2010/12/11

"The Walking Dead: Season 1": El fin de nuestro mundo

Os vengo a resumir,  lo que me ha parecido los seis primeros capítulos que componen la primera temporada (porque sí, ya se ha firmado una segunda que vendrá el año que viene) de la sorpresa del año televisivo, "The Walking Dead". Seis episodios que funcionan como un telefilm largo con su introducción, nudo y perfecto (además de metafórico y simbólico) desenlace. Quizás queden nudos sin resolver (unos pocos, muy superficiales) de cara a una segunda temporada, que espero, esté al nivel narrativo y visual de ésta. Pues ha sido totalmente una gozada para los que nos gusta las series de buenos personajes, de buenos guiones y grandes momentazos. (AVISO, a partir de aquí hay Spoilers)

EL PILOTO: FRANK DARABONT NOS DEJA SIN ALIENTO, Y RECALCA LA HUMANIDAD DE LA SERIE. NO ES UNA SERIE DE ZOMBIES.

Uno empieza a ver "The Walking Dead" con la idea de que, a priori, hay un gran director moviendo los hilos, el señor Frank Darabont, director de "La Niebla de Stephen King", "La Milla Verde", "Cadena Perpetua" entre sus films más conocidos por el gran público. Quizás el piloto, sea el mejor de los seis episodios, por tener su propia personalidad, su imprenta, sus leyes y directrices, y porque consigue hacer del suspense la pieza clave de la serie. Aparte, nos deja claro dos cosas: la serie va hablar de la humanidad de los personajes dentro de un mundo que carece de ella (curiosa metáfora a nuestros días), y segunda: los zombies son realmente la excusa perfecta para exponer la supervivencia y emociones en la palestra argumental. Hace poco, alguien me preguntaba por la similitud de la serie con el mundo de Romero. La respuesta es a priori, sí, correcto, la segunda cosa es un rotundo NO. No, porque la serie no se mueve precisamente en las constantes del cine de este director, o quizás no de la misma manera crítica (pues ambos comparten su afán por recalcar el error humano, la pintoresca puntillita social, la ironía o la casquería visceral, pero ojo, nada que ver entre estilos o comparaciones absurdas). Darabont dirige un piloto impecable, lo dirige con una creatividad inusitada para un show de televisión, y más bien, parece que estemos asistiendo al estreno de una película con presupuesto, con carácter y originalidad. Al acabar el piloto, uno siente la necesidad de ver como avanza la historia, hacia donde van los personajes, todo, claro, por el inmenso suspense que desprenden sobre todo, los dos primeros capítulos del serie.

Y si el piloto dejaba el listón tremendamente alto, la "marcha" de Darabont en la dirección a partir del segundo, parecía que iba a afectar relativamente a la normalidad lógica de la serie, pero no. Personalmente, el segundo capítulo, es tan impecable como el primero. Los personajes secundarios  (que pasan a compartir el protagonismo con Rick más tarde) planean escapar de la ciudad, encerrados en un claustrofóbico gran almacén. Las penurias y planes que derivan dentro del capítulo son perfectas, la síntesis con el suspense, el ritmo, el pulso, hacen que el espectador salte, grite, se asuste y note la adrenalina de los personajes en más de una ocasión. Recuerdo el momento donde Rick y Glenn se adentran entre los zombies y comienza a llover (uno de los momentos más brillantes y perfectos de toda la serie, y yo diría , quizás exagerando un poco, que de la televisión de estos últimos meses). La escapada hacia las montañas, es un punto nuevo de reflexión, un colador de supervivencia, que nos llevan a los siguientes episodios, trasladando los problemas humanos (dejando de lado a los zombies más que nunca, osease más descaradamente por así decirlo) hasta el final de la temporada.

LA SUPERVIVENCIA EN EL BOSQUE, LA VERDADERA NATURALEZA HUMANA: CAPÍTULOS DEL 3 AL 5.

A partir del tercer capítulo, y como parecía ser lógico, la serie se asienta. Y que mejor que a las afueras, en el bosque, donde cualquier peligro parece pasar por un colador, pero nada más lejos de la realidad, el peligro se hace tangente, solo que a cuenta gotas. La tensión argumental se centra en la supervivencia social, los conflictos de liderazgo, el trío amoroso del protagonista y su mujer con el amigo íntimo de Rick (tremendo el juego que da, por cierto), la naturaleza del conocimiento a través de las dos hermanas (y su perfecto y dramático desenlace en el capítulo 5). La vuelta a la ciudad para ir al rescate de un superviviente dejado atrás, que resulta llevar a los protagonistas a un nuevo peligro más (claro está, humano, no zombie, ésto sigue estando de excusa). El egoísmo, la posesión de algo, el machismo, la mentira, el secreto, el presentimiento, todo está perfectamente reflejado en estos capítulos, que marcan una pauta social, la acción nuevamente como digo, se distribuye a cuenta gotas para generar más dinamismo y menos sensación de "aburrimiento", inexistente por otro lado. Lo interesante de su análisis humano, más primigenio, es una de las bazas de estos capítulos de mitad.

La serie vuelve a vivir su resurgir de infarto en el genial capítulo cuarto. Donde uno de los personajes comienza a cavar inexplicablemente un montón de tumbas en la ladera de la montaña. El inicio del capítulo, con la conversación de pesca de las dos hermanas de la serie, es tremendamente representativa y hecha con una duración larga, a propósito. Todo cuaja (aunque el espectador no sepa muy bien hacia donde va la cosa, nuevamente giro que los guionistas aprovechan para "colarnoslaclimax final. Los episodios cinco y seis.

CAPITULOS 5 Y 6: LA VIDA SE ABRE CAMINO HACIA EL FIN DE NUESTRO MUNDO TAL CUAL LO CONOCÍAMOS, LAS ESPERANZAS SON OTRAS. 

El quinto capítulo, bien podría ser una road-movie en toda regla, los protagonistas viajan para asentar sus culos, en un lugar donde los caminantes no les joroben la fiesta. Antes, el capítulo comienza con la emotiva despedida de Amy, con su hermana padeciendo su pérdida, viendo quizás, yo diría la transformación zombie más emotiva, preciosa y dramática a su vez de todo lo que se haya podido hacer dentro del género. Este capítulo es la transición hacia lo que se nos viene a decir. Uno de los personajes, viaja dentro de la caravana, y, es genial, porque decide al estar infectado, no seguir viviendo con los  protagonistas, ser abandonado en mitad del camino, pereciendo entre los árboles y la muerte. El existencialismo de este episodio es fantástico, lo sutil de su mensaje, lo impotentemente trágico que resulta todo su contexto, la dureza y vísceras (no literales ahora) que demuestra la escena de la despedida de Jim, es para enmarcar. Así pues, los últimos minutos, nos ponen en premisa de lo que será el genial capítulo final, donde se nos presenta a un nuevo personaje, un científico que espera la llegada de algo o alguien en un bunker sellado. Cuando nuestros protagonistas (rollo bíblico de por medio) ven la luz al final del túnel, y consiguen adentrarse en el bunker, comienza el fin del mundo.

Dentro del Bunker, los personajes vuelven a "la realidad", de un mundo que ya no existe. Beben, comen, se duchan con agua caliente, duermen sin miedo, se emborrachan, ríen. Es curioso que el capítulo exponga todo esto en este capitulo, un acierto, porque se exponen perfectamente los perfiles de cada personaje, su estado anímico, sus metas y pensamientos. La serie vuelve a darnos otra lección de guión con su parte final, donde parece que nuevamente el peligro es HUMANO, el peor de todos. Se deja en debate el suicidio colectivo, se explora la posibilidad de seguir luchando en un mundo que ya, queramos o no, se ha terminado, o morir en el fin de todas las cosas, dentro del bunker. Vuelve a aparecer los conflictos con el doctor cuando se acciona la "bomba" que destruirá el bunker en 40 minutos de un reloj frenético. Esta parte es sumamente interesante, disfrutable, humana, egoísta, tremendista, nuevamente alegórica para nuestros días. Su desenlace, frenético y devastador. Los personajes consiguen sobrevivir, pero la bola de fuego (con la bomba atómica como referente al verlo) del bunker destruido, y con el tema de Bob Dylan "Tomorrow is a long time" ponen la perfecta explicación de la metáfora. Se acaba el mundo que nuestros protagonistas quisieron salvar con todas sus fuerzas (el paralelismo que explico se justifica perfectamente con la escena que da inicio el capitulo final, ese flashback de imposibilidad ante el caos de Shane intentando rescatar del hospital a Rick), se inicia el nuevo mundo, dominado por los caminantes, la supervivencia humana pende del hilo que nos condenó hace tiempo, cuando hicimos oídos sordos, cuando la esperanza se arraigaba en nuestro vocabulario. 

Con el broche de oro comentado, se cierran seis episodios auto-conclusivos (si no hicieran más temporadas, el final sería igual de perfecto y los lazos sin unir no serían un punto muy lamentable a echar en falta) perfectos. La segunda temporada, quien sabe cuando vendrá, ya se sabe que habrá un cambio de plantilla con los guionistas al completo (que no sé si será bueno o malo, supongo que lo primero, para dar un nuevo aire a la serie), y yo, seguiré fiel a ella, porque de verdad, lo merece.

2 comentarios:

javipk dijo...

Genial!
Debe ser bueno que sigan usando guionistas distintos para la nueva temporada, hasta ahora les ha funcionado y es algo que no se suele hacer, pero así cada episodio tiene un toque personal que te mantiene más enganchado, si cabe.
Casi me había olvidado de la granada! sabía que le haría falta!

Luigi R.p. dijo...

Gracias por leerme tio!
Lo de la granada ha sido un giro genial, yo tampoco me habia percatado jejeje.

Yo creo que el tema de los guionistas está bien, pero siempre queda la duda a que la puedan cagar, claro, aunque estando Darabont en el proyecto, no hay nada que temer :P