2009/07/06

"Vivir su vida": 12 momentos de catarsis

Jean-Luc Godard es quizás uno de los directores más prolíficos que existan, y quizás también, uno de esos cineastas que me inspiran ciertas sensaciones y creatividad al realizar historias anodinas, pero sutilmente bellas, metafóricas, alegóricas. "Vivir su vida" no es una excepción, dentro de su cine, es un film importante, tremendo, dramático, duro, ingenuo, preciso, altruista, complejo, analítico, ya veis, miles de adjetivos imaginables para un libreto no lineal, que a través de doce escenas separadas y divididas por capítulos, nos contará el declive moral y físico de Nana (una bellísima Anna Karina, la protagonista absoluta, musa de Godard que aparece en todos los planos del film, resaltando sobretodo su rostro, su figura en luces y sombras diversas, una maravilla hecha mujer, sin duda esto a muchos les puede disgustar, lucimiento de la chica, pero realmente entiendo a Godard perfectamente, centra todo el conflicto en la figura femenina y deja que el espectador que entre junto a él, se deje seducir en cada pasaje, no es simple ni fácil entrar por la estrecha visión del director francés de la nouvelle vague). "Vivre sa vie (Vivir su vida)" cuenta un fragmento en la vida y la evolución de una joven que acaba ejerciendo la prostitución, de una forma natural, sin ningún dramatismo, simplemente impulsada por el estilo de vida impuesto en la sociedad del dinero. Su vida a partir de entonces se decide en la calle y en los cafés, en el lugar de trabajo o en habitaciones de hotel. Es un retrato en doce viñetas de una prostituta parisina enamorada del cine. El retrato de lo que un personaje es capaz de expresar, y la posibilidad de observar su vida a través de la mirada de un autor.

Si hablara de guión que se apoya en lo visual para narrar los hechos, estaría sin duda en lo erróneo. Godard constituye gracias a la imagen un sello propio, una poesía que más que mostrar de manera visceral, se juega con aquello que no se ve (quizás sea la película más explícita en cuanto a la prostitución, la denigrancia humana y los sentimientos en declive que he visto jamás, pero ya digo, sin verse a simple vista, hay que rebuscar en cada fotograma, en cada imagen y palabra). También por supuesto, unos excelentes diálogos, como siempre Godard parte de la cotidianidad para ir introduciendo filosóficos momentos y alarde a la figura de la protagonista en un complejo amasijo de sentimientos hacia la figura de la mujer, que se muestra en plena evolución aquí a través del rostro de Anna Karina, sus vivencias, que parten de los sueños un tanto ingenuos, para toparse con un muro de realidad, que hacen que el personaje de Nana se vaya introduciendo en un mundo oscuro y pierda ese aire Naïf, para convertirse en una autentica estratega de hombres, una mujer que pasa de lo sencillo a lo caótico (la escena donde Nana se emociona viendo "Juana de arco" es sencillamente el punto más positivista, auténtico y natural de la película, curiosamente el cine dentro del cine es el elemento idílico donde de verdad, se muestra la personalidad de Nana ante la vida).

La sensación de dureza y claustrofobia que se va haciendo patente en cada capítulo, hace que el espectador entienda muy bien al personaje de Nana, y es casi indescriptible la sensación y el impacto visual que deja el film, pues, cuando parece que Nana encuentra una supuesta salvación donde la filosofía (en una escena con un monólogo sobre la vida impresionante, para quedarse boquiabierto y luego no parar de aplaudir el fantástico momento que Godard ha creado, en un café, Nana y un señor más mayor que él, de lo mejor del film, toda una lección de vida) juega un papel relevante, y el amor parece tener unos brotes menos fríos, el personaje de Luigi (con el cual me he sentido contento al llamarse como un servidor, je) hace que Nana sea alguien más dentro de un rebaño de perdición, y cita textualmente a Allan Poe en una escena impecable, inspiradora, bella, poética, donde las palabras de amor son subtituladas (curiosa alegoría sutil, donde Godard se expresa de verdad con el silencio, al igual que la escena inicial en el cine) también de lo más bonito que recuerdo haber visto en una película. Para terminar en un minuto y medio tremendista, fatalista, pesimista, como pasaba en "Pierrot le fou" o mejor en "Al final de la escapada" con la que este film tiene algo más que ver de lo que aparenta, pues a Godard siempre le ha atormentado la catarsis final de sus personajes, algo muy común en las películas de la nouvelle vague, como también pasaba con "Jules et Jim" de Truffaut, (a la que Godard le hace un guiño en una escena en la que se ve un cine que la proyecta) todo se resuelve con un golpe de guión que deja al espectador en un K.O. sorprendente e inimaginable, tremendo, redondo.

Dentro de la técnica del director para llevar al film por el buen camino, la frescura y la originalidad que caracterizaba ese movimiento tan espectacular que fue la "nouvelle vague" (Y que por cierto, amigo Quentin, veo que has sido influenciado por Godard más de lo que pensaba, inclusive has hecho tuyo el bailecito a ritmo de "Youll Be a Woman Soon" y peinado de Uma Thurman de Pulp Fiction, cuando Anna Karina se marca uno, sospechosamente parecido en esta película, curioso de analizar jeje). Así pues, Godard rueda con maestría los doce pasajes, usa la dolly cam en muchos momentos, los planos secuencias donde graba las conversaciones de forma teatral, los detalles (de una protagonista absoluta llamada Anna Karina, que queda desnuda ante tanto detalle y minimalismo análisis por parte de Godard, el potencial y tensión sexual que respira la señorita en cada encuadre es bárbaro). También la dirección escapa de la no-linealidad en sus formas, y si bien hay algunas "leyes" que caracterizaban la nouvelle vague (hay cortes bruscos, mirada directa a cámara, repetición de frases en planos diferentes, repetición de momentos para resaltar el dramatismo de la escena, acción retrasada al comienzo de la acción, etc...) el film parece tener un lenguaje propio, estudiado, muy muy cuidado, que respira curiosamente (y no es contradictorio, simplemente maestría) un aire de improvisación y anarquía en la cámara muy inusual en el cine de hoy en día, he incluso en el de aquella época. Godard ha rodado su film más puntillista, perfecto y sombrío, lleno de detalles, plagado de belleza y poesía cinematográfica que hay que saber leer, para mí, uno de sus mejores trabajos, no hay nada reprochable, sencillamente impecable.

"Vivir su vida" es un retrato tan duro y bello como la vida misma. Anna Karina se lleva todo el mérito del reparto (no lo comenté en general, porque creo que ella sola hace toda la película y sería absurdo comentar nada más). Un film perfecto, preciso y muy potente cinematográficamente hablando. Una maravilla de la mano del maestro Godard, que más se puede pedir, yo he quedado maravillado. Un merecido 10.

NOTA: 10/10
RECOMENDACIÓN: Ver en V.O.S.E./ Cinéfilos/ Amantes de la nouvelle vague.
AÑO: 1962
DURACIÓN: 80 min
Ficha en IMDB

Trailer en Youtube



3 comentarios:

DASKABE dijo...

A ver si me la pasas, junto con la de Coppola.

Cine, cine.

Luigi R.p. dijo...

si, lo haré, creo que te gustará. Quizás menos que a mi (como casi siempre) pero te gustará.

CINEEE

sofia martínez dijo...

Tremendo, aunque estoy segura que para la época en la cual estuvo esta cinta causó bastante polémica sobre todo porque deja entrever el tema del negocio del sexo y una parte de la mujer a la cual la sociedad no estaba acostumbrada. Buen film, vale mucho la pena.