2011/04/24

"La Última tentanción de Cristo": La idea de un Jesucristo humanizado


Director: Martin Scorsese
Año: 1988
País:USA
Duración: 164 min.
Sinopsis: Jesús, un carpintero de Nazaret, decide atender la constante llamada de Dios. Pero cuando está a punto de completar su misión, debe hacer frente a la mayor tentación de todas y realizar un sacrificio para salvar a todos los hombres. 

NOTA: 8/10  Ficha en IMDB




A finales de los ochenta, el siempre grande Martin Scorsese, dirigió, ayudado en la narrativa con su guionista de lujo, Paul Schrader (guionista de la genial "Taxi Driver"), este film polémico en su tiempo y aún hoy, sobre la vida y muerte de Jesús de Nazarte. "La Última tentación de Cristo" expone y analiza una visión distinta y libre sobre los hechos de la vida de Jesús, su pasión y muerte en la cruz más allá de los evangelios conocidos, quizás más novelístico, en algunos casos especulador, pero personalmente quedándose en lo mismo que lo que la Biblia expone, bonitas conjeturas e ideas con un fin interesante, nada más. El libreto se basa en la novela homónima escrita por Nikos Kazantzakis. Schrader adapta con matices, los 134 minutos que la película se adentra en la vida y acción de Jesús, es aquí quizás donde, ligeramente pero sin desviarse, el film expone a su manera los hechos, pero como digo, los evangelios cuenta, o la historia que todos conocemos, de manera similar a lo que el film de Scorsese nos muestra. Los matices, algunos muy interesantes. 
La relación de Jesús con Judas (inmenso Harvey Keitel), la humanización de un Jesucristo indeciso, perdido en lo moral de sus actos, en sus miedos, dudoso y ególatra, con matices faltos de humildad y cargados de pretensión hacia el poder. Una idea interesante que guarda uno de los puntos dialogados que hacen que la duración del film pase volando, con más gloria que pena, lo cual se agradece. El inicio es tan brillante como desconcertante por partes iguales, se muestra a un Jesús carpintero, constructor de cruces, participante directo de los romanos para sus planes de crucificar a todo supuesto mesías que aparezca. Nuevamente se lleva a un punto provocativo la figura del mesías, eso sí, para mi, trasciende en la más absoluta normalidad coherente en base a la realidad, como lo que se muestra de María Magdalena, la polémica es absurda, apostaría un brazo a que así vivían, de que así de humano, egoísta, pretencioso y charlatán fue Jesús en sus días de vida, una persona sin más, muy espiritual, quebrado por sus voces interiores (esquizofrénico en ocasiones como Scorsese lo muestra en unas escenas donde el rol de Willem Dafoe da algunos giros muy radicales para un personaje sin definir de todo...y ojo, estamos hablando de unos de los personajes más conocidos de la historia y menos definidos de ésta).

Pero quizás el problema no resida en esos matices más o menos bien expuestos con la maestría de unos buenos diálogos que Schrader escribe sin pudores y cargando su estilo siempre personal y autobiográfico a sus personajes, sino que el film se reduce como su título incluso indica, a la idea que explora en su media hora final, lo realmente interesante del film. Es allí, en el gólgota de la cruz, donde Scorsese, cual mago, se lleva a Jesús fuera de la creencia y el sacrificio por la humanidad, a una vida de amor hacia una mujer, Maria Magdalena, quizás la verdadera olvidada de los evangelios y la verdadera pasión de cristo, apuesto a que así fue (es curioso como a la virgen María, se la muestra apenas un par de veces en toda la película, restándole toda la importancia que la Iglesia le otorga, nuevo matiz interesante). En esa última media hora, vemos a un Jesús viejo, entregado al amor de sus mujeres y sus numerosos hijos, viendo como un rumoroso mensaje cristiano se expande como la pólvora cual mentira épica, y siendo un total fracaso para sus apóstoles, un fracaso tan humano como real, pues el ser humano, como aquí se muestra, es egoísta por su propio amor, por el disfrute individualista de la vida, Jesús no podía ser menos. Esa puesta en escena, donde Jesús vive su pasión con sus Marías, y su posterior vejez en Jerusalén, es quizás la parte más polémica del film. Pero cuando parece que el film va a dar en las narices de medio mundo, Cristo vuelve a aparecer en la cruz, como si todo hubiese sido una imaginación, una última tentación de lucifer para afrontar con total reafirmación su fé. Es ahí donde el mensaje queda cobardica y no se deja de mojar del todo, volviéndose incluso el doble de religioso (el film repito, sigue siendo, pese a todo, religioso al 100%) , y es personalmente donde falla. Nos quedamos en una idea interesante, se subraya lo ruin y humano que es Jesús (incluyendo a Judas como una buena persona, que traiciona a Jesús porque él mismo se lo pide), pero no obstante se queda en una superficie sin más calificativos que el de "interesante". En general un buen guión, que expone un hipotético "¿Y si Jesús hubiera hecho esto...?" pero que no dista del todo en lo conocido abriendo nuevos caminos y explorando con valentía lo que quiere decir con las mismas palabras, una pena, esperaba algo de más cañita, je.

Otro punto positivo de la película, es el amplio reparto. Scorsese, se rodea como viene siendo habitual, de los mejores para contar su historia. El papel de Cristo, recae en Willem Dafoe, que interpreta correctamente el rol que se le exige, quizás en algunas partes algo desmesurado, algo teatral o esperpénticoHarvey Keitel en el papel de quizás el mejor Judas que se haya visto en una pantalla de cine. Keitel hace suyo el papel y lo expone con garra y con mucha audacia, genial. Mención aparte también para el fantástico rol femenino de Barbara Hershey como María Magdalena, repito lo dicho con Keitel y Judas, quizás estemos ante la mejor y más fidedigna representación de lo que fue María Magdalena para el propio Jesús y todo lo que influenció sus pensamientos, su camino como hombre, Hershey está fantástica en cada fotograma que aparece. Del resto, destacar las apariciones de el recientemente fallecido Irvin Kershner (director de la mítica "El Imperio Contraataca" y colega de Scorsese), el siempre genuino Harry Dean Stanton que se come la pantalla cuando aparece, Roberts Blossom, o el mismísimo David Bowie, genial en la piel de Pilatos, eso sí, no deja de ser raro verlo en un film de estas características, jeje. Un reparto genial, como siempre en los films de el nacido en Little Italy. En la dirección, Martin Scorsese, rueda uno de sus films más eclécticos de su carrera. Por un lado sus tiros de cámara (casi siempre a nivel del actor, por debajo de ellos para realzar su poder, o en la mayoría de los casos, cenitales para cargar de tensión la épica del relato) son extraños, hipnóticos (la escena de la crucifixión es sencillamente paranoide y genial) en ocasiones y meditadamente nerviosos. Una fotografía bien saturada de matices, muy sententera (pese a ser un film de finales de los 80) y con un Scorsese a medio gas entre lo genial y lo dormitado, personalmente hablando, eso sí, su influencia clásica y a su vez vanguardista sigue en puro apogeo aquí. La partitura original, corre a cargo del mítico Peter Gabriel (Que en su día, fue componente de los míticos "Genesis"), una banda sonora, psicodélica, con muchos matices étnicos propios que van acorde con el film, pero que no dejan de ser sonidos, atmósferas que ilustran lo que exponen las imágenes, una banda sonora diferente, para mi, excepcional solo dentro de la película.

En conclusión:  "La última tentación de Cristo" no es ni de lejos, el film magno de Scorsese, ni siquiera es ese film que el público etiqueta de "polémico" e "incorrecto". De hecho es más respetuoso de lo que pensaba, y más fiel incluso a la realidad de lo que muchos se han parado a pensar. Un film interesante, con algunas ideas para la reflexión humana, un análisis sobre lo insulso a veces de la religión, de lo individualista y solitaria que es la humanidad. Un 8, porque para tandem Scorsese-Schrader, ya me quedo mejor con "Taxi Driver".

La Escena: El incio. La Crucifixión, y sus 30 minutos finales.