2010/04/29

"Alicia en el país de las maravillas": Nostalgia Desconocida

Tim Burton ha vuelto a nuestras vidas. Es una frase que lleva a muchos caminos, algunos buenos, otros malos, pero por lo general, el director de "Ed Wood" siempre da una tela de araña que se pueda tejer. Nos crea su mundo a partir del expresionismo o de lo barroco de sus imágenes. "Alicia en el País de las maravillas" y el abstracto, complejo mundo de Lewis Carroll es una carta de presentación, cuanto menos y a priori, interesante para Burton. El guión parte como continuación no declarada de la historia homónima que la Disney creó en aquella rara e incomprendida película de animación del año 51. Es por ello que Alicia (Mia Wasikowska), es ahora una joven de 19 años, que asistiendo a una fiesta en una mansión victoriana, descubre que está a punto de recibir una propuesta de matrimonio frente a un montón de gente estirada de la alta sociedad. Alicia entonces se escapa, corriendo tras un conejo blanco, entra a un agujero tras él... y acaba en el país de las Maravillas, un lugar que visitó hace 10 años, pero el cual no recuerda. El país de las Maravillas era un reino pacífico hasta que la Reina Roja (Helena Bonham Carter) derrocó a su hermana, la Reina Blanca (Anne Hathaway). Las criaturas del país de las maravillas, listos para la revuelta, esperan que Alicia les ayude, y éstas a su vez le ayudarán a recordar su primera visita al mágico reino. Guión escrito por Linda Woolverton, que parte de una idea interesante, situar al espectador en el desasosegante contraste evidente y diferencial entre la realidad y la ficción, dos mundos que orgasmicamente se dan de hostias en la película, y cuyo mensaje es puro lirismo hacia la imaginación, el arte, el cine, en general la magia inexistente. Es en esos aspectos donde la historia parece arrancar cierta nostalgia, ciertos sentimientos que Burton trasmite con imagenes, a pinceladas cortitas durante el metraje, que hace que a veces nos sobrecoja el corazón, y que otras, nos parezca totalmente irrelevante el país de las maravillas y sus anárquicos personajes, sumidos en una tragedia inevitable, esperando pues una inevitable también prosperidad de futuro que no sorprende a nadie. Pero de eso se trata. Las malas lenguas que abusan de los méritos y los collages animados de Burton no entienden la belleza que supone contar una historia de tal calibre, donde Alicia prefiere sumirse en un egoísta mundo onírico, precioso, no perfecto, pero si muy interesante y rico (me refiero al país de las maravillas, claro) antes que casarse, antes que seguir adelante, seguir creciendo, mirando a las personas, aceptar la realidad que choca en cada laberinto de su mente. En parte el film nos imprime la nostálgica inmadurez de la niñez que arrastramos aquellos soñadores que vivimos de manera especial el suelo real y monótono que habitualmente pisamos. Es quizás el mensaje que debe llegar más al espectador que concuerde con ciertos lazos emocionales, sino, el film no funciona, rebota estrepitosamente y carece de alma propia (que en parte no pretende tener, creo). Importante en las historias de Burton es la premisa, la total aceptación de lo extravagante ante los ojos de los demás. La inadaptación, las mentes desequilibradas y de duda anímica, son el verdadero sello de Burton y no los árboles torcidos, las vestiduras negras o el gótico-barroco de su paleta (pues esto es superficialmente una influencia suya del expresionismo Alemán, mezclado con el Pulp Americano de su época niña).

Y si en algunos momentos, la lágrima cayó por mis mejillas (sin querer manchar o empañar las enredosas gafas 3D), no subyace en un papel escrito que es más o menos criticable. Su introspectiva simbología es sentimental, está dentro, y no tiene mucha explicación, es ese minimalismo tan puro de Burton lo que llega. Como el sombrerero Loco dice: ¿En que se parecen un cuervo y una mesa de escritorio?, la respuesta a esa pregunta la sabéis los que habéis sentido útil esa cita dentro de la película, parecida entonces es mi lágrima nostálgica y cargada de infantilismo, cosa que el film declara, infantilismo (claro que si, ni que fuese esto un punto malo dentro de la peli como dicen todos) pero ojo, Alicia vuelve, resignada por su realidad, cambia su visión, y llega el momento de decir: Estas cosas solo pasan en las películas, que bonito, que imperecedero, mágico. A mi, me ha parecido una historia interesante, no el mejor libreto que Burton a filmado, pero sí, muy entrañable. Dentro de el país de las maravillas, un elenco de actores prestan su cuerpo y voz a los eclécticos personajes de Carroll. Mia Wasikowska, una joven que ya venía apuntando maneras, está bastante enigmática y comedida para apreciar su talento, pero si que tiene momentos de pureza muy interesantes. Johnny Depp, vuelve a formar equipo con Burton, poniendo matices al sombrerero loco, (su matizada voz en V.O. es genial), como siempre, Depp cumple dentro de sus extravagancias cada vez menos originales, pero aquí demostrando lo bueno que es, que es un actor que se reinventa con Burton y sin el, sin perder su carisma y estilo. Helena Bonham Carter se come la pantalla casi de forma literal (ya con ese cabezón digitalizado que ocupa casi todo el encuadre), la reina de corazones jamás pudo ser mejor interpretada y representada. El cinismo, la comicidad e incluso el patetismo del personaje están perfectamente armonizados por la mujer de Burton, Carter es muy buena, cuando quiere y se deja de tonterías varias (véase Harry Potter). Anne Hathaway, es por el contrario, la reina blanca, un personaje curioso (que no aparecía en la película de dibujos) a mi personalmente me ha gustado el estereotipado de sus formas y veo más bien una caricatura rocambolesca (por parte de Burton) sobre el inmaculado y conservador bien made in Disney. A muchos le chirriará, a mi me parece un personaje encantador, casi a destacar dentro del film, por lo sutil que es, bien por Hathaway. El siempre extraño y curioso Crispin Glover, da vida al guardián de la reina de corazones, un personaje que choca no ya porque critica la locura (curioso, ya que Glover en la realidad está completamente loco) , sino que quizás simpatiza bien con la reina, ambos se complementan, aunque no deja de ser un personaje algo desaprovechado y algo innecesario dentro de la historia, Glover genial, como el resto. Matt Lucas, Michael Sheen, Alan Rickman o Christopher Lee prestan voz a algunos de los personajes digitales del film. El reparto funciona, visual y creo que emocionalmente dentro de lo que Burton ha querido contar.

Detrás de la cámara, Burton se mueve diferente. No mal, pero sí diferente. Obvia las míticas cabeceras interminables, con Danny Elfman entrando a saco (aunque igualmente lo hace el compositor, y el arranque es delicioso por su parte, gran score), el colorido es aquí importante, el barroco y la extravagancia saturada de mundo y personajes es el elemento trascendental (como en "Big Fish" o en "Mars Attack"), y la paleta de planos, llevada a la comercialidad más puntualizada y efectista por Burton desde "El Planeta de los Simios" (técnicamente y en planos me refiero). No obstante, se pierde la sutil manera de mover la cámara y de colocar encuadres de la cada vez más impecable "Sweeney Todd", para dejar que el diseño artístico de los paisajes de Wonderland y la grandielocuencia bien medida, sean el filtro hacia la realización. Burton se pone épico hacia el final, y no falla, pero tampoco impacta tajante, no molesta, pero tampoco sorprende. Su sello está, pero también recuerda a otros (El palacio de la reina blanca, es una mezcla entre Minas Tirith y Rivendel). Su técnica es bonita y nada lamentable, pero tampoco es lo mejor de su carrera, y me quedo con el Burton de Todd, echando sus partes adelante con un musical cargado de planos imaginativos y tensos. Como último mencionar los efectos especiales del film, muy bien hechos (De nuevo, aprende Potter).

"Alicia en el país de las maravillas" es una película destinada creo a las masas, pero que llega tan solo a unos pocos, ya sean cinéfilos o no lo sean. Esos matices, dependerán de la persona que quiera adentrarse en el País de las maravillas que desde el prisma de Tim, se ve siempre distorsionado y diferente. No hay que dejarse llevar, porque el bailecito del sombrerero no tiene nombre (y lamento que esté dentro del film, de veras), pero tachar por esto y por su divertido e infantiloide (que no creo que lo sea tanto, de hecho tiene doble lectura) planteamiento argumental me parece excesivo. Una película para entrar en otro mundo y olvidarte de lo jodida que es la vida real cuando le da la gana. Un 9, a mí, si me gustó. Estoy deseando que Burton se ponga a deconstruir a mi villana Disney favorita: Maléfica, eso promete.

NOTA:9/10
RECOMENDACIÓN: Amantes de la fantasía./ Ver en V.O.
AÑO: 2010
DURACIÓN: 108 min
Ficha en IMDB
Tráiler en Youtube


5 comentarios:

Kevin H. Rubio dijo...

No el mejor Burton, ni el peor. Muy buena critica de una pelicula a la que la han despedazado otros.
Me parecio a mi, entretenida pero a ratos me decia "Burton la hizo de encargo", yo senti que no habia tanta pasion en ella que en otras de Tim si lo he sentido.
Como has dicho tu en tu critica, yo me quedo con el Burton de Sweeney Todd.

¿Anónima? dijo...

Yo pondria un 7... no me ha gustado mucho como acaba, esperaba un final más sorpresivo... quizas es la más comercial de los films burtonianos...

Charly Ramone dijo...

Al igual que Kevin H. Rubio, opino también lo de "No el mejor Burton, ni el peor". Aún así, no me parece que la película sea para el desprecio que están haciendo de ella.

Grande Crispin Glover, si señor :-D

DASKABE dijo...

De acuerdísimo. Piensas y sientes lo mismo que yo por la peli :)

Kevin H. Rubio dijo...

Si, esperemos que Burton pues nos siga dando de esas peliculas a las que estamos acostumbrados. Igual la comprare para la coleccion el proximo junio.