2010/12/19

"Boardwalk Empire (Piloto)": La escalada Empírica

Acabo de ver el piloto de una de las series más destacadas del año y una de las que prometían calidad y placer cinematográfico (pese a ser un producto de televisión) de manos de el gran Martin Scorsese y la gran cadena televisiva HBO. Hay quien dicen que "Boardwalk Empire" es la gran sucesora de otra gran serie, "Los Sopranos", las comparaciones son inevitables. Pero ya no solo por la calidad de aquella, si no porque parte de su equipo (y creador guionista) forma parte de "Boardwalk Empire", la calidad está más que asegurada. El capítulo piloto dirigido por el maestro Martin Scorsese, esta realizado para ser valorado de manera independiente al resto de capítulos (es autoconclusivo y más largo que el resto, 73 minutos dura, frente a los 50 minutos habituales del resto). El realizador Newyorquino supervisó todos los aspectos de la producción y contó allá por Septiembre (cuando se emitió) con el respaldo de crítica y público. Bien podríamos estar ante una película (corta pero intensa) del realizador de Little Italy. El piloto nos presenta a los personajes y la situación, Enero de 1920. visperas de la ley seca en Atlantic City, Nueva Jersey. El político corrupto "Nucky" Thompson (Steve Buscemi) trama un plan que podría hacerlos ricos a él y a sus asociados, vendiendo el ahora ilegal alcohol. Mientras tanto, el ex protegido de Nucky, Jimmy Darmody (Michael Pitt) regresa de la Primera Guerra Mundial con grandes planes para su futuro y sus aspiraciones lo conducen a forjar una nueva alianza que podría tener serias consecuencias para él y para Nucky. Margaret Schroeder (Kelly Macdonald) le pide ayuda a Nucky para que le consiga un trabajo a su violento esposo, Hans (Joe Sikora).

El guión de Terence Winter, es de una complejidad inusitada y sorprendente. Su densidad más en clave cinematográfica que televisiva, ponen en evidencia los objetivos tan eficientes de una cadena (la HBO) que apuesta por algo diferente, por el producto inteligente, complejo e inteligente, quizás de las pocas series que ya en su capítulo piloto, apuesta por un galimatías tan contradictorio y bien construido. Los esquemas de la escalada empírica de los gangsters de los años 20, quizás los inicios de todo lo que vendría después, queda perfectamente impregnado en el piloto, de hecho, son los 70 minutos más precisos que he visto en mi vida sobre este tema, pues en esa duración, el guión permite lindezas de unos diálogos densos, envenenados en el buen sentido (esa cena-conversación entre los futuros bandos mafiosos que tiene lugar dentro del piloto es un ejemplo de la fantástica tela de araña que va construyendo el guión) densos e inteligentemente escritos. Además se permite mostrar la humanidad de sus personajes, sus perdiciones y su evolución final al más puro estilo Scorsese valga la redundancia. Los minutos finales con música, viendo las consecuencias de los actos violentos, bien podrían estar a la altura de una de las escenas más famosa de "Uno de los nuestros". Ese inicio prodigioso, con la presentación de Nucky Thompson frente a un grupo de mujeres "progresistas" es toda una delicia para los que de verdad, sabemos apreciar un guión bien construido. Las elipsis y saltos en el tiempo están fantásticamente hilados (sobre todo Scorsese juega mucho con el asalto a la mercancía en el bosque, poniéndola en diferentes momentos de la acción, jugando perfectamente con sus detalles). Y dentro de esa escalada hacia lo que sería una época seca, pero sangrienta, de hombres corruptos y putrefactos de poder, se muestra la cara más hipócrita de la sociedad americana, consumista ya por aquellos años, puritanista y falsamente demócrata en sus prohibiciones y leyes (la ley seca es el subtexto perfecto para resaltar todas estas lindezas). Un guión magnífico que deja con ganas de más, que expone con gran acierto y clarividente eficacia, los inicios del mundo gangster, lo ruin de la avaricia, y el poder de corrupción del dinero, la avaricia y los lujos de aquella gloriosa y turbia época, los años 20.

Por otro lado, hay que aplaudir con ganas y bien fuerte, a todo el diseño de producción, los decorados son impresionantes, el vestuario, el maquillaje, peinados y recreación de los años 20 es impecable, impropios de un producto televisivo, pareciendo en todo momento que estamos ante una gran película de gangsters (Que también). Y dentro de eso, Scorsese nada como nadie dentro de lo que mejor sabe hacer, narrar, dirigir, mover la cámara, y más si se trata de un tema que maneja cual niño con sus juguetes, el crimen organizado. Su cine está dentro del piloto, pasando por sus extraños encuadres, su violencia explícita y visceral que tan real y a su vez cinematográfica queda expuesta, pasando por la magnifica dirección de actores en las escenas de mucho diálogo. Destaco el inicio. El plano secuencia marca de la casa (impagable) que bien recuerda al Scorsese de antaño. Las inevitables reminiscencias a "The Departed" (incluso hay una escena donde aparece el FBI entrenándose que es prácticamente un homenaje a aquel film del propio director), a "Casino", "Gangs of New York", pero sobretodo, a "Uno de los nuestros", desde la manera en que se ha editado la escena del tiroteo en el bosque (con esos planos tan nerviosos y cercanos, la grúa para resaltar los cadáveres, los fotogramas congelados) pasando por los diálogos y personajes que tanto recuerdan a aquel extraordinario film del maestro. El mejor Scorsesejeje), en general una dirección estupenda, a la altura de sus películas más impecables y muy creativa, para los detractores que le sacan la puntillita en estos días presentes, yo les aconsejaría que viesen este capítulo piloto. 

Y el reparto, es nuevamente una sorpresa. Grandes actores todos, protagoniza un magnífico Steve Buscemi, muy inspirado y genial en su papel. Un estupendo Michael Pitt, contenida e impecable Kelly Macdonald, el gran Michael Shannon en un papel a su medida que le va a la perfección. Stephen Graham como Al Capone apunta maneras de cara a los siguientes episodios, Paz de la Huerta explosivamente sensual, graciosa y perfecta en sus escenas. En general un repartazo digno más que de una serie, de una gran producción cinematográfica, aunque creo que debo de ir olvidándome y hablar de serie como lo que es, un producto casi superior en nuestros días, o al menos más inteligente y competente que el cine contemporáneo. En definitivas cuentas, "Boardwalk Empire" promete, y mucho, el piloto se queda guardado en la retina, para los que somos seguidores del buen hacer de sus creadores (Scorsese y Winter haciendo de las suyas), pero sobre todo por la calidad que desprende el guionazo del piloto, obsesionado en sorprender al espectador y agarrarlo a su sillón para lo que viene después. Yo no me la pierdo ni queriendo nenes. Veremos el resto de sus 12 episodios, que componen la primera temporada, y rezo, porque una serie cara como ésta, no sea cancelada por éste preciso motivo. Detrás produce el propio Martin Scorsese y el infiltrado Mark Wahlberg, nada malo puede ocurrir pues.