realmente sobrecogedor, el temor a lo desconocido, personificando de manera sublime a la muerte, presente en cada situación del argumento, exponiendo esta toda la objetividad a los personajes, que quedan "marcados" por la "macabra" realidad, los humanos somos la mayor peste del planeta y la fe, además de la ignorancia hace que aferrarse nos debilite, nos condenen. Ojo, no se debe jugar a ser Dios, ni tan siquiera desafiar a la muerte a un juego estratégico, sinuoso, que ve su final tan claro desde el principio, pero aún así se confronta. El libreto coloca al espectador y a los propios personajes (con unos monólogos y diálogos espectaculares) en una tesitura moral muy por encima del cielo, del infierno o de la propia realidad, lo desconocido es francamente atractivo (como bien se dice en el film, el hombre se fijará más en una calavera que en una mujer que baila desnuda). No todo es pesimismo dentro del film, hay también cierto optimismo para la imaginación (el juglar que ve crecer la vida en su familia gracias a sus visiones, eso si, siempre observado por la "mascara" de la muerte en el trasfondo) y la salvación, no obstante, el verdadero miedo no es enfrentarse dignamente a algo que todos conoceremos tarde o temprano, sino, enfrentarnos al verdadero ente podrido, que podría ser la sociedad, la religión (el tema de la quema de brujas, es crudísimo y refleja hasta donde llega la sugestión humana), la injusticia, y el propio ser humano que bebe de una fruta tan prohibida y sobrevalorada como pueda ser el amor (tan bien explicado dentro del film en un sentido oscuro y reflexivo). Bergman firma un libreto estupendo y circular, cerrando toda la historia tal como la empezó, en la playa, abriendo el juego, acabándolo, pagando justos por pecadores, soltando sus temores, sus dudas, afrontándolos con nostros. Acariciemos el césped, los buenos y pequeños momentos, porque las tinieblas pronto aparecerán ante todos nosotros, una vez más, chapó maestro Bergman.
Destacar sobretodo el carisma que imprime en su totalidad el reparto, memorables cada uno de los personajes. El caballero Antonius Block que busca desesperadamente una respuesta ante tanto desconsuelo, una portentosa interpretación de Max von Sydow que toma el papel a la perfección. Para mi, y supongo que para la gran mayoría, el alma del film (toma eufemismo xD) se lo lleva el personaje de la muerte personificada, interpretado por el imponente actor Bengt Ekerot, magistral su caracterización y temple, realmente impresionante. Genial (mi segundo favorito dentro del film) papelón el del actor Gunnar Björnstrand, el escudero del caballero, debatiendo principios dentro del film, poniendo un granito de realidad y moderación ante tanta fe ciega y barbaries pueblerinas, fantástico. Destacar como no, al matrimonio de bufones artistas, un genuino y adorable Nils Poppe, enfundado en un papel realmente increíble (el humorista es humillado dentro del fim, curiosa manera de bofetear uno de los motivos más sanos para vivir, el humor) y su mujer, la guapa actriz Bibi Andersson. Como olvidarme también de los personajes de la chica "silenciosa" (que parece aliada con la propia muerte para rendirse finalmente a sus pies en su última escena) el herrero (bastante simpático, y compartiendo una escena genial con el personaje del escudero donde hablan sobre las mujeres y sus cosillas) o la muchacha "endemoniada". Un repartazo que no creo que se me olvide en la vida, magistral.
Otro tanto magistral para Bergman tras la cámara. La técnica del realizador sueco es tan amplia que podría analizarse al completo (cosa que no haré, pero se podría hacer), es impresionante el abundante uso del recurso y simbología de planos pictóricos compositivos (algo que por ejemplo han seguido usando directores como Víctor Erice, por ejemplo) donde Bergman sitúa a cada actor, cada elemento y fondo como si de un cuadro se tratase, simbolizando y siendo muy cuidadoso en cada detalle (Ej: En la secuencia que representa el "cielo" donde el caballero se siente bien, juega nuevamente con la muerte, ahora, el caballero está por encima de la muerte dentro del plano, mostrándose por encima de ella en la situación del marco). También usa en ciertas secuencias (la parte donde "queman" a la chica endemoniada) un tono más enfatizante con el actor, acercando muy cerca la cámara, la iluminación en ciertas partes cuenta también lo que Bergman quiere mostrar, usando sombras y movimientos de cámara para resaltar la tenebrosidad de algunos momentos (incluso dan realmente miedo algunos fragmentos del film), los elegantes travelings (rígidos pero realmente increíbles) componen también una dirección magnifica, que aprovecha tan bien los escenarios, los actores y la fotografía. La música, acertada composición de Erik Nordgren, inquietantes sonidos que meten aun más al espectador dentro del cocktail balbuciente de Bergman. Lo que destaco: El guión, el reparto y la dirección de Bergman, podría decirse que todo. Lo que menos destaco: La parte donde el bufón baila en la taberna se me ha hecho un poco larga a pesar de que el mensaje es bastante claro (el infierno que representa el lugar o como juzgan todos al que menos culpa tiene). El final simboliza la vida de una manera muy bíblica (José, María así se llaman los personajes, y el niño Jesús huyendo de la muerte) que aunque no queda mal, si hubiese terminado en la escena del desayuno (también muy bíblica, por cierto, solo que en vez de la última cena y la noche, aquí el día trae a la inevitable muerte de todos los que la han buscado) el impacto hubiese sido casi de infarto, aún así, el film es perfecto, se perdona todo esto y más.
Todas las secuencias son realmente buenas y cada una tiene algo especial (el film dura hora y media, nada sobra) así que me quedo con todas, pero destacaré las que mas me impactaron personalmente: El inicio, con la presentación de la muerte. La secuencia de la iglesia, donde hay un monólogo moral muy bueno y la conversación del escudero con el pintor (que representa claramente a Bergman exponiendo su obra). La macabra escena de la procesión religiosa por las calles del poblado. El momento de descanso del film, representando la estabilidad de todos los personajes en su estado de paz y lo que le sigue, el siguiente paso en el juego de ajedrez. La muerte sabiendo que pasará dentro del bosque (tremenda advertencia sutil del mal humano que verán dentro de él). TODAS las secuencias dentro del bosque, la muerte del bufón que juega a estar muerto y se topa de bruces con la verdadera cara de la realidad cayendo de su propio árbol vital. La conclusión del juego con la muerte dejando ir a la familia, liberando al caballero de sus pecados y cometiendo un acto simbólico de paz. La última escena en el castillo es realmente soberbia, con el pasaje bíblico de el Apocalipsis de San Juan, pasaje que da nombre al film y que Bergman muestra en un plano secuencia como los personajes se enfrentan a la muerte que llama a sus puertas (genial esas caras llenas de preocupación y la muerte observando al fondo de la sala).
Bergman firma una portentosa obra maestra de principio a fin, con toda una carga moral y existencialista completamente abrumadora y que cuesta digerir por la objetividad de su base y lo introspectivo que resulta tras el visionado. Es un film necesaria para todas aquellas personas que desean (me incluyo) saber sobre lo desconocido, que desafíen la ignorante vida con los ojos abiertos y piensen ¿Qué hay más allá? ¿vacío? tan solo la muerte, eso es lo que sabemos, de mientras disfrutemos todos los que podamos de los cantares, juglares, leche con fresas, y el nacimiento de la vida, ya nos lo dice Bergman, durará poco. Un 10.
NOTA: 10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos. Existencialistas. Ver en V.O.S.E.
DURACIÓN: 96 min.
AÑO: 1957
Ficha en IMDB
El libreto del propio Bergman situado en plena Edad media de una Suecia decadente por la peste, es un punto de partida del que el libreto toma ciertas representaciones alegóricas, cargas de tinta totalmente representativas y un estudio atemporal de la sociedad en diferentes situaciones terrenales y desconocidas. He ahí el dilema del film, la bipolaridad de ambos aspectos se dan la mano, Bergman nos relata con un tremendismo inusual y realmente sobrecogedor, el temor a lo desconocido, personificando de manera sublime a la muerte, presente en cada situación del argumento, exponiendo esta toda la objetividad a los personajes, que quedan "marcados" por la "macabra" realidad, los humanos somos la mayor peste del planeta y la fe, además de la ignorancia hace que aferrarse nos debilite, nos condenen. Ojo, no se debe jugar a ser Dios, ni tan siquiera desafiar a la muerte a un juego estratégico, sinuoso, que ve su final tan claro desde el principio, pero aún así se confronta. El libreto coloca al espectador y a los propios personajes (con unos monólogos y diálogos espectaculares) en una tesitura moral muy por encima del cielo, del infierno o de la propia realidad, lo desconocido es francamente atractivo (como bien se dice en el film, el hombre se fijará más en una calavera que en una mujer que baila desnuda). No todo es pesimismo dentro del film, hay también cierto optimismo para la imaginación (el juglar que ve crecer la vida en su familia gracias a sus visiones, eso si, siempre observado por la "mascara" de la muerte en el trasfondo) y la salvación, no obstante, el verdadero miedo no es enfrentarse dignamente a algo que todos conoceremos tarde o temprano, sino, enfrentarnos al verdadero ente podrido, que podría ser la sociedad, la religión (el tema de la quema de brujas, es crudísimo y refleja hasta donde llega la sugestión humana), la injusticia, y el propio ser humano que bebe de una fruta tan prohibida y sobrevalorada como pueda ser el amor (tan bien explicado dentro del film en un sentido oscuro y reflexivo). Bergman firma un libreto estupendo y circular, cerrando toda la historia tal como la empezó, en la playa, abriendo el juego, acabándolo, pagando justos por pecadores, soltando sus temores, sus dudas, afrontándolos con nostros. Acariciemos el césped, los buenos y pequeños momentos, porque las tinieblas pronto aparecerán ante todos nosotros, una vez más, chapó maestro Bergman.
Destacar sobretodo el carisma que imprime en su totalidad el reparto, memorables cada uno de los personajes. El caballero Antonius Block que busca desesperadamente una respuesta ante tanto desconsuelo, una portentosa interpretación de Max von Sydow que toma el papel a la perfección. Para mi, y supongo que para la gran mayoría, el alma del film (toma eufemismo xD) se lo lleva el personaje de la muerte personificada, interpretado por el imponente actor Bengt Ekerot, magistral su caracterización y temple, realmente impresionante. Genial (mi segundo favorito dentro del film) papelón el del actor Gunnar Björnstrand, el escudero del caballero, debatiendo principios dentro del film, poniendo un granito de realidad y moderación ante tanta fe ciega y barbaries pueblerinas, fantástico. Destacar como no, al matrimonio de bufones artistas, un genuino y adorable Nils Poppe, enfundado en un papel realmente increíble (el humorista es humillado dentro del fim, curiosa manera de bofetear uno de los motivos más sanos para vivir, el humor) y su mujer, la guapa actriz Bibi Andersson. Como olvidarme también de los personajes de la chica "silenciosa" (que parece aliada con la propia muerte para rendirse finalmente a sus pies en su última escena) el herrero (bastante simpático, y compartiendo una escena genial con el personaje del escudero donde hablan sobre las mujeres y sus cosillas) o la muchacha "endemoniada". Un repartazo que no creo que se me olvide en la vida, magistral.
Otro tanto magistral para Bergman tras la cámara. La técnica del realizador sueco es tan amplia que podría analizarse al completo (cosa que no haré, pero se podría hacer), es impresionante el abundante uso del recurso y simbología de planos pictóricos compositivos (algo que por ejemplo han seguido usando directores como Víctor Erice, por ejemplo) donde Bergman sitúa a cada actor, cada elemento y fondo como si de un cuadro se tratase, simbolizando y siendo muy cuidadoso en cada detalle (Ej: En la secuencia que representa el "cielo" donde el caballero se siente bien, juega nuevamente con la muerte, ahora, el caballero está por encima de la muerte dentro del plano, mostrándose por encima de ella en la situación del marco). También usa en ciertas secuencias (la parte donde "queman" a la chica endemoniada) un tono más enfatizante con el actor, acercando muy cerca la cámara, la iluminación en ciertas partes cuenta también lo que Bergman quiere mostrar, usando sombras y movimientos de cámara para resaltar la tenebrosidad de algunos momentos (incluso dan realmente miedo algunos fragmentos del film), los elegantes travelings (rígidos pero realmente increíbles) componen también una dirección magnifica, que aprovecha tan bien los escenarios, los actores y la fotografía. La música, acertada composición de Erik Nordgren, inquietantes sonidos que meten aun más al espectador dentro del cocktail balbuciente de Bergman. Lo que destaco: El guión, el reparto y la dirección de Bergman, podría decirse que todo. Lo que menos destaco: La parte donde el bufón baila en la taberna se me ha hecho un poco larga a pesar de que el mensaje es bastante claro (el infierno que representa el lugar o como juzgan todos al que menos culpa tiene). El final simboliza la vida de una manera muy bíblica (José, María así se llaman los personajes, y el niño Jesús huyendo de la muerte) que aunque no queda mal, si hubiese terminado en la escena del desayuno (también muy bíblica, por cierto, solo que en vez de la última cena y la noche, aquí el día trae a la inevitable muerte de todos los que la han buscado) el impacto hubiese sido casi de infarto, aún así, el film es perfecto, se perdona todo esto y más.
Todas las secuencias son realmente buenas y cada una tiene algo especial (el film dura hora y media, nada sobra) así que me quedo con todas, pero destacaré las que mas me impactaron personalmente: El inicio, con la presentación de la muerte. La secuencia de la iglesia, donde hay un monólogo moral muy bueno y la conversación del escudero con el pintor (que representa claramente a Bergman exponiendo su obra). La macabra escena de la procesión religiosa por las calles del poblado. El momento de descanso del film, representando la estabilidad de todos los personajes en su estado de paz y lo que le sigue, el siguiente paso en el juego de ajedrez. La muerte sabiendo que pasará dentro del bosque (tremenda advertencia sutil del mal humano que verán dentro de él). TODAS las secuencias dentro del bosque, la muerte del bufón que juega a estar muerto y se topa de bruces con la verdadera cara de la realidad cayendo de su propio árbol vital. La conclusión del juego con la muerte dejando ir a la familia, liberando al caballero de sus pecados y cometiendo un acto simbólico de paz. La última escena en el castillo es realmente soberbia, con el pasaje bíblico de el Apocalipsis de San Juan, pasaje que da nombre al film y que Bergman muestra en un plano secuencia como los personajes se enfrentan a la muerte que llama a sus puertas (genial esas caras llenas de preocupación y la muerte observando al fondo de la sala).Bergman firma una portentosa obra maestra de principio a fin, con toda una carga moral y existencialista completamente abrumadora y que cuesta digerir por la objetividad de su base y lo introspectivo que resulta tras el visionado. Es un film necesaria para todas aquellas personas que desean (me incluyo) saber sobre lo desconocido, que desafíen la ignorante vida con los ojos abiertos y piensen ¿Qué hay más allá? ¿vacío? tan solo la muerte, eso es lo que sabemos, de mientras disfrutemos todos los que podamos de los cantares, juglares, leche con fresas, y el nacimiento de la vida, ya nos lo dice Bergman, durará poco. Un 10.
NOTA: 10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos. Existencialistas. Ver en V.O.S.E.
DURACIÓN: 96 min.
AÑO: 1957
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