2009/09/18

"Une Femme Mariée": El triángulo equilátero de la comprensión

Jean-Luc Godard es uno de esos cineastas con los que comparto bastantes sensaciones visuales y sentimentalistas al ver sus extraños films. Por decir que es uno de los directores más prolíficos y a su vez criticados, este film posterior a la excelente "Vivir su vida" (que bien podría este film su secuela natural) y "Al final de la escapada", bien podría ser el celuloide más esperpéntico que he visto de su extensa filmografía hasta la fecha. "Une Femme Mariée" retoma el papel femenino como método a base de capítulos narrativos, para analizar o simplemente especular con la figura de la mente femenina, algo que Godard vuelve a rodar con sutileza, el poder de la imagen y la magnificencia de la sugerencia. El film narra la vida de Charlotte (Macha Méril), una mujer casada de París que tiene una aventura con otro hombre (Bernard Noël). Al quedarse embarazada, Charlotte desconoce quién es el padre de su hijo, por lo que tendrá que decidirse entre su marido (Philippe Leroy) o su amante. Libreto inexplicable con palabras, quizás decir que se trata el tema del adulterio es quedarse en lo llano. Godard explora la mente humana, más en concreto los miedos y desequilibrios sentimentales de la protagonista femenina a través de pasajes moralistas, llenos de contenidos monologistas e imagenes llenas de erotismo, belleza, sutileza y poesía de encuadres perfeccionistas. El guión deja clara una cosas desde el principio, la vida, como el cine, es bella, ¿Cómo se hacen ambas cosas para que resulten estimulantes para el ser humano?, imposible de explicar. No se llegará nunca a la conclusión de que el amor, la belleza de la vida y los desvaríos sexuales, de la mente, sentimentales, llevan errores, virus, bucles interminables por los que la mujer parece no dejar nunca de perderse (al contrario, el hombre ama, sin más, sin preguntarse si está bien o mal en sus actos, un punto muy interesante, al que Godard le dedica palabra e imagen de frialdad y crudeza por partes iguales, no hay más que ver el final).

El guión cuenta con una parábola irónica muy importante hacia el espectador, pues Godard lo reta constantemente a ponerse al nivel intelectual de la mente de sus personajes, por ello nada mejor que ilustrar esto que digo y los demás puntos de esta también extravagante reseña inexplicable, que con unas citas textuales del propio film.

"Antes de ser un hombre de afirmación, soy un hombre de comprensión. Es la definición más seria de inteligencia. La inteligencia es comprender antes de afirmar".


Que el personaje de Charlotte se mida el pecho, mientras su hijo canturrea y Godard lo muestra con un plano amplio y puramente costumbrista no es casualidad, pues es una mofa hacia la ignorancia de no saber que es un triángulo equilátero, lo que precede a esa cita de arriba de uno de los personajes femeninos. Al igual que la risa que sale de uno de los discos que pone Charlotte vienen a desequilibrar el estado anímico de los personajes de manera no-lineal, casi experimental por parte del director, una manera de perfilar el conflicto de la personalidad de Charlotte, personaje interpretado por una sublime y magnífica chica Godard al 100%, la bellísima Macha Méril. No hace falta decir que es un personaje completo, realista y digno de alabanza. Personaje complejo, que para comprender lo que le pasa hay que ver el film, para entrar dentro de la mente de una adultera, y encima darle toda la razón, adorarla como ejemplar belleza femenina en todos los sentidos, con naturaleza. Ella misma se retrata en una de las mejores escenas de la película, donde los personajes sueltan un monólogo filosófico bastante inspirador:

"La memoria, todo eso no hace falta. Prefiero el presente. es más el presente es más exitante. -- El amor, hay que vivirlo. Hay que vivir el presente.-- Lo más importante para mí, es comprender lo que me pasa.Para comprenderlo, trato de ver lo que se parece, todo lo que he visto y conocido en los demás. Me gusta el presente porque no me deja meditar, no puedo pensar. No, no puedo comprender. Él es más fuerte que yo, el presente. Lo que me gusta, lo que me interesa es esta cosa que se me escapa, que no consigo controlar. Y por eso me gusta. Me gustaría controlar eso porque no soy un animal... a veces lo siento, me gustan los animales, son naturales, sus movimientos. Son siempre hermosos. Pero nosotros tenemos que comprender. ¿Soy Feliz?, No, no soy feliz porque...porque precisamente no tengo vida presente. Porque estoy al día conmigo misma, no me sorprende nada de lo que me sucede. Sí, sí, hay un montón de cosas de las que me avergüenzo. Cuando sucedían, no supe, no supe prepararme. Y me avergoncé después. No había sabido que no estaba bien. Pero mientras, no. Durante el presente, no.Porque durante el presente, yo no puedo, se me escapa, No sé lo que sucede. El presente me vuelve loca. "


Del resto del reparto, señalar los dos papeles masculinos del film que forman ese triángulo amoroso tan dispar, el amante actor (vaya escena tan grandielocuente al final, genial) interpretado por Bernard Noël , y el marido, sin duda el personaje con más paciencia y pasión hacia una mujer que he visto, interpretado por Philippe Leroy, el marido enamorado pase lo que le pase a su mujer, todo un punto. Un buen reparto, Godard reparte el pastel y no se centra solo en la chica (aunque en introspección lo haga), buenos diálogos (a veces rozan la perfección) que completan unos personajes complejos y bastante más espirituales que físicos, hay que verlos.

"...Me petrificó de amor, nos convertimos en una sola. ¡Ah, el amor!, la única alegría en el mundo. La única liberación...la única verdad ¡Para encontrar la armonía!". "Yo siempre tengo miedo de que estés interpretando una una comedia". "Tengo miedo. ¿En qué está mal el placer físico? ¿Acaso no es amor? - No, no es lo mismo. El placer físico no está mal, ya que debe conducir a esa concepción que se desea."


Jean-Luc Godard vuelve a estar perfecto en la cámara e impregnando de su curiosa y detallística personalidad cada fotograma del metraje. Los encuadres son precisos, bellos llenos de calidad fílmica y lírica metáfora en sus contextos. El montaje es decisivo y experimental en ocasiones (la escena donde Charlotte ve una revista y piensa con texto incluído en pantalla es algo que no se puede olvidar para el que lo ve, sensacional), aunque en cierto sentido, las características de la nouvelle vague se ocultan un poco más aquí, es evidente el insistente uso de las formas que marcaron una revolución en el cine de este movimiento artístico. Godard se planta con planos muy imaginativos, no le importa llevar la cámara en una silla de ruedas visible por los cristales de un curioso y moderno cine, en esos chulos planos secuencia de seguimiento. Le gusta llenar el vacío con poca cosa y adornar la sexualidad, el erotismo con lo que no se muestra a simple vista, siendo muy poderoso con las formas, con el medio y la elegancia. Un portento sin duda alguna, Godard pasará a la historia por ser un genio, os guste o no su cine.

Y al finalizar la intensa hora y media de metraje, "Une Femme Mariée" termina donde empieza, con una mano tendida en una cama, siendo abandonada, ignorante al contacto y destinada al impulso vacío. Godard con solo eso, es capaz de transportarnos humanidad, de hacernos remover la mente durante el visionado de la película además de quedar grabada en la retina para siempre (como ya me pasó con "Vivir su vida" para mí, su mejor film por el momento, algo más redondo que éste). Un film particular, no apto para todos los paladares, incluyendo los cinéfilos, así que no sabría que deciros, hay que verla para sacar tu propia opinión. Para mí, un 9 redondito.

NOTA:9/10
RECOMENDACIÓN: Para cinéfilos que busquen extravagancia. Ver en V.O.S
AÑO: 1964
DURACIÓN: 96 min
Ficha en IMDB
Trailer en Youtube



3 comentarios:

DASKABE dijo...

Umm. Peli casi desconocida, ¿de dónde la sacaste? Veo que tu afán por Godard va cada día mas lejos.

Luigi R.p. dijo...

Pues teniendo Godard tantas pelis, alguna será desconocida supongo. Pues me llamó la atención algunos fotogramas sueltos que vi y la bajé para verla, además que tenia cierto aire a "Vivir su vida" y no estaba para nada equivocado, pues parece una secuela de aquella.

Sí, mi afición por Godard va cada día a más, pero me da igual, me gusta. xDD

Xau!

Anónimo dijo...

gracias por los fragmentos, es difícil encontrar información sobre está película tan bella y profunda...