2007/11/25

"Recuerdos": La vida de un cineasta

"Recuerdos" o mas bien"Stardust Memories" que es su título original, hace referencia a una canción de Louis Amstrong que aparece en una secuencia de este infravaloradísimo film de un Woody Allen muy creativo, con un ojo crítico tremendo, cargado de humor ácido surrealista y como no, de simbolísmos existenciales.Entremos en materia:

Un director de cine acaba de rodar su última película sin saber todavía qué final darle. Mientras asiste a un festival fuera de Nueva York, y donde sólo se proyectan sus películas, comienza a evocar lo que ha sido su carrera hasta el momento y, sobre todo, las diferentes mujeres que han pasado por su vida...

Simplemente tremendo el libreto de "Recuerdos". Un Woody Allen que redimido por los comentarios de la crítica, cargas sus tintas en este film hacía su figura como director, sacándo todo el partido a todo lo que rodea a su personaje, un cineasta depresivo. La genialidad del guión es su capacidad de mezclar el humor y el drama de una manera sublime, el cine dentro del cine que Allen nos trasmite nos hace pensar en que quizás la dualidad del director de cine se ve inmersa en un contínuo acoso mediatico, por lo que el personaje es dual. Por un lado la insegura y catastrófica vida del director, acosado por los reales y abstractos fans (incluyendo unos alienígenas de la mente de Allen bastante desternillantes), los productores de los grandes estudios con sus estúpidas ideas (muy bien representadas en el film gráficamente), en general, la figura menuda de un "mago" que tan solo intenta hacer reir y llorar a un público que etiqueta su sentimentalismo dramático, es el problema de un comediante, es el problema de Woody. Y por otro lado, el lado personal, representado aquí por el personaje de Allen como una figura muy impulsiva sentimentalmente, ocultándose en el amor pasional del pasado y aplicándolos a su futuro, preguntándose el sentido de la vida con unos pasajes realmente sorprendentes. El simbolísmo metafórico de la muerte representando la separación de personalidad del mismo personaje, la reflexión interna de los pequeños momentos de la vida, en definitiva, Allen nos dice, señores este soy yo, esta es la vida, y eso es lo que hay, el desenlace es prueba de la genialidad no verbal del film, que aunque tenga unos excelentes diálogos, apoya como nunca lo visual. Un guión muy fresco y natural, de lo mejor y de lo más curioso que vi en el cine de este señor tan peculiar y que tanto admiro, hoy un día más, me rindo ante la genialidad de un soberbio director.

El reparto, fantástico, el film juega con una gran cantidad de secundarios corales que aportan comedia al film, todos ellos aparecen y juegan verbalmente con Allen, cosa a destacar porque es muy recurrente en el film, genial. En cuanto al personaje de Allen, nada que aportar a lo ya dicho, un personaje en su línea, pero esta vez mostrándo una doble vida muy acertada, la del director y la del sentimental hombrecillo, genial Allen. El amor inborrable e inestable que el personaje de Allen no puede olvidar (Que gran realidad Allen), interpretado por Charlotte Rampling, un personaje que representa a la mujer más egocéntrica y egoista, bella por fuera y derrotada por dentro, geniales algunas de sus escenas (las que nos muestra a base de cortes rápidos como rompe con Allen, o la FABULOSA escena del momento felíz que Allen recuerda y que da titulo al film), fabulosa. Más mujeres, Jessica Harper, que interpreta a la mujer oscura, insegura y con plante, de la cual Allen queda prendado al recordarle el pasado, aporta simplemente eso, no se profundiza demasiado y su actuación es bastante lineal, pero aún así el personaje funciona. Y por último la tercera fémina, y no menos importante Marie-Christine Barrault, el contrapunto de Allen, la mujer responsable, con hijos y segura de sí misma, el punto de cordura que ayuda a Woody en su neurótica decisión final, un bonito personaje que englobla la feminidad coral también del film. El resto, como ya dije, sensacionales secundarios, incontables porque son muchos, pero geniales, ojo a un par de escenas en las que aparece Sharon Stone como curiosidad, haciendo referencia simbólica del deseo carnal de Allen hacia el sexo femenino.

La realización técnica es perfecta. Allen conjuga uno de sus films más curiosos y cuidados a la vez de infravalorados. Sus estudiados y bellos planos son un goce para meterse de lleno en la piel del no tan común protagonista (he de decir que me he sentido identificado en todo momento) gracias a la vista subjetiva en numerosas ocasiones de la cámara, haciendo que los personajes hablen al espectador y a su vez al personaje, saliendo este de plano para continuar con la narración normal, genial y original técnica, el resto, bonitos generales y paneados muy habituales en films de Allen. La fotografía, Preciosa, en blanco y negro, consiguiendo rozar el toque experimental (el final en el vagón, lo vanguardista de la estética interiorista, las escenas corales) poco habitual al cine de Allen, muy original. La música, como siempre, el habitual Jazz tan característico y bello que Woody transmite en sus films. El montaje, muy dinámico y con un ritmo tremendo, realmente se hace corta, claro, también dura poco. En general, tecnicamente perfecta, impresa en ella hay originalidad, pasión y una cuidada estética vanguardista, hay que verla.

Escenas destacables: Muchas, entre ellas la de la foto (arriba) en la que el personaje de Allen recuerda un momento pequeño pero bello de su vida, de tremenda belleza. La secuencia donde los intelectuales esperan a los alienígenas, la posterior conversación imaginaria con estos, y el desenlace que sigue hasta el plano final, es pura locura surrealista y llena de mensaje. La secuencia curiosa del personaje Charlotte Rampling, donde solo se la enfoca a ella cortando sus líneas, repitíendolas, en un solo plano, me ha parecido sublime. En fin el film esta cargado de momentos muy destacables sin duda.

No resalto nada malo, quizás algunas subtramas algo más relajadas que quizás no aporten mucho, o el tremendo impacto surrealista que imprime Allen, que pilla de sopetón para los que no estén acostumbrados a ver al Allen más canalla y trascendental.

Un film redondo, infravalorado, que todo seguidor de Allen debería ver, creo que es una obra importantísima, a la altura de muchas otras grandes obras del director newyorquino, y sobretodo por lo original de su tratamiento, su guión, sus actuaciones y su técnica tajante. Un 10.

NOTA:10/10
RECOMENDACIÓN: La vi en VOSE, y gana bastante. Para fans del Allen más original.

DURACIÓN: 91 min
AÑO: 1980


2 comentarios:

DASKABE dijo...

Vaya, hacía tiempo que no le ponías un 10 a una peli.

Pues tendré que verla pronto si es tan buena como mencionas, a ver que tal.

Saludos.

Carlos_Jr dijo...

Pues tiene buena pinta. Habrá que verla, como las demás de Woody Allen.

Saludos.