2008/10/16

"Ultimátum a la tierra": Klaatu barada Nikto, humanos

Llevaba tiempo deseando empezar un ciclo del que considero mi género predilecto, la ciencia ficción. Que mejor manera que hacerlo con un film tremendamente metafórico, que representaba mediante lo desconocido lo conocido, que sus temas político-sociales se pueden aplicar a hoy en día, ya que de hecho, se prepara el remake de este artesanal y elocuente film del director de "Sonrisas y lágrimas" o "West side story", el gran Robert Wise y el clásico de ciencia ficción, "Ultimátum a la tierra". La historia de un platillo volante que aterriza en los Estados Unidos de la guerra fría, marcados por el temor a todo lo que huela a desconocido e incluso resignado a tolerar la paz en sus propias fronteras, algo que nos hace pensar en el día de hoy de manera clara. De telón, el arquetipo de la ciencia ficción, eso si, sin calzador, con buen gusto, efectos especiales de la época y un carisma tremendo para dejar a los personajes marcados en la retina del espectador, y porque no decirlo, en la historia de la ciencia ficción. Usando quizás un símil bastante superficial aunque me entenderéis, Wise rueda su "Sombra de una duda" particular, pero con los extraterrestres pacifistas y mediadores del "universo", quizás el acierto del film sea la bipolaridad que tiene, ya que mezcla los grandes estereotipos de la ciencia ficción (la globalidad del ataque a la población, el ejército de por medio, los medios, la tecnología años luz de los invasores) con la magnifica introspección del invasor protagonista en su hospedaje en una casa donde la familia compartirá con él, el destino de la humanidad, cosa que me alegra, porque sino el film perdería el norte completamente, cosa que no hace. Diálogos algo chirriantes (tengamos en cuenta que la ciencia ficción era particular y no tan perfeccionista como ahora, por suerte o por desgracia, quien sabe) pero efectivos, destacar la excelente perfilación de los invasores, los dos, tanto Klaatu como el inmenso Gort (a veces uno suelta la risita por la "cutrez" del traje, pero metidos en la historia todo da igual y eso es también mérito propio del film). Sinceramente el film daría para un remake que bien hecho, podría ponerse a la altura del original (como "La guerra de los mundos" del señor Spielberg, por ejemplo), eso si, el original es insustituible no solo por la calidad, el cariño con que está hecho, y el punto que no me cansaré de resaltar nunca, el adelanto a su tiempo, aplicable hoy en día (el film también critica la violencia atómica, algo que sigue a la orden del día como amenaza a la humanidad, en este caso, también a los invasores) con toda tranquilidad.

En el reparto, gran papel el de el actor Michael Rennie interpretando al invasor mediador Klaatu, un papel casi a medida que interpreta de maravilla, realmente llegas a creerte de verdad que es un invasor pese a la humanidad y personificación del personaje, genial. Por otro lado, destacar a la chica, típica damisela que en cierto punto toma cartas en el asunto, la actriz Patricia Neal, que se pasea con gran serenidad el el film y está bastante correctita. Sam Jaffe interpreta al profesor, bastante acertada su conexión con Klaatu dentro del film. Un reparto en general muy centrado en su protagonista, que es el conductor verdadero de la historia (aunque intente ser coral en muchos aspectos). En cuanto a la dirección, Robert Wise hace un uso muy bueno tanto de planos y movimientos de cámara (los casi siempre recurrentes planos con la dolly-cam) como con los efectos especiales, muy artesanales y perfectamente resueltos (salvo en uno de los planos que logran verse unos incomprensibles hilos de las manos de Gort al sujetar a la damisela), Wise se desenvuelve con mucho dinamismo, haciendo una labor excelente, quizás sea el alma del film, por eso, toda la carisma y lenguaje empleado sea uno de los motivos por los que el film sea un referente para los impulsores contemporáneos de este género. La partitura musical, a cargo del gran Bernard Herrmann, con sonidos atronadores en ocasiones, una "chirriante" (en el buen sentido) composición que inquieta cuando se requiere de ella, bastante atípica y "marciana" valga la redundancia para el maestro, con lo cual, interesante de oír.

Momentos destacados: Me quedo con varias secuencias, los títulos iniciales, son una declaración amorosa al género, sin duda alguna. El "desembarco" de la nave y la captura del invasor. La revelación del secreto de Klaatu al profesor (realmente una advertencia a la humanidad). Y sobretodo la parte final, con un extraño protagonismo para Gort el robot, que se merienda alguna que otra escenaza, el monólogo final de Klaatu, terminando de manera tajante, el film es sutil, pero anuncia que seamos buenos, haya paz, o lo pagaremos caro, una metáfora no para mirar al cielo y temer al invasor, sino mirar los burdos problemas que el ser humano crea a modo de tragedia y remediarlos, buena manera de hacerlo. Lo que menos me gustó: Algunos diálogos parecen poco trabajados o sin chicha, los personajes secundarios (Excluyendo al robot Gort) no terminan de aportar gran cosa, aunque creo que tampoco es el caso. En general, un film entrañable, que creo que no se olvidará porque tiene carisma y es totalmente artesanal, recomendable y Wise le da el toque definitivo, espero con ansia dosificada el inminente remake, espero que lo hagan bien (y se puede, guardando las distancias con el film que nos ocupa, por supuesto), ahora, el mensaje será el mismo, Klaatu barada Nikto humanoides, que viene a ser: Echad el freno, ni se os ocurra ambiciosamente amenazar a otro planeta con petardos nucleares y mirad lo que hacéis con vuestro mundo, capullos, jejeje. Un 8,8.

NOTA: 8,8/10
RECOMENDACIÓN: Amantes de la ciencia ficción.
DURACIÓN: 92 min.
AÑO: 1951
Ficha en IMDB