2010/11/01
2010/10/28
Chelsea Hotel No.2: Videoclip de la versión del tema de Leonard Cohen para "Room Service"
Otro matiz más de la banda sonora de nuestro corto "Room service", es la versión del tema de Leonard Cohen, "Chelsea Hotel No.2" que Esteban Somosierra y el menda hemos versionado dentro del cortometraje. Os dejo con el videoclip, espero que os guste, pese a que creo que no le llego ni a las puntas a nivel de voz al señor Cohen, jeje.
2010/10/27
Banda Sonora de "Room Service" y nuevo Póster
Nuestro nuevo cortometraje, "Room Service" está ya en las últimas fases de post-producción, y en el inminente mes de Noviembre, verá la luz para que lo podáis ver todos vosotros en la red. Antes del estreno mundial en Internet (Habrá una preview en Málaga capital a principios del mismo Noviembre antes de estar en la red) como siempre, os dejo con la banda sonora del cortometraje. Los temas originales, están compuestos por Esteban Somosierra a la guitarra y pianos. Colaborando con él dentro de la música del corto, aparte del acompañamiento de armónica, hemos versionado una canción de Leonard Cohen, que aparece en el cortometraje, "Chelsea Hotel No.2", un temazo hecho con nuestro estilo particular, espero que os guste, está dentro del álbum y tendrá pronto, un videoclip. Y acompañando a la partitura original de Esteban, algunos temas no originales que suenan dentro del "Room Service" de: El Trío la rosa, el maravilloso Zbigniew Preisner, Jocelyn Pook y un clásico a piano interpretado por Pascal Rogé. Podéis bajar a vuestro ordenador la banda sonora desde megaupload (ponéis la contraseña y descargáis a la espera de 30 segundos, es fácil) pichando aquí. Espero que os guste y os deje con más ganas para ver el corto. Pronto decidiremos la fecha de estreno, pero antes, dejaros con el que es el último póster que he realizado, que cierra una larga campaña de marketing que hemos estado haciendo estos meses atrás. A más ver.
2010/10/20
La protesta muda
Estoy harto de los prejuicios. De la hipocresía, de la mediocridad cerebral. Estoy cansado de los egos, de los aplausos de más de diez segundos, esos que traspasan el respeto y la autenticidad. De los falsos profetas, que promueven la colaboración y a su vez fusilan a sus colaboradores. Cansado de artistas sin silla, que no paran de hablar por la boca en vez de pensar, en vez de crear de verdad con sus manos.
Payasos que no hacen honor de verdad al digno nombre que se les otorga, prostituyéndose a sus estereotipos y pretensiones. Tolerantes solo de su amor propio, de sus supuestos hervores. Harto estoy de machistas, de feministas, de los que categorizan, de la escala de valor, de la falsa adulación, de la realeza, del peso de las joyas, del falso apego, del amor escrito en la conciencia colectiva, de la poca personalidad, del eufemismo barato, del dinero caro. Harto del chico que protesta porque está atormentado por quedarse anclado en el crepúsculo de los días, allí donde nacen las bonitas ideas que al alba, se disuelven como espuma, que a la noche resurgen como fantasmas.
Queda dicho, sin relevancia.
Queda dicho, sin relevancia.
¿Quién dijo?
“Algún día haré un film que a los críticos les guste. Cuando tenga dinero para despilfarrar” François Truffaut. Cineasta.
2010/10/17
"El Baile de los Vampiros": Los chupócteros de Polanski
Año: 1967
País: UK
Duración: 129 min.
Sinopsis: Polanski encarna a Alfred, un tímido aprendiz de un viejo investigador de las teorías sobre el vampirismo (Jack MacGowran) que se convierte en el enamorado defensor de la preciosa Sara (Sharon Tate) cuando el Conde (Ferdy Mayne) la intenta convertirla en la diosa necrófaga de sus sueños.
Mi Nota: 9 Ficha en IMDB
Sigo adentrándome una vez más en el peculiar mundo de Roman Polanski, a día de hoy, uno de mis directores favoritos y un maestro (casi de los pocos que siempre nos ofrece algo sencillamente indescriptible ante la pantalla). Polanski se atrevió con el género de los vampiros. Un género difícil, muy maltratado hoy en día, y donde Polanski conoce a la que fue su mujer por aquellos entonces (a la que asesinaron brutalmente la familia Manson) Sharon Tate, deslumbrante en cada fotograma. El guión del propio Roman y su amigo Gérard Brach. El guión se mueve entre una película de aventuras, lógicamente basada en la mitología vampírica clásica de Drácula, la comedia, el romanticismo y una película de aventuras. Todo claro está, con la imprenta de su director. Es una maravilla algunos pasajes del film (y los escasos diálogos, es casi muda, pero lo que hay escrito, está perfecto), por ejemplo la primera parte en la posada se disfruta a tope (los secundarios costumbristas y rocambolescos, las apariciones de Sharon Tate en la bañera, o el ataque vampírico están rodados con un aire un tanto especial, casi con una artesanía alejada de los cánones de aquella época).
Polanski quema sus cartuchos cuando la acción se traslada al castillo, donde la aventura, la comedia y el misterio parecen hacer un conglomerado muy electrizante. Desde la aparición del conde, la película deja momentazos que se quedan guardados en la retina (no muy frescos en originalidad, pero si muy cinematográficos, cosa que se recuerda ante todo), puedo nombrar varios momentos, la estela musical de Sarah en los pasillos del castillo (con esa partitura siempre tenebrosa e inquietante de Komeda, habitual compositor de Polanski por aquellos, un maestro), la maravillosa escena de la cripta (cuando tienen que dar el rodeo, y decidir si matar a los vampiros), la escena del espejo (casi alimentada con cierta homosexualidad entre el personaje de Polanski y uno de los vampiros del film) y su posterior persecución (donde la cámara se vuelve loca con cierta maestría, y donde la comedia parece encajar mejor entre todas las bromas de la peli). La parte final también es excelente, la magistral escena del baile es de lo mejorcito de esta parte, toda la coreografía y el diálogo, se dan la mano de manera impecable, y el diseño de producción de la película, toma un protagonismo esencial (por cierto, impecable la dirección artística y de vestuario).
Ojo al final de la película. Nuevamente, y a mi me ha sorprendido, debería habérmelo previsto. Polanski vuelve a darnos un final pesimista, cargado de mala leche (aparte de un humor negro muy especial) con la escena final, donde parece que el final feliz va a reinar, pero claro, todos conocemos a Polanski, y su peculiar manera de acabar las películas, siempre con un giro hacia lo poco común, lo realista, lo tenebroso. Magistral final y un guión infinitamente disfrutable, donde todo respira a conocido, pero con aires de personalidad traídas de su director. Polanski, como ya digo, está perfecto en su labor como director (aunque tengo que decir, que a veces peca de tramposillo en la edición, con la cámara rápida, que más que dar contexto a la escena, la entorpece directamente, pero en fin, sale en algunas ocasiones esporádicas). En el reparto, destacar a muchos, es una película un tanto coral, centrada en unos pocos protagonistas y sus peculiares secundarios (que dan algún que otro aire de respiración al film), el propio Roman Polanski, interpreta al joven enamoradizo Alfred, un papel correctamente interpretado, que tampoco destaca pero correcto para Polanski (aunque para mí, su papelón está en "El Quimérico Inquilino"). Le acompaña, la que fuera su mujer (antes de todo el asunto de Manson y demás que siempre lamentaré) Sharon Tate, una preciosidad de actriz, y una fantástica dama Polanski, cada escena, cada momento en el que Tate aparece, enamora al espectador y da puntos al film (ojo a sus planos cortos, marca de la casa, impecable). Quizás uno de los mejores roles, lo tenga el actor Jack MacGowran, como el profesor "chifladillo", un personaje carismático, fantástico en cada escena, me encantó. Del resto, destacar a Alfie Bass como Shagal, y en especial a Iain Quarrier como el conde (muy influenciado por el Drácula que creó Christopher Lee). Un reparto genial, muy acertado dentro del tono de la película, donde quizás el más flojo curiosamente, sea el propio Polanski, pero tampoco molesta demasiado.
Nombrar la estupenda banda sonora original compuesta por Krzysztof Komeda, compositor al cual valoro muchísimo, pues su originalidad, frialdad y minimalistas notas siempre me han inquietado y fascinado por partes iguales. La música está presente en alguna partes del film, con mucha presencia en algunos pasajes (algo un tanto extraño dentro de la filmografía Polanski, pero en éste film totalmente comprensible).
En conclusión: Polanski dejó una película un tanto olvidada por la comunidad cinéfila, un curioso film de aventuras y comedia que hablaba de los vampiros clásicos, todo un homenaje a esas películas de la antiguedad, con una Sharon Tate deslumbrante y un PolanskiPolanski a nivel personal, pero si que es una película que creo, seguirá en mi retina o cuando me hablen de ella, la recordaré con especial cariño, yo la he disfrutado con mucho interés, y se la recomiendo a los seguidores de éste genio, pero sobre todo, a los que amamos el buen cine de Vampiros, con calidad.
2010/10/12
"Paranoid Park": La muerte de la inocencia
Año: 2007
País: USA
Duración: 85 min.
Sinopsis: Un caso sin resolver en los alrededores de Paranoid Park, un parque público construido y utilizado por skaters conflictivos de Portland, lleva a los detectives a investigar en un instituto de los alrededores. La película narra el punto de partida de ésta historia a través de un adolescente en su despojo de la inocencia ante la cruda realidad.
Mi Nota: 9 Ficha en IMDB
Gus Van Sant, es uno de esos directores a los que hay que tener cuerpo, prepararse para ver cualquier cosa. Algunos proyectos llenos de incomprensión cinematográfica (el remake de "Psicosis" es un claro ejemplo), y otros de brillantez como "Elephant" o ésta sencilla (y casi anecdótica) película, "Paranoid Park". Firma el costumbrista libreto el propio Gus Van Sant basándose en una novela de Blake Nelson. El material es perfecto para el director. La película se mueve en esa aparatosa (y complicada) franja de que nada pasa y todo se dice sin las palabras, con los sonidos, con la introspección. Ante la barbarie realidad, la mente de un adolescente en plena catarsis moral (un adolescente que parece ser el único que piensa, que escribe, que se deja llevar dentro del caos que habita a su alrededor), es ahí donde Van Sant explora nuevamente la oscuridad rutinaria del ser humano, traslada la inocencia como punto narrativo para explicar la frialdad de lo urbano, de la muerte, del error humano, del sexo vacío. El existencialismo no se acontece dentro de la película con palabras, son más bien lirismos visuales, donde Vant Sant recorre los sentimientos. La música, los planos largos (esos planos de steady-cam tan referentes en su cine, o la cámara lenta para centrar una emoción concreta, una visión pasmada del mundo, como si leyéramos el pensamiento de cada cosa, de cada insustancialidad y le diésemos un singnificado mayor dentro de nuestra opinión). El guión es simple, pero cumple perfectamente su verdadero motivo, hacer pensar, más bien, reflexionar sobretodo lo que vemos, lo que acontece al protagonista.
Vant Sant hace una estupenda realización con la cámara, se mete dentro de los personajes y aguanta el plano con ellos de manera extenuante (y precisa), el montaje de sus imágenes algunas casi documentales de los skaters, otras con cierta obsesión a la claustrofobia, cerrando los encuadres, alargando la sensación de vacío, impotencia y angustia del protagonista (la escena de la ducha por ejemplo, genial, los travelings en los pasillos del instituto o la escena de sexo, reflejan perfectamente la introspección del relato de Sant, la poderosa imagen hace el resto). Acompañado de una banda sonora original que hace las veces de confidente, y satiriza los momentos, elevando la sutil ironía en ocasiones con gran esmero y talento. Destacar la fantástica selección de temas no originales, desde algunos extractos del Amarcord de Fellini, compuesto por Nino Rota, pasando por el inolvidabe Elliot Smith, a Beethoven, Cast King (Cerrando el film) o Ethan Rose. Genial score y genial la dirección de Gus Van Sant. Elevar un relato sencillo a un nivel de reflexión tan inexplicable, la verdad merece mucho esfuerzo y aplauso, os recomiendo que la estudieis con atención, es inmejorable el resultado, esperaba bastante menos teniendo en cuenta que Sant, rodó la película en un tiempo record y la repercusión de la misma ha sido muy anecdótica.
El reparto de la película, está enfocado a los actores desconocidos adolescentes (algo similar como pasaba en "Elephant"), desde su estupendo protagonista, alma de la película sin duda, el actor Gabe Nevins, pasando por los secundarios que van completando la película (o a su protagonista más bien). Un reparto que cumple perfectamente las órdenes de su director, sin alardes, pero tampoco se busca precisamente eso.
En conclusión: El parque paranoia, representa el paso de la inocencia, de la ensoñación o de la rutina hacia la realidad más dura. El protagonista descubre la muerte, el divorcio de sus padres, el sexo y las influencias, de la manera más injusta y realista posible, es ahí donde se concentra lo mejor de la película, el análisis humano, el punto de partida hacia lo que la vida, a veces nos deja, un desolador parque de piruetas y de almas que vagan en ella, sin ser realmente importantes para la eternidad, de eso trata ser humano, y Sant lo expone con realismo, y no pesimismo, esta palabra ya me cansa. Buena peli, recomendable.
Limpiadores de relojes
-Una maravilla de cortometraje Disney.
Uno de mis preferidos en mi infancia, que alegría encontrarlo. -
2010/10/11
"The Game": La Gran Mentira
Año: 1997
País: USA
Duración: 129 min.
Sinopsis: El multimillonario Nicholas Van Orton (Michael Douglas) tiene todo lo que un hombre puede desear. Conrad (Sean Penn), su díscolo hermano, aún encuentra un regalo de cumpleaños que puede sorprenderle: su ingreso en un club de ocio capaz de diseñar a medida del cliente aventuras y pasatiempos exclusivos...
Mi Nota: 7 Ficha en IMDB
El amigo David Fincher, está apunto de estrenar en nuestro país (con un inusitado éxito en estados unidos) "The Social Network" la película sobre el creador de facebook. Mucho antes, el cine de Fincher siempre se ha caracterizado por tener algo especial, por un sello indiscutible, y un director contemporáneo a tener en cuenta (para que luego digan que ya no hay de eso je). "The Game" venía precedida de "Seven", una gran película. Entre "Seven" y la genial "El Club de la lucha", está éste film protagonizado por Michael Douglas, un film que a priori parte de una idea tan ingenua como interesante. El guión lo firman John D. Brancato y Michael Ferris. Decir que el suspense se mantiene en vela durante todo el metraje, un guión que juega un poco con el espectador. Se podría decir que es el primo lejano de "El Club de la lucha", pero mucho menos pensado, más caótico. El guión narra una broma pesada, una gran mentira llena de actores y situaciones preparadas que el espectador no sabrá hasta su delicado (y algo inverosímil) final, donde los guionistas exprimen los giros de guión, a cual más extraño. A mi, como espectador, tengo que quedarme con la primera parte del film hasta que se descubre el pastel con la femme fatale (sabréis que parte es, porque el film corta en negro a su segunda mitad, empezando en Méjico) a partir de ahí, la película pierde un poco la esencia de la sorpresa, el espectador se queda un poco incrédulo ante la "sorpresa" final, y aunque la factura de Fincher en la dirección sea fabulosa (los planos, la fotografía y las escenas más destacadas son perfectas) el guión no llega a la altura de lo que esperaba de una historia así. Demasiado rebuscado, demasiado fácil, lo mejor sin duda, el plano final (que vuelve a meternos en el "juego" de manera sutil, quizás idea de Fincher, supongo, la historia no daba para más ahi). Un guión correcto, con algunos diálogos muy buenos, con algunos momentos de humor realmente conseguidos, y el suspense bien macerado (gracias a Fincher, claro está). Pero no es ni de lejos, lo mejor que Fincher ha tenido entre sus manos. Quizás de lo más flojito.
Aciertos: la película tiene un par de ellos. Para empezar, Fincher tras la cámara. Fantástico el trabajo de chinos (por poner un símil barato je) el que hace para relatar toda la historia, cada plano, cada escena (inclusive el inicio con las imágenes del pasado del proyector son geniales, dan la atmósfera perfecta al tono del film) está perfectamente situada, llena de suspense y de un saber mover la cámara marca Fincher. Es irreprochable lo de éste hombre, espero que no nos decepcione nunca, por lo menos todos sus films siempre llevan el atractivo de su sello, más allá de lo que el guión pueda ofrecer. Yo me quedaría con varias escenas claves, memorables dentro de la película. La mejor, la del taxi (es fantástica como está rodada, pone los pelos de punta y es infinitamente claustrofóbica con lo poco que dura), la del payasete y el hombre de la tele al principio, o la primera parte con la chica de la película, esa persecución por la calles y las oficinas del "club". Otro de los puntos, el reparto. Grandísimo está el señor Michael Douglas, tomando todo el peso del film, evolucionando cual Ebenezer Scrooge dentro de la película (por cierto, el film, más concretamente el guión, tiene cierta reminiscencia con el clásico de Charles Dickens), un papel a medida del actor, quizás el mejor de la película. Le acompaña, la colaboración (un poco esporádica y engañosa, la verdad) de Sean Penn, gran actor que aquí se limita a poner la puntillita a los giros del film, apareciendo para ser un punto de guión, y no un personaje completo, yo me pregunto: ¿Era necesario poner al gran Sean Penn aquí para éste papel?, puede que si, puede que no. En cambio, más suerte corre Deborah Kara Unger, el papel de la femme fatale (con varios matices dentro de la película que corren nuevamente a suerte del giro de guión) perfila mejor el tono del film, un tanto desconocido, una idea, la actriz dentro de la actriz, buen papel, aunque irónicamente y como los propios personajes dicen al final, no los conocemos a ninguno de los dos, y cuando empezamos a saber de los verdaderos PERSONAJES de guión, la película se acaba. Aquí justifico un poco mi "rabietilla" hacia la tomadura de pelo al espectador, a nivel personal, del guión.
No me quiero ir sin nombrar la banda sonora original compuesta por el maestro Howard Shore, que compone una partitura muy sutil, con notas muy discretas, que acompaña perfectamente la nocturnidad del film y sus grandes momentos de suspense, los pianos, los silencios extendidos hechos melodías, Shore no firma su score más memorable, pero si un trabajo notable y muy bien resuelto.
En conclusión: La película en sí, es un propio juego. Un juego al espectador, un juego al que se suma Fincher y DouglasFincher y su equipo que la película estará dentro del imaginario colectivo, sin ellos, la verdad, estaríamos hablando de una película muy diferente, de esas que se nos olvidaría a los pocos días de visionarla. No obstante, seguidores de Fincher, os la recomiendo, siempre, en versión original, pues el entretenimiento está asegurado.
2010/10/10
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