2011/06/19

Frases de cine: Savages


"-Todavía le queda tiempo de vida...
.¿Cómo lo sabe?
- Por los dedos de los pies. Todavía no han empezado a retorcérsele por debajo. Los dedos de los pies se retuercen unos días antes de morir.
. ¿Qué es eso? ¿Un apunte de folklore jaimaicano o algo asi?
- Lo aprendí trabajando aquí. Siempre lo comentamos. Siempre pasa.
. ¿Que se le retuercen los dedos?
- Como a la bruja de "El Mago de Oz". Unos días antes de se vayan.
. ¿Y por qué cree que pasa eso?
- Dicen que es porque el oxígeno abandona el cuerpo. Y soy nigeriano, por cierto." 

- The Savages (Tamara Jenkins,2007) -

2011/06/18

El bueno de Humphrey

- No puedo evitar descojonarme al ver esto, pero joder, que grande es siempre Bogart :) -

2011/06/15

"El Graduado": El sonido (seductor) del silencio


Director: Mike Nichols
Año:1967
País:USA
Duración: 105 min.
Sinopsis: Benjamin vuelve a casa después de terminar sus estudios universitarios. Es un joven que alberga un gran rencor contra la hipocresía y la corrupción de la sociedad que lo rodea. La señora Robinson, una amiga de la familia, se encapricha de él y lo hace su amante. Pero cuando Benjamin conoce a Elaine, la hija de la señora Robinson, todo se complica...
NOTA: 10/10  Ficha en IMDB

Podría acabar en dos líneas esta reseña a "El Graduado" film dirigido por el sensacional Mike Nichols en el año 67, diciendo que es una película sensacional, brillante y que entra directamente en el top imaginario de los films que me han marcado en cierto sentido, pero no, creo que esta joya merece un análisis como es debido. El magnifico libreto lo firman Calder Willingham & Buck Henry (Basados en la novela homónima escrita por Charles Webb), un relato impecable sobre el poder de seducción, la inestabilidad humana, el poder del deseo y un claro análisis sobre el camino hacia ninguna parte, el naturalismo moral y sin sentido que compone muchas veces la vida. Un camino de silencios que nos hablan (lo cual se nos recuerda constantemente dentro del film con la excelente banda sonora de Simon & Garfunkel), que nos conducen hacia una parábola de sensaciones y momentos que conforman la mezquindad, la incomprensión y los impulsos. La pérdida de la inocencia queda reflejada en el personaje de Benjamin, protagonista que borda Dustin Hoffman en uno de los papeles más impecables de su carrera. En él se descubren los vacíos existenciales, las decisiones morales, se confunden y distinguen deseo carnal, con amor puro, y se deja a la intemperie los silencios, la reflexión alegórica de la soledad en sí misma, el hermetismo (que se ve representado con varios simbolismos acuáticos: bajo el agua, la pecera de su habitación, el traje de buceador, la escena donde la lluvia destapa la verdad...), no solo del protagonista, si no de la vida en sí. Un camino sin destino, y si ese final no es un llanto agridulce hacia la libertad y a su vez hacia la penuria representada en ese el autobús que nos conduce por la vida, no se puede explicar de mejor forma, y sin palabras. No nos engañemos, el guión de "El Graduado" se disfraza de comedia, cuando en realidad es una total dramaturgia directa al espectador con millones de metáforas y metalenguaje de silencios con un significado en el trasfondo que solo poseen ciertas películas, las buenas. En este guión redondo está la lectura del fracaso y el éxito, que no se diferencian en mucho, ambos requieren de vacíos. Vacíos que se subsanan con el egoísmo, con el placer, con la codicia, la indiferencia social. 

Y no puede haber mayor liturgia dentro de la historia, que poner al protagonista contra las cuerdas, al filo de buscar lo imposible, de derrochar su cambio, todo ello, provocado por dos mujeres. Dos personajes femeninos que enamoran, en especial el de la femme fatale que interpreta Anne Bancroft, el personaje que da también nombre a una famosa canción de Simon & Garfunkel, Mrs. Robinson. Un personaje fumador, calculador, femenino hasta decir basta, seductor, impecable, magistral, arquetipo de clasicismo que se respira en ella, personajes como los de antes, duros, hijas de puta con todas las letras, pero maravillosos e inspiradores, fantástica e irresistible. Le sigue la que hace de su hija en la ficción, el personaje de Elaine, interpretado también a la perfección por la guapísima Katharine Ross ("Dos hombres y un destino"), que toma protagonismo hacia la mitad del film. Del resto, destacar a Murray Hamilton como el señor Robinson,  y a William Daniels & Elizabeth Wilson como los padres del Benjamin. Actuaciones de Oscars, donde destacan ante todo un Dustin Hoffman maravilloso y una Anne Bancroft que se come la pantalla cuando sale. Destacar como último del guión, su maravilloso uso de los silencios y a su vez de los cuidados diálogos, una delicia que en equilibrio (y no es fácil de conseguir) casan perfectamente, consiguiendo cuotas de cine con mayúsculas.

Si la película ya funciona en guión y a nivel interpretativo, tengo que babear hasta la extenuación, con la impecable dirección tras la cámara de Mike Nichols. Sin duda la película mejor rodada de ese año (me atrevo a decirlo sin titubear), la creatividad de cada encuadre es sencillamente para aplaudir. Cada fotograma dice alguna cosa, cada encuadre es mejor que el anterior, la cámara de Nichols se mueve dependiendo del estado anímico de la historia. Desde vistas subjetivas (la escafandra de Benjamin cuando se mete en la piscina), el nerviosismo del montaje en la escena donde la señora Robinson se despelota delante de Benjamin (genial el montaje, mostrando la visión del personaje con rápidos cortes, con la repetición de la acción, el frenetismo y la neura visual es bizarra, sublime), el encabalgamiento de secuencias (una puerta se cierra, otra se abre. La elipsis visual y musical que nos lleva mediante cortes del hotel a la habitación de Benjamin cuando este no hace más que pensar en lo que hace con la señora Robinson, con una originalidad y capacidad de trasmitir para estudiar, de verdad os lo digo). La escena inicial (que te deja pegado al asiento), los planos cortos y de larga duración documentando casi a mano lo que ocurre. La llegada de la señora Robinsondescerebradamente irreal, como a su vez duro y realista (contradicción que tenéis que ver para entender dentro del film) maravilloso en todo su haber. Nichols ganó el merecido Oscar por su dirección, la verdad es que es una de las películas americanas de los 60, menos arraigadas al clasicismo y más a la frescura (me recuerdan mucho a las maneras y formas de la nouvelle vague en ocasiones) original y arriesgada de la creatividad, algo que quizás en nuestros días, se atrevan a hacer muy pocos. La poética de cada plano, el subtexto que imprime la música de Simon & Garfunkel (que parecen conducir también la historia, con cierta ironía, con letras que parecen hablar del momento) apoyados por la partitura original de Dave Grusin, consiguen un resultado artístico inmejorable, inspirador para el que aquí os escribe.

En conclusión:  "El Graduado" Nos habla de la crudeza, en estado puro. De la complejidad de los impulsos y de los caminos que se trazan en la vida, nos habla del presente. Un film infinitamente original en sus formas, cinematográficamente perfecto, analizable, disfrutable (su hora y cuarenta pasan en un suspiro), una película hecha para cinéfilos de verdad, de esas que cuando las ves te quedan dentro, no de la mente, si no del corazón. Una joya que para mi, ya está dentro  del rincón de mis películas favoritas. Un 10 y tenéis que verla si no lo habéis hecho todavía.

La Escena/ Lo mejor:  Yo me quedaría con la película en su totalidad, pero por destacar algunos momentos geniales: La parte donde Benjamin y la señora Robinson conversan en el hotel, tanto en el hall como en la habitación, sublime. El final, que dice todo con muy poco. La escena donde Benjamin a ritmo de Simon & Garfunkel, mezlca recuerdos y realidad, en su casa y en el hotel, el montaje de esa escena es fantástico. En definitiva, una maravilla de principio a fin.

2011/06/14

"Piratas del Caribe: En mareas misteriosas": Nuevos Rumbos


Director: Rob Marshall
Año:2011
País:USA
Duración: 141 min.
Sinopsis: Cuando Jack Sparrow vuelve a encontrarse con Angelica, no está seguro de si se trata de amor o si ella es una estafadora sin escrúpulos que lo está utilizando para encontrar la Fuente de la Juventud. A todo esto, Jack es capturado por el  temible pirata Barbanegra, que lo obliga a unirse a su tripulación, lo que le hará vivir una inesperada aventura...
NOTA: 8/10  Ficha en IMDB


El regreso de la saga "Piratas del Caribe" a las pantallas, no podía estar precedido de tan mala fama. Se marchan casi todo el elenco de las primeras películas, incluída la marcha del para mi, admirado Gore Verbinski, director de la trilogía. Así pues, y casi un mes después de su estreno en las pantallas, ayer me acerqué a darle una oportunidad (sin ron en la sangre, eso si) al pirata más emblemático del cine, Jack Sparrow, en esta nueva aventura de la mano del equitativo Rob Marshall ("Nine", "Memorias de una Geisha") y tengo que decir, que al menos, esperaba bastante menos de ella. "Piratas del Caribe: En mareas misteriosas" sigue contando con los guionistas de las anteriores aventuras, Ted Elliott, Terry Rossio, que esta vez han tirado del recurso novelístico (más en concreto de "En costas extrañas" de Tim Powers) para situar las nuevas andaduras de Jack Sparrow. Porque no lo olvidemos, Piratas del Caribe, es Jack Sparrow. Ya desde la primera andadura en la perla negra, los guionistas han tratado de explotar al máximo los registros de un Johnny Depp que parece no cansarse nunca de interpretar al excéntrico pirata. Teniendo esto como seguro, el guión arranca a la velocidad de vértigo, expone en muy poquito tiempo las premisas necesarias para hacer saber al espectador, que el rumbo a tomar ahora en la saga, es diferente, que contiene más elipsis directa hacia la aventuras, los orígenes de la saga que muchos pensaban que ésta, había perdido (sobre todo en la tercera entrega, para mi, la más infravalorada de todas). Sigue habiendo referencia directa con las tramas que se dejaron pendientes en la tercera entrega, en especial la evolución de Barbossa como el verdadero pirata malvado y épico de la saga (por debajo siempre del inconmensurable Davy Jones), su evolución narrativa es genial.

De Sparrow, el personaje sigue siendo igual de sinvergüenza, histriónico y locuaz (los chistes están mejor medidos, y el personaje no se pasa tanto de la ralla como en la tercera parte, para todos aquellos que odiaban este aspecto) siendo él, el protagonista absoluto del film, de todas las subtramas posibles, y timón visible de la franquicia de Jerry Bruckheimer en un futuro. El personaje de Angélica (una inspirada Penélope Cruz,  de la cual esperaba mucho menos) ayuda también a dar sustancia a Jack, a la película en sí, y la química, aunque descabellada en un principio, hace mella en el espectador de alguna manera, el juego de amor-odio, entre los dos no consigue ser espectacular  en plan Bogart-Bacall, pero si que consigue sus objetivos dentro del film. Una de las cosas positivas, es la reducción del metraje, el guión va a piñón, parándose cuando es necesario, utilizando sus fórmulas del pasado para exponer la siguiente pista (se nota mucho al final, cuando se prepara el mantel para la secuela que vendrá tarde o temprano) y siendo mucho menos densa y simplista que la tercera entrega (esto para mi era un pro en aquella, pues se daba otro punto a la saga diferente, más de ahondar, más de profundizar en el grueso narrativo, aquí se recurre un poco a los orígenes de la primera parte, pero sin llegar a lo que fue aquel film, un brillante relato de aventuras, con diversión y buenas maneras), "En mareas misteriosas" se atribuyen buenos momentos, pero no deja de haber la sensación de que algo le falta, algo no deja de atribuirle méritos propios, algo que, personalmente, si hacían las otras tres, por separado.

Y quizás en eso falla precisamente la nueva entrega. Le falta garra, fuerza narrativa en sus escenas clave (algo que achacaremos a Marshall) algo que nos haga recordarla. A mi me basta con un pequeño ejemplo: Dos grandes momentos de cada una de las películas de la saga. De la primera: La lucha bajo la luna llena y la huída de Sparrow en Port Royal. De la segunda, La Isla de los caníbales y todo lo que ocurre allí o el Kraken precedido por un Davy Jones sensacional como villano. De la tercera, la batalla final y Jack en el mundo de Davy Jones. De esta cuarta, me quedaría tan solo con la escena de las sirenas, porque no hay otro momento destacable, que consiga quedarse dentro de la memoria. Es más, Barba Negra, interpretado por Ian McShane, es el villano más plano y desaprovechado que he visto en mucho tiempo, decepcionante en muchos sentidos. Y quizás tampoco deja de cuajar la historia amorosa entre el misionero interpretado por Sam Claflin y la sirena interpretada por Astrid Berges-Frisbey, total reminiscencia a Will y Elisabeth Swan, en las anteriores. Por lo demás, el film se solventa por su dinamismo narrativo (no se detiene casi en ningún momento) y quizás sea el trampolín hacia las siguientes, que prometen a mi parecer, mejores tiempos para Sparrow y compañía, me gustaría ser optimista, con esta saga que me ha dado buenos ratos, para que engañaros. Eso sí, el reparto está entregado, no se ve desgaste ni por Depp (que sigue estando genial) ni por el siempre sublime Geoffrey Rush, que su personaje siempre consigue sacarme algunos aplausos.

Quizás los achaques que más veo, la partida de Verbinski por Rob Marshall en la dirección. Creo que Verbinski le dio entidad a la franquicia, consiguió cuotas creativas muy dignas, y marcaba perfectamente la épica con los momentos de diálogo más pausados. Eso tenia varios pros, y algunos contras (se iban mucho de minutaje, en especial la segunda y en especial la tercera parte). Rob Marshall es un director más teatral, quizás con un estilo muy alejado de lo que son las películas de este estilo, y se nota. Creo que mide bien el ritmo (de hecho apenas se para, va como un cañón) eso consigue que el film se siga con interés y se haga ameno. A nivel industria, esto es un total acierto. A nivel creativo, Marshall no imprime el sello que a mi humilde opinión Verbinski consiguió en las tres anteriores. Las escenas son algo planas en su planificación, los planos carecen a veces de carisma y son rutinarios (esos planos aéreos que casi rozan lo mecánico), las escenas de acción están rematadas con poca fuerza de llegada (Sparrow en Londres es un ejemplo de la poca épica que se trasmite en una escena de tal magnitud), y creo que completo acierto creativo está en la escena de las sirenas, y la escenas de Depp con Cruz, bien equilibradas  (en especial la final en la isla) quizás lo más impecable de la película. Marshall no hace una mala tarea, pero su aportación a la saga queda muy por debajo de lo que llevamos visto y del trabajo personal (ahora lo puedo decir con la boca bien llena) que imprimió Gore Verbinski a la saga. el gran Hans Zimmer, vuelve a poner la partitura original a la película, el rendimiento de ésta, es medio. Zimmer bebe poco de lo original, para hacer un refrito casi constante de las otras tres entregas, pero aún así, nos deja una partitura concisa y con algunos atisbos de brillatez (en especial el tema de las Sirenas y el de Angelica), sin mucho más que añadir a la saga que no haya hecho ya (la bso de la tercera entrega es un ejemplo de que Zimmer es muy grande cuando quiere).

En conclusión:  "Piratas del Caribe: En mareas misteriosas" sigue adentrándonos en las aventuras, en el divertimento pirata que a mi parecer, tenían las anteriores entregas, todas ellas precedidas por la genial primera parte, que fue la verdadera joya del tesoro. Esta cuarta parte, deja claro que tendremos Sparrow para rato, y a nivel personal, está un poquito por debajo de las tres primeras. Eso si, un blockbuster en toda regla, entretenido, disfrutable y que gustará a los fans de verdad. Verbinski vuelve en la siguiente por fa. Un 8, y quedaros hasta el final de los créditos, que hay escenita sorpresa.

La Escena/ Lo mejor:  La escena de las sirenas.// El personaje de Barabossa y su as en la manga.