2010/12/09

"Las Crónicas de Narnia: La travesía del viajero del alba": Fantasía para vencer los miedos y tener fe en sí mismo.


Director: Michael Apted
Año: 2010
País:USA
Duración: 115 min.
Sinopsis: Tercera parte de la saga literaria creada por C.S. Lewis. En esta ocasión, los hermanos Edmund y Lucy Pevensie y su primo Eustace embarcan en la nave El Viajero del Alba para buscar a los siete caballeros que han sido expulsados del reino por Miraz, el usurpador del trono de Narnia.
Mi Nota: 7     Ficha en IMDB



Bueno, otra navidad más y trás dos años de la anterior, volvemos a tener en cartelera las nuevas aventuras "Narnianas", esta vez el cambio es doble. Se nos va en la dirección Andrew Adamson (aunque sigue en las labores de producción) y Disney abandonaba su distribución (ahora la encargada es FOX). La tercera entrega de las Crónicas de Narnia, sigue teniendo ese espíritu de película de aventuras sin mucha pretensión, con un toque añejo, infravalorado en mi opinión dentro del cine actual, y que dejan un sabor de boca mucho más placentero que "Potters varios" y "Crepusculadas" de moda. La adaptación del tercer libro homónimo de C.S. Lewis, va como un tiro, la aventura se apoya en situarnos en Narnia lo antes posible, dejando la parte "real" como excusa previa de donde parten los protagonistas (la segunda guerra mundial como telón de fondo, y cinco minutos que Apted se aguanta sin estar dentro en Narnia, rapidísimo, en comparación con las dos anteriores películas, sobre todo la primera que jugaba más con este elemento en su arranque y su final, autoconclusivo, por cierto). A partir de ahi, y dentro ya de la nueva aventura (naval y piratesca al más puro estilo Sparrow, todo sea dicho) el guión indaga principalmente en centrar sus nudos en los dos hermanos que han cogido el testigo del film, Edmund y Lucy, que acompañados de su estirado y "ripipi" primo (uno de los personajes más emblemáticos y graciosos de la peli) se adentran en el extrarradio de Narnia, las tierras más desconocidas, donde habita el mal, en busca de seis espadas lores que devolverán el ansiado esplendor a Narnia. Lo más novedoso de la historia, a parte de que sigue aportando casi la misma línea argumental que los otros dos films, es sin duda el viaje en barco, el descubrimiento de Narnia a través del mar, la facilidad de la elipsis narrativa (que se usa con demasiada brusquedad a veces) para ir de un lado a otro con un ritmo endiablado. Esa es la sorpresa más clara del film.

Por otro lado, se indaga en ciertos aspectos muy bíblicos quizás más en el subtexto en los otros dos films, y que aquí rebasa alguna que otra frontera. Enfrentarse a los miedos personales a través de la aventura y la concienzuda obsesión de los personajes en alzar la figura de Aslan como un Dios personal (el propio Aslan lo deja caer en una de sus apariciones más sosas en toda la saga), la fe de los personajes ante las dificultades, todo está nuevamente impreso de manera sutil dentro del film. El mensaje religioso, dentro del mundo fantástico de Narnia funciona, pero ojo, no es más que un dato curioso y no una constante como muchos medios han catalogado de panfleto religioso al film de Apted. Y con puntos muy divertidos (como la conversión que uno de los personajes trasfiere a un dragón), o la lucha final con el bichejo marino, llega la parte que más desconcertado me ha dejado. El final. Por naturaleza, los finales de las otras dos pelis anteriores, son melancólicos, tristes, pero a su vez esperanzadores (lo mejor, que autoconcluyen, sin necesidad de decir al espectador de manera tonta que volverán con una continuación, en Narnia nunca pasó este elemento, cosa que agradezco enormemente, aunque se intuyese). Lo que ocurre con el final de esta tercera es un síndrome de cierto "cansancio" por parte de sus artífices cinematográficos. Aslan corta el rollo con su aparición final echando casi de manera obsena a Lucy y Edmund de sus tierras, poniendo punto y final a su aportación en Narnia, sin un ápice de agradecimiento o bondad en la cara del león digital de Weta. Reepicheep se marcha a las tierras de Aslan sin mucha base, desconcierta un poquito, sus motivos tendrá, pero realmente me chocó. Y Caspian parece adquirir su puesto de Rey de Narnia con total soltura  una vez más, sin más. Los niños vuelven a casa, el cuadro se coloca lento en la pared, como la tapa de un ataúd, y Apted cierra la película con un portazo tímido que va hacia un fundido en negro, como diciendo, "adiós a la Narnia cinematográfica, la FOX nos apunta con una pistola cargada".


Dicho esto, la película se mueve bien en la aventura, deja ratos muy buenos y quizás, de las tres, sea la que más "cerrada" en todos sus aspectos técnicos esté, además de la cuidada fotografía, los efectos y guión.  Aunque no deje de ser la más fría y ruda en el buen sentido, de la trilogía. En el reparto, protagonismo casi infundado por decreto al personaje de Edmund, nuevamente interpretado por un correctito Skandar Keynes, Lucy, que da la sorpresa (pues tiene, yo diría, el peso de la película y las escenas más bonitas de la misma) Georgie Henley, la joven actriz demuestra bien que ha crecido en estas películas, y lo bien que puede aguantar un papel protagonista. Y mi querido amigo Ben Barnes interpretando a Caspian, que aqui está más acertado que en la anterior entrega, donde para mí, el actor se estrellaba completamente en cada escena que salía. Del resto, destacar el nuevo personaje, el del primo Eustace, interpretado con carisma y exceso de flema británica por Will Poulter. La voz de Liam Nesson vuelve a sonar (algo apagada eso sí) en la boca de Aslan, y Simon Pegg, ese gran actor a la sombra de un ordenador, vuelve a dar vida al carismático y entrañable Reepicheep.  La gran Tilda Swinton tiene un nuevo cameo como la bruja blanca (el mejor villano de Narnia, y quizás el más desaprovechado de todos) como elemento etéreo, sin mucha relevancia, o no tanta como para que aparezca en los posters, creo yo. Por otro lado, el regreso de los hermanos mayores, los personajes de Peter y Susan (William Moseley & Anna Popplewell respectivamente) aparecen anecdóticamente dentro del film, inclusive en una de las escenas más sobrantes del mismo (esa en la que Lucy se imagina a sus hermanos en una fiesta). Tengo entendido que el personaje de Susan, no vuelve a Narnia, C.S. Lewis tenía cierta misogínia hacia éste personaje concreto, generando bastante polémica ante los fans en la última batalla escrita sobre Narnia.


Michael Apted, es un director que funciona. De hecho, es de los que más me gustaron dirigiendo al Bond de Brosnan en "El Mundo nunca es suficiente", un director que sabe lidiar con la acción de sobra, pero, ¿Sería capaz de dar el tipo en un film de la épica que compone Narnia?. La respuesta es, bueno, digamos que se mantiene bastante fiel a la línea corporativa de la franquicia, pero aporta otras licencias acordes a su estilo de mover la cámara que no comparto demasiado en un film de éstas características, o al menos con lo rodado por Adamson, quizás de eso se trate un poco también. Apted utiliza muchos trucos, como la ya comentada elipsis, las transiciones técnicas son geniales (la primera aparece en los primeros segundos, con el logo de Walden media fundiéndose en la catedral y un complejo casi acrobático movimiento de cámara, digital, claro), y asi con algunas partes de la película, como constante. Mucho ritmo, no dormir al espectador, dotar de frenetismo enfermizo las escenas de acción. El uso casi constante de la cámara al hombro es algo que no me ha terminado de cuajar en algunas partes (como cuando Eustace encuentra el tesoro maldito, escenas dentro del navío o los decorados fantasiosos donde realmente luciría mejor la steadycam o los planos más elegantes). No obstante, Apted hace una labor de transición, con sus métodos, pero manteniendo las constantes de la franquicia, posiblemente prefiero a Andrew Adamson en la silla de director para Narnia. Lo mismo digo de David Arnold en la banda sonora, el compositor de la contemporánea saga Bond, nos deja una partitura épica, grande y que sigue bien las labores de Harry Gregson-Williams, tenía curiosidad por ver éste cambio (de hecho hay algunas notas del tema de Narnia compuestas por Gregson-Williams que se mantienen dentro del score de Arnold) pero quizás donde quizás me quede con Williams sea en su manera que tiene de puntualizar musicalmente los momentos sutiles, la belleza de sus temas de cierre y su capacidad de emocionar con su épica (tanto en la primera como en la segunda parte) calan muchísimo más que lo que Arnold ha hecho aquí. Arnold es un gran compositor y hace un eficiente trabajo, pero no se, me quedo con lo que Gregson-Williams ha aportado a Narnia.

En conclusión: "Las Crónicas de Narnia: La travesía del viajero del alba" si no me equivoco, podría ser la última entrega (o así lo parece al menos) del mundo Narnia en la gran pantalla. Su espíritu aventurero sigue intacto, y su trascendencia no es tan asquerosamente pretenciosa como otras de su gama y género. Por lo tanto, un film de escapismo, disfrutable para los fans de la saga, y en general para los que nos conformamos con una película que nos de algo más atractivo a golpe de fantasía, que últimamente, y por desgracia, no vive su mejor momento. Hasta que nos visite el Hobbit de Jackson, claro. Un 7. Por cierto, personalmente la mejor de las tres, la primera, las escenas de acción de la segunda (esas batallas tan cojonudas) y el frenetismo de la tercera, aunque todas me hayan llenado bien como espectador :D.

2 comentarios:

DASKABE dijo...

Bastante buena y completa tu crítica. Y de acuerdo en general, salvo en puntos concretos.

Lo que dices de si es un cierre final creo que es relativo. Por lo que he visto, de los cuatro libros que quedarían por adaptar dos son como precuelas, uno está medio de los dos primeros, no apareciendo los hermanos protagonistas,... O sea, que no niego que se hagan en unos años. Yo lo espero, pero claro, todo dependerá de que recaude lo suficiente.

Cristina dijo...

Me alegro de que hayas hecho esta crítica, llevaba un tiempo pensándome si ir a verla o no, después de esto me has dejado con demasiada curiosidad y tendré que verla! :D