2010/07/31

"Buffalo '66": La Inercia

Tenia algo de curiosidad a esta película. Se infunda la labor de director el actor estadounidense Vicent Gallo. "Buffalo '66" es una poderosa película arraigada a un tipo de cine independiente bastante peculiar. Arrastrando quizás ciertas vertientes de la nouvelle vague, y con un tono vanguardista de cierta frialdad, de cierto realismo que a su vez se traduce en una interesante síntesis existencialista y moral de los personajes, una joya atípica, para paladares selectos, de una sutileza exquisita, bien escrita y perfectamente rodada. Es invierno en Buffalo, Nueva York. Billy Brown acaba de salir de la cárcel después de cinco años tras una apuesta poco acertada que no pudo pagar. Sin embargo, ha engañado a sus padres diciéndoles que trabaja para el Gobierno en un importante proyecto y que está casado con una preciosa joven. Desesperado por impresionar a sus padres, y sin esposa o novia de ninguna clase, Billy rapta impulsivamente a Layla y la obliga a representar el papel ante sus extravagantes progenitores. Guión firmado por el propio director, actor, hombre orquesta de esta producción, Vincent Gallo, acompañado por Alison Bagnall. El guión arranca con el protagonista saliendo de la cárcel, y enfrentándose de nuevo a la crudeza de la frialdad que se ve reflejada en la escena en la que se está orinando (aquí el tono sarcástico hacia la sociedad, y la presentación con ninguna o muy pocas palabras del protagonistas quedan perfectamente presentadas), la película habla en efecto, de un inadaptado social, encarcelado por apostar a un equipo de la super bowl, y bañado por la rabia, la injusticia y la venganza. Un personaje perdido en la situación, en sus actos. Hasta que para formar una extraña normalidad "secuestra" al personaje de Christina Ricci. La química entre ambos en la película es fantástica, ver los contrastes y los parecidos entre ambos, hacen que la película muestre una tensa historia de amor, tan peculiar como todos los personajes que pululan en el film, tan fría y a la vez tan dulce que nos enamoraremos de ambos. En efecto, la inercia del cambio, es el mensaje más claro del film, como con la casualidad de lo que les pasa a los personajes, esos momentos anodinos y que a simple vistas son impersonales, pasan a cobrar fuerza, se empiezan a hacer lazos, y el destino coloca a cada personaje, con humildad, en su sitio.

Las situaciones son crudas, son bastante chocantes y distantes, pero a su vez el espectador entra dentro de esa temática. Cuando conocemos a la extravagante familia del protagonista, el film da muestras de por donde van los tiros, tras esto, se crece, y muestra momentos memorables: La bolera por ejemplo, buen punto de conexión para los protagonistas (incluido el bailecito onírico de la Ricci al más puro estilo nouvelle vague y Anna Karina), el café donde el personaje de Gallo se encuentra con su amor frustrado de infancia, o el motel. todos estos pasajes hacen evolucionar al protagonista hasta que llegamos al giro final, quizás previsible (cuando veáis como están hechos los flashback dentro del film, cuando comprendáis la estructura de la historia al verla, el final, ese giro que intenta sorprender, se ve venir, si fuera un film de los 70, ese giro supongo que tendría un sentido más veraz y crudo), pero Vincent Gallo rueda un final feliz, un final justo y se agradece, pues la historia de amor que nos cuenta no es para nada estereotipada. La historia nos propone un cambio en la manera de encontrar a alguien en la vida, a vernos menos vacíos, feos, desgraciados y desdichados, siempre hay una bonita (y aunque sea fría) razón para vivir.

El reparto está excelente. Vincent Gallo protagonista del film, interpreta a un personaje antisocial, conservador, pero en sus formas muy introspectivo, muy bello, hay algo de improvisación en la interpretación de Gallo que me gusta, no sabría decir porque, pero cuadra y cuaja perfectamente con la película y es curioso que un personaje así, tenga ese carisma. Le sigue Christina Ricci, en uno de sus papeles más tiernos y dulces que yo recuerdo. Nuevamente influenciado por esas musas del cine de la nouvelle vague, un papel femenino entrañable, importantísimo para el desarrollo del film, Ricci está excelente, guapísima y estupenda en cada escena (destacar su fantástica interpretación en la escena del foto-matón o en todas las que acontecen dentro del Motel, impecable). Los secundarios tampoco son moco de pavo, por ahí aparecen los rostros de por ejemplo, Anjelica Huston, una pedazo de actriz como la copa de un pino que nuevamente borda con todas las letras al personaje de la madre del prota (impagable su pasiva actitud y a su vez excentricidad humorística). Me ha sorprendido ver a Mickey Rourke en un papel tan cortito, pero que interpreta a la perfección, aunque su aparición como digo es casi imperceptible dentro del film. Rosanna Arquette también aparece mas bien poco, pero se marca un papel muy destacado en una parte del film (el del amor frustrado del prota) Arquette siempre está fantástica cuando la vemos en cualquier película. Del resto, destacar al personaje del padre, interpretado por Ben Gazzara, y el amigo "friki" del personaje de Gallo que aparece telefónicamente y en flashback, interpretado fantásticamente bien por Kevin Corrigan. Un reparto centrado en los dos protagonistas, pero que en general hacen un buen conjunto que aportan muchos detalles y motivos a la historia.

Respecto a lo técnico, Gallo tras la cámara está francamente original. La manera de rodar, a mi personalmente y como he dicho, me recuerda al Truffaut de "Los 400 golpes" (esos planos cenitales que sigue al protagonista desde las alturas, los cortes bruscos del montaje para dar continuidad a la acción) o al Godard más revolucionario, pues estamos ante una puesta en escena atípica, por ejemplo, dos conversaciones, una en el coche, donde Gallo y Ricci conversan antes de ir a la casa de los padres de este, los planos son en el interior, individualistas, cada uno mirando a la cámara para corresponder al otro, para poco después a base de cortes, la cámara nos muestra la vista del coche afuera, desde todos los ángulos. Algo así pasa luego, en la cena con los padres, donde la cámara se va posicionando a base de cortes con unos encuadres bastante extraños, subjetivos y singulares que nos meten mejor dentro de los personajes, quizás de manera fría, pero interesante, diferente. El vanguardismo que se respira es más que notable (los comentados flashback a modo de ventanas que se cuelan en la pantalla, es una forma bastante original de narrar el film). Destacar también la escena del final, cuando Gallo entra al club de striptease y vemos los disparos, donde se muestra a modo de para el tiempo, la violencia de otra forma, muy bien hecho por cierto). Una extraordinaria dirección, que se toma el tiempo, la originalidad de sus formas en contar una historia anodina pero de la manera más inolvidable (y con un lenguaje propio que no se olvida). Destacar el montaje del film, muy natural y analizable. Curiosamente la música original del film también la firma Vincent Gallo, muy acorde y que nos sumerge perfectamente dentro de la especial atmósfera del film.

"Buffalo '66" es un film excepcional, para cinéfilos de cepa, empedernidos y que disfrutan de una historia narrada desde un prisma diferente, sencillo, entrañable y a su vez complejo. Cinematográficamente es una joya, y a nivel personal la he disfrutado muchísimo, se me ha pasado volando, creo que la recordaré especialmente, porque tiene momentos que se guardan en la retina y sobretodo en el corazón. Os la recomiendo, un 10.

NOTA:10/10
AÑO: 1998
DURACIÓN: 110 min
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1 comentario:

Arkón dijo...

100% de acuerdo contigo. Una película muy bonita.