2011/02/02

Naturaleza Muerta

Las hormigas patalean. Tu traje impoluto, con una rosa roja en la pechera, él sabe que está muerto, que no puede moverse, pestañear ni respirar. Bajo un árbol donde ahí yace el hombre, las hormigas empiezan su trabajo. Las oye colarse entre su nariz, sus ojos, recorrer sus huesos y taladrar el eco de su corazón. Hace un bonito día para morir.

Sobre los Oscars 2011

Siguiendo la improvisada tradición que cada año llevo a cabo de verme las películas nominadas a los Oscars (en la categoría de mejor película), este año prometo traeros 6 de ellas. Cuatro películas ya he tenido el placer de ir viendo a lo largo y ancho del 2010, como es el caso de "Toy Story 3", "Inception", "Black Swan" o la favorita para llevarse las estatuillas "The Social Network". Algunas de ellas las vi en su momento y nos os dejé la reseña de dos de ellas, por desgracia. Las seis restantes, las conforman: "The Figther", "127 hours", "The Kings Speech", "Winters Bone", "True Grit" y "The Kids Are All Right", todo un reto que espero poder batir antes de final de mes, que será cuando se celebre la gala. Gala que por cierto presenta una pareja de actores muy de moda, por un lado James Franco (Nominado a mejor actor por "127 hours") junto a la bella Anne Hathaway (la próxima Catwoman en la tercera y última película del Batman de Nolan), por ahi he visto un vídeo de presentación, y parece que serán unos anfitriones divertidos, no me convencen pero no juzgaré hasta verlos en acción. Del resto de nominaciones, me parece genial que se haya reconocido por fin el score de John Powell en "Cómo entrenar a tu dragón", que Natalie Portman por fin vaya a llevarse la estatuilla, que Fincher pueda dar con el arrase. Y por otro lado, los fiascos más notorios: La no nominación de  Leornardo Di Caprio (Ni por "Shutter Island", ni por "Inception"), que la propia "Inception" esté olvidada en la categoría de Mejor montaje. Que una de las más portentosas bandas sonoras del año haya sido totalmente olvidada por académicos y público, me refiero al score de "The Last Airbender " con un James Newton Howard fantástico, o la garrafal manera de olvidar "El Escritor" de Roman Polanski. Por lo demás, los Coen vuelven a estar nuevamente nominados al igual que Danny Boyle, no creo que se lleven el Oscar de nuevo, al menos tan reciente que están sus anteriores galardones, pero es un punto a tener en cuenta. En fin, veremos que nos depara las pelis y la gala en todo este mes de Febrero.

2011/01/31

Nos deja el gran John Barry

Mala noticia para un Lunes. El genial compositor de bandas sonoras, John Barry, nos ha dejado a los 77 años y por motivos de un ataque al corazón. John Barry, se le recordará por dejar en la historia del cine, el famoso main theme de James Bond,  y todos los soundtracks de la saga hasta "Alta tensión". Entre sus composiciones más recordadas, están las de films como: "Cowboy de media noche", la mítica "Memorias de África", "Nacida libre", "El león en invierno", "Cotton Club", la preciosa partitura para "Chaplin", o la que para mí, es su mejor obra, el score del galardonado film de Kevin Costner, "Bailando con lobos", score que bien marcó mi infancia e imagino que a muchos de vosotros también. Descanse en paz, se nos va uno de los grandes, es una pena.



"Double Indemnity": Juntos hasta el final


Director: Billy Wilder
Año: 1944
País:USA
Duración: 106 min.
Sinopsis: MacMurray es un vendedor de seguros que, en connivencia con Barbara Stanwyck, elabora un plan para asesinar al marido de ella y quedarse con el dinero de su seguro. Obra cumbre del género, uno de los ejercicios de suspense más fascinantes de todos los tiempos. 

NOTA: 10/10  Ficha en IMDB



Volviendo al cine del maestro Billy Wilder, y como no, volviendo a uno de los géneros que más venero del séptimo arte, el cine noir, "Double Indemnity" o como la tildaron en su momento en nuestro país, "Perdición", es una de esas películas que dentro de las "normas" o idiosincrasias del noir, cumple con sus objetivos al 100%, una historia sencilla, pero llena de interés, con puntos de guión pulidos, diálogos sólidos y unas interpretaciones para enmarcar, para mí, éste es mi "Halcón Maltés", la joya del noir por excelencia. El fantástico guión, lo firman Raymond Chandle  y el propio Billy Wilder (Basados en la novela de James M. Cain), una historia que se mueve entre el amor, la traición, el crimen imperfecto a través de la catarsis de un protagonista común (de esos que les gustaba a Hitchcock) que se ve metido en una magnolia de la que es imposible salir. La Dhalia, la viuda negra, el amor de la femme fatale por la que el protagonista queda prendado desde el inicio del film (con una de las conversaciones sutilmente sexual, de las mejores que se han escrito dentro del género, muy Wilder) un asesinato por un amor desmesurado entre ambos que guía la parábola narrativa que presenta Wilder y Chandle. 


El guión se presenta a modo de flashback (quizás uno de los mejores guiones que haya usado este recurso y haya justificado tan bien las famosas voces en off características también del género). Quizás este punto narrativo sea lo único más o menos reprochable a esta historia concisa, bien escrita y sin fisuras, pues resta algo de suspense en algunas escenas donde el protagonista está en apuros al aguantar otro de los grandes temas del film, mantener la gran mentira.  La perversión es una de las grandes bazas del film, Wilder provoca al espectador con sus personajes, meter al asesino en casa, la información distribuida hacia el respetable con todo lujo de detalles (Algunos personajes saben menos que el espectador, por lo que el protagonista, en cierta manera es el propio espectador adentrándose en una cada vez más claroscura atmósfera de corrupción, pistola y rubia estratega, lista donde las haya, otro plus del auténtico Noir). Con esa fórmula, las cartas están encima de la mesa, la planificación del asesinato (sublime por cierto como se resuelven las propias dudas con respecto a esto que van surgiendo mientras vemos la peli, todo está atado y bien hilvanado), el juego del ratón y el gato en la agencia de seguros entre el protagonista y su jefe (el juego metafórico de las cerillas entre ellos, representa ese juego precisamente, llegando a su resolución simbólica en la escena final, magnífico por cierto).

Volviendo al último apunte del guión, hay que destacar la importancia de los envenenados diálogos, cargados de sutileza, ironía, dureza, poesía (ya no se escriben proezas tales en el cine actual), y como no, el choque de realismo dramático que Wilder culmina en su parte final, un choque de realidad que siempre ha estado en tintes melodramáticos en sus films más memorables, y que aquí, siendo el género oscuro que es, se eleva hacia el infinito con resultados tremendistas, perfectos y cohesionados de manera natural, un alarde de buen cine, de mimar un guión perfecto, disfrutable por cinéfilos de verdad. Del reparto, me quedo sin duda con todo, las excelentes interpretaciones de sus artífices, por un lado el protagonista, ese agente de seguros interpretado perspicazmente por Fred MacMurray, el galán de capa caída, perfecto en su papel. La femme fatale por excelencia, rubia, sinuosa figura, fumadora compulsiva, con revolver bajo el sofá y de frío portento, la viuda negra perfecta, interpretada por Barbara Stanwyck, genuina y sensual, como manda patrón. Destacar también, al siempre maravilloso Edward G. Robinson, un actorazo que siempre está fantástico, al menos en los films que he visto en el que aparece, se come la pantalla, borda y queda grabado en la retina con papeles inmejorables, aquí vuelve a comerse la pantalla. En general, un reparto excelente, centrado en el trío protagonista que he nombrado, y que funciona al 100% dentro de la película, memorables.

Y en la dirección, el señor Billy Wilder está genial. Su estilo queda ya muy marcado desde el principio. Sobrios planos casi teatrales, centrando la acción en sus actores, sus caras, y quizás surcando los terrenos más expresionistas de su carrera, usando perfectamente las constantes atmosféricas del cine negro. Los claroscuros y la nocturnidad agobiante, lúgubre y nada apacible iluminación y fotografía en blanco y negro son perfectas, analizables y para enmarcar, un referente para los que nos gusta analizar los detalles del género noir, aquí están todos, bien por Wilder. La banda sonora original, la firma Miklos Rozsa, una partitura que está perfectamente integrada dentro del film, con un tono lúgubre y "ruidoso" cuando se trata de enmarcar la fatal historia de amor de los protagonistas, buen score, aunque eso si, para acompañar tan solo.

En conclusión: Wilder nos narra un amor imposible, y nos lleva a la realidad del "juntos hasta el final", la crudeza de ese amor negro, lúgubre, moribundo y desquebrajado. "Double Indemnity" es una película magistral, con un guión redondo, un reparto inspirado y un director como Billy Wilder filmando la que para mí, es sin duda una de las mejores películas del género que he visto y disfrutado como cinéfilo. Recomendada. Un 10.

2011/01/23

Post 1001



Hemos llegado al post numero 1001, quería hacer algo especial para el post número 1000, pero tampoco creo que sea necesario, solo es un número más. Gracias a todos por acompañarme durante más de 4 añitos en esto del blog, supongo que el viaje acabará algún día, pero veremos hasta donde llega. Luigi.

La delicadeza de Anne Smith

Muchos no recordarán la historia de la joven y escuálida Anne Smith. De delicada tez, de mañanas anaranjadas, de fino camisón en harapos caros mecidos por el viento, de extremada fragilidad, de constante mirada al suelo, de sueños invadidos por la tierra conquistada. Allí le pregunten al herrero por la triste y desolada balada de Anne Smith, al cantar de cada disparo, trompetas de lágrimas en las doncellas del burdel. Anne Smith, de prematuro y cansado casamiento, de viejo corazón. Su marido, de nombre forajido, cruzaba senderos a lomos de un caballo herido, nada quiso más que a su propio corazón la pobre Anne Smith. Nada hizo por quererla el pistolero. En los aledaños de su casa, Anne esperaba ser derribada por el futuro ferrocarril. El granjero conoce bien los cabellos que ondean los ojos de las tenues miradas de socorro de Anne Smith. En sus corazones, el salvaje devenir de lo prohibido, el latir incesante de lo imposible. Cuatro jinetes cabalgan veloces hacia el pistolero que dio cárcel de falsos sentimientos a Anne. Dan justicia a su marido, terminan por callar la amargura y los sueños de Anne Smith atravesando su corazón con una bala de oro. De casas vespertinas a humos de vapor negro. Del granjero floreció un mártir. Aquel que amó a Anne Smith, soga con nudos indestructibles, tanto como sus imaginarios besos al alba con la fallecida Anne Smith. Justicia a la tierra, ahora derramada de sangre inocente. Derramada por amor, derramada por aquello por lo que soñó. El imposible amor de la delicadeza de aquella mujer al que el destino jugó a barajar mal sus cartas. Siempre suyos, el granjero y la esposa del pistolero, la siempre cabizbaja mirada en las hemerotecas donde perduró y pereció en el tiempo, mi amada Anne Smith.

2011/01/21

"Batman: Capucha Roja": La oscura carga del justiciero


Director: Brandon Vietti
Año: 2010
País:USA
Duración: 75 min.
Sinopsis:     Cuando aparece en Gotham City un hombre conocido como Red Hood, Batman se verá forzado a frenarle los pies. Red Hood, mitad vigilante mitad criminal, comenzará a hacer el mismo trabajo que Batman, aunque bajo otro código moral: matar es una opción.
 
NOTA: 10/10  Ficha en IMDB



Tenía pendiente volver a adentrarme en el mundo del caballero oscuro, en una película que me ha sorprendido gratamente. Principalmente porque creo que "Batman: Capucha Roja" a día de hoy, considero a nivel personal que es la más compleja, disfrutable e inteligente película de animación que se ha haya hecho sobre la figura de Batman, si, suena exagerado lo sé. Pero hay que darle una oportunidad a esta extraordinaria película de Brandon Vietti que sigue los pasos de la saga de Nolan, a su vez aderezado por el estilo indiscutible de aquel mítico Batman animado de Bruce W. Timm (que también está involucrado como productor en el film que nos ocupa). Guión firmado por Judd Winick, que sigue explorando con una tridimensionalidad pasmosa (tratándose de un film de animación nada infantil, puramente a nivel de adultez que Nolan le otorgó en su día al hombre murciélago), centrándose muchísimo en el equilibrio entre una acción-movie, pues las escenas de acción son espectaculares y están perfectamente ejecutadas todas y cada una  de ellas, un deleite para los sentidos o para los fans más acérrimos que buscan acción ante todo. Más allá de eso, también se construye una historia muy interesante, con unos puntos de giro (el primero es muy deducible, pero es lo de menos) que se apoyan en los diálogos morales de sus protagonistas. Se retrata a un Batman fallido, solitario (aunque más acompañado que nunca por Robin y Nightwing, lo que da una nueva lectura, otro prisma más de lo que Batman significa, como modelo de soledad, de austeridad y dramatización con una catarsis introspectiva tremenda, casi "Kafkiana"). Es el Batman que carga con sus errores, que achaca sus fallos y ve como sus amigos, como el mal, es incurable, la lucha es contínua, extensa y Gotham es la gran lacra de su protector. Muchos de los villanos que aparecen en el film, están contextuados al milímetro, muy mimados desde el principio.


Pues la pluralidad está genial dentro de Batman, se entiende su peso, el público acompaña cada puñetazo de justicia, cada gota de sangre que se derrama tiene un peso argumental genuino, determinante. El personaje de Capucha Roja, que no desvelaré mucho de cual es su función vital dentro de la película, creo que es con diferencia uno de los ejes más sorprendentes de la cinta y quizás que eleven el film a una reflexión más compleja, más social, moralista.  El Joker, sigue estando muy presente (Aquí influenciado nuevamente por el perfil que creo para él  Alan Moore en el fantástico comic "La broma asesina"),la estela reflexiva y psicópata del Joker de Moore del que su vez se basa el de Nolan (Ledger tuvo este cómic muy presente durante su mítica interpretación), llega con fuerza, impacta. Hay dos escenas completamente magistrales dentro del film, una de ellas cuando el Joker es sacado de Arkham por segunda vez por los hombres de Máscara negra (El Joker observa y come patatas fritas, más lo que le sigue), y sobre todo, el triángulo protagonista en la escena final dentro de la casa, con Batman, Capucha Roja y el Joker al mismo nivel, entre la espada y la pared. Ese juego de cartas tan perfecto, tan disfrutable para los fans, y tan metafóricamente reluciente, como siempre digo, para los que nos sentimos identificados con las psiques de los personajes del mundo Batman de una manera u otra, hacen que lo que simboliza Batman como figura, como emblema de justicia quede redondo, elegante, triste, dramático, como debe ser, sin épica que valga, pero sí cargado de romanticismo dramático (muy en la línea, reitero, de lo que Nolan suele hacer con su Batman).

Llegados a los créditos finales, uno sigue pensando en la película, en el mensaje tan tremendo de pérdida, de decisiones que debaten la longitud del héroe hacia su propia incomprensión humana (que describe perfectamente la "Kriptonita" natural del personaje de Bob Kane) y las consecuencias de la pérdida, de la lucha contra la locura y el caos del anarquismo gótico y putrefacto que representa Gotham a una sociedad real, que cada vez más se parece a la que de manera ficticia nos adentra el justiciero de la DC. En el reparto de voces, tenemos caras conocidas, entre ellas, las de Bruce Greenwood como Batman, el "Sobrenatural" Jensen Ackles como Capucha Roja, John Di Maggio (el mítico Bender de Futurama) poniendo voz y personalidad al Joker, Neil Patrick Harris (Barney en "Como conocí a vuestra madre" jeje) como el ayudante de Batman, Nightwing. O el gran Jason Isaacs en la corta pero relevante aparición del personaje de Ra's al Ghul. Está de más que todos ellos hacen un trabajo excelente, claro está, en su versión original, del doblaje no hablo porque no lo he podido escuchar, pero imagino que estará al nivel. De la dirección de Brandon Vietti, director que ya viene de casa con experiencia en eso de hacer películas y series de personajes emblemáticos de la DC ("La Muerte de Superman" por ejemplo también reace en él) se nota. Aquí se expone la influencia directa de la ya citada serie animada de los 90 (incluyendo esa otra joya de la animación clásica que fue "Batman: La Máscara del Fantasma") apoyándose también en las nuevas tecnologías (el 3D, que está perfectamente usado, al servicio de los dibujos tradicionales y de la historia y no al revés, como suele ser habitual por desgracia en los últimos productos salidos en televisión y DVD de este tipo). Sólo hay que ver la fantástica y enérgica escena inicial (llena de suspense y con un pulso dramático durisimo y frío para un inicio) para ver que el film y el propio Vietti se lo toma muy en serio. Las escenas de acción, perfectas, inclusive rozando la magistralidad. La animación, el diseño de personajes y fondos, los encuadres, la ambientación, todo está perfectamente medido y elaborado, con pasión, con amor hacia los personajes, que de eso se trata (y no de un refrito de ideas  ya vistas, como hace las veces la competencia, Marvel).

En conclusión:  Hay poco más que pueda añadir. Si te gusta el personaje de Batman, si disfrutaste como el que más (pero no en plan neofan, de verdad) con "Batman Begins", "El Caballero Oscuro" o los comics de Alan Moore y Frank Miller, es estrictamente necesario su visionado. Personalmente, y como obsesivo amante de Batman (Ya en la guardería me disfrazaba de él) y todo lo que representa a nivel intelectual (Aquí muchos soltarán una carcajada de ignorante total, pero en fin), una joya, un film altamente disfrutable y de lo mejor del universo Batman en lo audiovisual, junto con lo que ya hay, claro está, respetemos la cola. Batman está en auge, y yo me alegro, ya nadie se acuerda de un tal Joel Schumacher. Un 10.
 

2011/01/18

"El Puente sobre el río Kwai": Orgullos de guerra


Director: David Lean
Año: 1957
País:UK
Duración: 161 min.
Sinopsis:     Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de prisioneros británicos son obligados por los japoneses a construir un puente. Los oficiales, capitaneados por su flemático coronel, se opondrán a toda imposición que viole las convenciones sobre las condiciones de los prisioneros de guerra.
 
NOTA: 10/10  Ficha en IMDB


Me adentro en el cine de David Lean, gran cineasta del Hollywood clásico, con esta joya de película, "El Puente sobre el río Kwai", quizás una de las películas más metafóricas, estupendas y redondas sobre la segunda guerra mundial. Guión perfecto, sin fisuras, redondo y magistral, lo firman Michael Wilson y Carl Foreman. El libreto expone de manera perfecta el embudo claustrofóbico y paranoide de lo absurdo en las guerras. Los egos de sus mandatarios (el duelo entre Nicholson y Saito es una absoluta magistralidad narrativa y representativa para ambos bandos, el inglés y el Japonés), la absoluta cárcel simbólica que se representa en un campamento situado en mitad de una isla, rodeado tan solo por la jungla y el caos de la guerra, es ahí donde se ahonda en los temas más humanos que el film expone, y como buena película bélica, todas las joyas de éste género tan duro tiene que estar precedido por un mensaje anti-bélico claro, inteligente y coherente, "El Puente sobre el río Kwai" es una de esas películas con todos esos elementos. Los diálogos son inteligentes, directos y confinan en su parte final, con una clarividencia atroz, la dureza que representa la catarsis de todos su personajes, que padecen sin pena ni gloria en un conflicto absurdo. El Puente, es sin duda el gran aforismo, el gran símbolo de la falsa inestabilidad de una guerra, el galimatías que genera la confrontación. En general, un guión denso, analizable, lleno de lirismo y contexto, con una exploración amplia y la tridimensional de sus personajes (no hay malos ni buenos, hay reflexión en cada uno de los bandos y motivos que ponen a ambos en un absurdo compromiso, tener una guerra sin sentido).

Y aunque David Lean hace un trabajo excepcional detrás de la cámara, contando los retales de la historia con una precisión casi relojera visualmente hablando, también estamos ante un film de actores, de actorazos. Por un lado el papelón de Alec Guinness (Ganó un Oscar por éste papel) que tiene quizás el mejor personaje del libreto, con unos diálogos excepcionales y una presencia carismática, inolvidable, para aplaudir. Le sigue, representando el "manda más" Japonés, el actor Sessue Hayakawa en la piel del coronel Saito, que lleva el fantástico contraste del film, expone perfectamente los conflictos y resuelve muchas escenas memorables, genial. Y del lado Americano, el actor William Holden, que interpreta a Shears, un "soldado de la marina", que logra escapar del campamento japonés y donde la película hace hincapié en la critica chulesca y presuntuosa de los Americanos en la Segunda Guerra Mundial (La escena de la playa es un ejemplo, o en la que se descubre quién es en realidad Shears).  Destacar también a los secundarios: Jack Hawkins, James Donald y Geoffrey Horne. Un reparto genial, perfectamente inspirado dentro de la película, de esos que no se olvidan nunca.

David Lean, hace un trabajo genial tras la cámara. Su técnica es precisa, sobria, llena de planos amplios y de movimientos majestuosos en la dolly-cam. Su uso de pocos sets (no hay más de 30 en todo el metraje yo diría, y eso que el film dura dos horas y media) es sublime, concentrando muy bien el dinamismo de cada escena, llevando de manera segura y entretenida al espectador. Su exótica representación de la India, ha sido ya un modelo a seguir por muchos después de este film, es más, Spileberg tiene varios elementos casi calcados en su genial "El templo Maldito" de la saga Indiana Jones. Los 30 minutos finales, o los 30 iniciales, son pura magia, magnetísmo cinematográfico y en especial el climax, un emergente suspense que el espectador llega a sentir en sus propias carnes (el sonido del tren que nunca llega, el descubrimiento del detonador, la explosión final, con esa cita que cierra el film tan alentadora y llena de tristeza de uno de los personajes que contemplan el fusilamiento final: "¡Locura!"). Lean llena de paisajes, templanza y precisión cada encuadre (el rodaje en la jungla, está perfectamente calculado, medido, compuesto en cada marco que muestra la película, nuevamente, una obra de precisión suiza a nivel narrativo y técnico, igualmente cargado de cine con mayúsculas, todo sea dicho). El trabajo de Lean es perfecto y fantástico de principio a fin. La música original, la firma Malcolm Arnold, una partitura corta en términos generales, pero mítica en muchos aspectos, consiguiendo grandes momentos en escenas claves, por lo que estamos ante un trabajo muy notable de Arnold (los silbidos de los soldados ingleses es algo que ya ha quedado en la memoria cinéfila).

En conclusión: "El Puente sobre el río Kwai" es una película altamente recomendable. Cinematográficamente perfecta, expone perfectamente el crimen de la guerra sin ser visceral pero si pegando duro. Pues el verdadero orgullo de guerra, el verdadero crimen, es precisamente ese, la guerra en sí, la cárcel improvisada que resta libertad a la vida, el confrontamiento del absurdo y paradójico ser humano, y los sueños rotos en un puente derrumbado, a orillas de un río sincero, que deja ver los retales de lo absurdo que es la guerra. Una joya de película firmada por Lean, ganadora de unos merecidos Oscars