2008/03/31

Boogie Nights: Sexo, drogas y Paul Thomas Anderson

Paul Thomas Anderson ("Pozos de ambición") es un director que demuestra film tras film que es extraordinario en todos los aspectos. Poco conocida, pero tremendamente recomendable "Boogie Nights" explora varios temas (sexo, películas, droga y décadas) de forma totalmente coral y con un guión para estudiar a fondo...

Valle de San Fernando, 1977. Eddie Adams tiene 17 años y trabaja recogiendo vasos en una de las discotecas más "in" de la ciudad. Jack Horner, director de cine porno, asiduo de dicho local y siempre a la caza de jóvenes estrellas, echa el ojo al atractivo y bien dotado Eddie. Con la ayuda de Amber y Rollergirl, dos super actrices eróticas de la factoría Horner, Jack reclutará a Eddie, un ser al que el éxito y el dinero no tardarán en hacer mella en su vida..

El propio Thomas Anderson, firma el libreto del film. Es curioso como está tratada la historia, desde un punto de vista muy coral (abarcando dos épocas, los 70 y los 80), pero llevado mediante un personaje principal, que se adentra en un argumento de personajes marcados, desquiciados y no falla, perdedores o vencedores que aprovechan, gastan sus cartuchos o un golpe de suerte cambian sus determinaciones. Todo ello pasando por la industria del porno setentero norteamericano, donde lo que se muestra no es ni adornado ni "pomposo" como lo fueron los 70, si no que Anderson se da el lujo de hablarnos de todo, desde la naturalidad del sexo en sus personajes, hasta el cambio de moralidad por este asunto, pasando por el lado oscuro de la sexualidad y su parte más sucia y rastrera, los cambios. Las drogas, otro punto muy tratado que va de la mano (y que crea cierto paralelísmo a lo "Pulp Fiction" que agradará a muchos, los cuales me incluyo) con los personajes, la reminiscencia o el declive, el egocentrismo y pedantería del protagonista, que cierra el film siendo reminiscente a todo lo anterior de manera magistral. Guión costumbrista en su primera mitad, donde pasamos más de una hora conociendo a los incontables personajes, sus idas y venidas, sin que realmente pase absolutamente nada, todo esto para tener una segunda mitad ASOMBROSA y llena de giros muy espectaculares, donde Anderson no se anda con chiquitas y vuelve el mundo del revés, para mostrar la crudeza objetiva de la que parte la historia. Un guionazo con todas las letras, me encantó desde su estructura, hasta sus excelentes diálogos, nada sobrantes y siempre acertados, pasando por los carismáticos personajes, minuciosamente tratados y perfilados por Anderson. Detalles, sin prisas pero sin pausas, información, con ritmo, con atracción y buen hacer, esto es un guión.

REPARTAZO. No se puede definir de otra manera, todos, geniales y soberbios, caras muy conocidas que hacen una labor excelente. Desde el joven Mark Wahlberg, con uno de los papeles que más me han gustado de todos los que he visto del actor, hasta Burt Reynolds con una portentosa y querida actuación, pasando por la siempre correcta Julianne Moore, con un papelón femenino. Más, la adorable y sexualmente explosiva Heather Graham, inolvidable chica de los patines que tiene siempre una relevancia muy detallista, Don Cheadle, su personaje introduce el tema racial dentro del film y el triunfo de la suerte, además de contener una de las escenas que más se quedan dentro de la retina (la de la tienda de Donuts). William H. Macy, un personaje muy secundario que saca la carcajada del espectador y poco después se la corta de una bofetada, tremendo. Philip Seymour Hoffman, papelón, que pedazo de actor, interpretando a un homosexual redimido, que es el punto de atención del film en incontables secuencias, genial, me encantó su papel. No me olvido tampoco de las apariciones de John C. Reilly, genial, o el pequeño personaje de Alfred Molina (extraordinario para lo poco que aparece). Un reparto con mayúsculas, genial y que funciona a la perfección dentro del film, muy memorable.

Paul Thomas Anderson cuida cada detalle, desde la dirección interpretativa que ya roza el sobresaliente, hasta su compleja y evocadora realización. Ojo al plano inicial, una toma secuencia de más de tres minutos donde la cámara no para de moverse entre los personajes sin un solo corte, Anderson muestra perlas de este estilo. Una secuencia entera en un contrapicado, simbolismos en las conversaciones dejando aires para resaltar el momento de dos personajes. Los cortes rápidos, el montaje con la excelente banda sonora llena de temas de los 70 y 80, un sin fin de usos la mar de interesantes que podríamos ver una y otra vez disfrutando de la genialidad visual del film, sobretodo destaco los planos secuencias en la piscina (donde la cámara llega incluso a meterse dentro del agua un buen rato) y la composición de cada escena, todas cuidadas, una dirección genial, me encanta que se mime tanto el significado de los planos. La fotografía es también acertada, muy colorista (muy setentera) y llamativa. El montaje como ya digo, muy apropiado, ya que no decae y te atrapa durante las más de dos horas y media dura el film. Lo mejor: El reparto, los personajes, la dirección de Paul Thomas Anderson es increíble, el guión, la banda sonora, la secuencia sexual con Julianne Moore, El plano secuencia inicial y los demás, La secuencia de la tienda de Donuts, la del traficante y su resolución. La mezcla de tres personajes en una secuencia del final, donde el montaje es trepidante, el contrapicado dentro de la habitación del protagonista. El trágico final del personaje de William H. Macy. Lo peor: Poca cosa, quizás la primera media hora sea algo insustancial, pero es completamente necesaria.

En general, una película excelente, muy por encima de la media, consiguiendo no ser ni un drama, ni una comedia, ni un estudio social, es todo eso y más. Quizás lo único que no la haga totalmente única es que no se apta para todo tipo de públicos, y que a pesar de todo no logre ser una obra maestra, aunque podría serlo con el tiempo. Un merecido y quizás corto 9. Recomendada a todo cinéfilo que se precie.

NOTA:9/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos.

DURACIÓN: 156 min.
AÑO: 1997
Ficha en IMDB


1 comentario:

Arkón dijo...

Para mí esta es una de las películas mejor dirigidas de la historia del cine, tan sencillo como eso. Y un buen ejemplo de eso es cuando Burt Reynolds, Mark Wahlberg, Julianne Moore y Heather Graham están cenando (o tomando café) en un bar y la camara empieza a hacer cosas raras y a pasar de un personaje a otro sin importar quien esté hablando, un sencillo y nada típico montaje que hace de Anderson un nuevo Dios del cine. De las suyas me falta ver "Sydney", pero todas las demás son peliculones.