2010/02/22

"Shutter Island": Atrapados en la mente

Vuelve al panorama cinematográfico, uno de los maestros indiscutibes del séptimo arte, el señor Martin Scorsese. Lo hace con "Shutter Island", un film de suspense con tintes psicológicos y un planteamiento muy clasicista, con pinceladas "Hitchcocknianas", una película muy interesante e incesante donde el Newyorquino sigue demostrando que está en plena forma pese a las críticas que está recibiendo. Verano de 1954. Los agentes federales Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina (Emily Mortimer) recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley (Ben Kingsley). Pronto descubrirán que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes. El guión adaptado (la novela homónima es de Dennis Lehane) juega con una potente arma de guión que es que el espectador sepa lo mismo que el protagonista, en este caso, no siempre lo que sale en pantalla es objetivo para la historia, y el puzzle visual, conforma el sorprendente giro final, donde las cartas dejan ver el entresijo de una historia Hitchcockniana que no se a ciencia cierta si funciona entre los espectadores de hoy en día. El juego mental que el libreto quiere hacernos explorar es peligroso, tenso y por momentos cargados de estridencias e inquietantes pasajes. La demencia de la mente no es cosa de los pacientes de la isla, sino que también se va apoderando del espectador, haciendo que toda la historia sea una espiral afixiante, psicológica y tremenda. Muy bien contada. Las fuentes pueden recordar a tres o cuatro pelis icónicas en concreto (no hay nada nuevo en la historia, pero lo icónico de sus pasajes hacen que el relato sea carismático y quede clavado en la retina, Scorsese y su narrativa minuciosa tienen mucho que ver...). El giro final es muy arriesgado, lo que en algunos pasajes llamaba a lo onírico del protagonista, se convierte en un duro relato de terror (terror de verdad, del interno) mental donde queda muy claro que la mente humana es tan peligrosa como incontrolable, violeta, nunca controlable, anárquica y llena de matices. El faro, dentro de la película, es el verdadero motivo físico, y curioso plano donde termina la peli, es donde el espectador tendrá que ver si lo que el personaje protagonista pensaba sobre el "complot" era verdad o no, el juego psicológico que expuesto, queda explicado, pero no juzgado, la historia acaba con el determinante y dramático tinte estilo Polanski, lleno de dureza y frialdad. A pesar de que el libreto muestra unos diálogos y situaciones engañosas en casi todo momento, la resolución es tan sobresaliente que no molesta, y la poca presunción del talento de Scorsese dan puntos a una historia que habla de un hombre bueno, que se ve sumido en un trauma sentimental, que lo lleva a una isla caótica de pensamientos y desvaríos sociales, en parte una representación de lo que somos (Pues queda bien claro la exaltación de la violencia dentro de todo ser humano por muy pacífico que sea, por puro egoísmo y supervivencia, hay varias escenas que lo representan bien, los flashbacks por ejemplo o esa genial conversación que mantiene Dicaprio con el militar, de lo mejor del film).

El reparto está centrado, en su totalidad por el protagonismo de Leonardo DiCaprio, que vuelve a ser el actor fetiche de Scorsese una vez más. Quizás en este film (y seguramente porque la vi doblada) la interpretación de Leo me parece un tanto forzada y algo floja para lo que realmente estoy acostumbrado a verle hacer en pantalla, supongo que es un personaje complejo, muy versátil y que la sobriedad que el actor va consiguiendo es otro punto a favor, pero no se, lo vi algo flojo en general. Le acompañan un coral reparto plagado de actorazos. Mark Ruffalo en un papel muy interesante como "socio" del personaje de DiCapri, muy correcto. Ben Kingsley está perfecto en su papel, de lo mejorcito dentro del film, y se ve que cuando este actorazo quiere y se mete en buenas pelis (porque tiene verdaderos truñacos) se lo curra y mucho. Aparecen también con sobriedad, el mitico Max von Sydow, Michelle Williams como la mujer del protagonista, algo falta de carisma al principio, pero que cobra muchísima fuerza en una de las escenas más memorables que tiene la película (el flashback decisivo donde se ve realmente lo que le sucedió a la familia del protagonista). Ojo a la corta pero fantástica aparición de Patricia Clarkson, la de Jackie Earle Haley o el fantástico Elias Koteas, personajes que aparecen realmente poco, pero que aportan un groso muy eficaz e interesante a la historia. Un reparto muy correcto, quizás algo contenidos dentro de lo que un film de Scorsese tiene que exponer, más contenidos quizás justificadamente con la historia que se cuenta, y quizás también algo apagadas por el doblaje, ya os diré cuando la vea en Inglés.

Y si hay alguién que realmente se merezca la atención, el aplauso y la lluvia de bragas si hace falta, ese es el señor Martin Scorsese tras las cámaras. Que puntualidad, que precisión con los encuadres, que atmósfera tan bien seleccionada, que prisma tan iconográfico y tan bien resuelto. Realmente hacía tiempo que no veía una película con unos decorados tan memorables (al estilo del Hollywood clásico). Ese camino a las instalaciones (con esa vista subjetiva al más puro estilo Kubrick) esos pabellones tan acojonantes. La escena a cámara lenta con la inquietante jardinera del recinto (poniendo ya las bases del suspense como carta para inquietar a la platea), sin olvidar la maravillosa resolución de Scorsese en la cámara. Los planos de conversación no dejan de saltarse las reglas (esos paneos rápidos desestabilizando al espectador, concienzudos, intencionados), la estilizada forma de los sueños de DiCaprio tan memorables (los de su mujer y los de la segunda guerra mundial son fantásticos). La influencia del Kubrick de "El resplandor" es fantástica, o del Hitchcock de "Vértigo" en la fabulosa escena del faro hacia el final (esos planos de los pies subiendo las escaleras en un buen homenaje al mago del suspense). Scorsese interpreta la historia con imágenes muy impactantes (las ratas en el acantilado, las niñas muertas, la explosión del coche con las fantasmagóricas figuras de su familia, la inquietante escena del pabellón C con las cerillas y la cámara amordazando al espectador en la butaca con tintes del suspense de verdad...) asi hasta completar una inspirada dirección, de esas para quitarse el sombrero, y toda una LECCIÓN de oro para los que digan que Scorsese está en declive. Destacar el montaje (aunque he visto bastante racord, pero bueno) muy denso y a su vez dinámico, casi sin respiro, y la curiosa banda sonora, llena de temas muy inquietantes, selección no original, como viene siendo habitual en el cine de Scorsese, que van perfectamente con el tono neoclasicista de la película.

"Shutter Island" es un film magnífico, donde Scorsese demuestra con dos cojones que está hecho un crack, no solo porque tiene el talento suficiente como para rodar al estilo de los grandes clásicos, sino porque también puede atraer al público actual a las salas y contarles con éxito una historia con tintes ya extintos en el cine actual por desgracia. El encanto de la historia, tan bien lograda, la personalidad que imprime Martin, y la reminiscencia a los grandes clásicos del género, hacen de esta peli, una joya imprescindible para los cinéfilos de verdad. Un 9.

NOTA:9/10
RECOMENDACIÓN: Amantes del cine psicológico bien rodado.
AÑO: 2010
DURACIÓN: 138 min
Ficha en IMDB

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