2008/08/18

"La sombra de una duda": Choque emocional

Según el maestro del suspense, el señor Alfred Hitchcock tenía a "La Sombra de una duda" como su film preferido de todas las películas que rodó. La representación de la llegada del mal personificado a un pequeño pueblo y a una familia en concreto, es un tema recurrente del director, que grababa allá por 1942, como su primera obra en tierras de Hollywood, con un resultado inolvidable.

Teresa Wright es la joven Charlie, que vive en una tranquila ciudad provinciana y siente una gran admiración por su tío Charlie (gran papel de Joseph Cotten). Pero cuando su tío va a pasar unos días con la familia, la joven comenzará a sospechar que algo muy oscuro se oculta tras la apariencia encantadora del tío Charlie... Algo que puede tener que ver con el "asesino de la viuda alegre", al que se está buscando por todo el país.

El guión de "La sombra de una duda" es una obra completísima, muy bien escrita y que adentra al espectador en la línea argumental sabiendo lo mismo que su protagonista, poca cosa, dando pequeñas pistas y giros al más puro estilo Hitchcock (su esposa, Alma, es una de las autoras del libreto) y llenando eso si, el cuadro de detalles, buenos diálogos y una narrativa claramente clásica y que aún hoy en día funciona a la perfección con el público. La personificación del mal a través del tío Charlie (que realmente abre el film, pero no es el protagonista, como podría pasar en "Psicosis") que lleva sus secretos a un pequeño pueblo, Santa Rosa, allí la película y el argumento se enreda, el espectador se deja llevar por la claustrofóbica metáfora que nos narra el libreto, poco a poco descubriendo quizás lo obvio, lo que ya sepamos, pero lógicamente el suspense de Hitchcock se basaba en saber lo que pasará, pero no cuando pasará, eso es lo interesante de la inquietante historia, que engancha al espectador comiéndoselo directamente al interior de la pantalla. Ni que decir, los fantásticos personajes, bien representados y escritos ya sean principales o secundarios, perfectos dentro del guión. El símil moral que se representa, en dos personajes principales (el tío Charlie y la joven Charlie, ambos se llaman igual) está muy bien llevado, y quizás esos dos polos unidos en un principio, que acaban chocando, sea lo que más destaque dentro de la película, aparte claro, de centrar una historia de suspense dentro de un pequeño pueblo, fácil de manipular y de amedrentar. Ojo con las últimas líneas del guión, un análisis sobre el lado oscuro de la vida, de las personas, de la imposible huida del pasado, y finalmente de pagar la factura. Un guión estupendo, que combina estupendamente varios factores y elementos: Diálogos y personajes, cada cual mejor (cada uno dice algo dentro de la historia y la ayuda a avanzar), los detalles (símiles argumentales con ciertas reminiscencias, o también visuales) y por supuesto, las tramas.

Ojo al reparto, para empezar, el estupendo papel que interpreta el supuesto protagonista del film (o al menos eso parece al principio) el actor Joseph Cotten, un papelón con todas las letras, que pasa de caer bien, a caer como una patada en los huevos para espectador, increíble actuación. La verdadera protagonista femenina, la preciosa Teresa Wright que interpreta a la joven Charlie, un personaje bien interpretado, con una evolución portentosa que pasa de la ingenuidad, a la maduración y el choque con la realidad, los miedos y el sufrimiento, genial papel femenino, uno de los mejores que he podido ver en los films de Hitchcock (muy parecido al de la actriz Joan Fontaine en otro estupendo film del director "Rebeca"). Secundarios de lujo, el matrimonio Newton, interpretados por los tiernos e inolvidables Henry Travers y Patricia Collinge. Fantástico personaje excéntrico el de Hume Cronyn, su aportación es anecdótica, pero a mi me ha encantado su personaje. Destacar también a uno de los dos detectives, el actor Macdonald Carey (el detective Jack Graham) que toma más relevo en la segunda mitad del film y crea un triángulo bastante curioso con los protagonistas principales. Y no olvidar a la niña Edna May Wonacott, un personaje infantil muy típico de Hitchcock (con gafas y con cierta repercusión intelectual). Un reparto excelente, en su mayoría desconocido pero que según su director, todos fueron su familia en el rodaje, quedó satisfecho con todos ellos, y eso la verdad se nota.

Chapó para Alfred Hitchcock tras la cámara. El director Inglés utiliza una técnica minuciosa y muy estudiada (¿Hay alguna de sus obras que no lo esté?). Uno se da cuenta de lo importante que era para Hitchcock la cámara como el elemento clave de un film, ya que todo movimiento o acción dramática tiene a la cámara como protagonista. Un ejemplo de ello es el uso visual de las sombras (quizás enfatizando con sobrecarga, pero completamente justificado), el uso de la dolly cam cuando los personajes tienen relevancia, o la cámara estática (ya sea en planos detalles o en momentos puntuales) para resaltar más el momento (el tren con la llegada del tío Charlie echando humo, gran detalle de representación del mal, inquieta), o la grúa en algunas secuencias (la de la biblioteca, cuando la protagonista descubre la noticia del periódico, la cámara abre hacia atrás y todo se convierte en un picado, Hitchcock se justificaba diciendo sobre esta secuencia, que era como si la propia cámara respirara sobresaltada por la acción, efatizándo en lo que se veía en pantalla, sublime). La música, quizás una partitura algo desmesurada y eclipsante, Dimitri Tiomkin no lo hace mal, pero realmente fue lo que menos me gustó del film. Lo que destaco: El fantástico guión (lleno de cosas), el repartazo (todos parecen entregados al máximo), la dirección de Hitchcock (una de las mejores de su carrera) y el montaje. Lo que menos destaco: La banda sonora está un poco sobrecargada de artificio que tampoco hacía mucha falta. Escenas: El inicio (El tío Charlie en la cama, para luego ver a la joven Charlie en la misma tesitura) con la persecución con los detectives, las conversaciones en la mesa con toda la familia (en especial una del final en la que la cámara enfoca en un primer plano al tio Charlie, increíble diálogo), la parte final, con un tío Charlie cada vez más peligroso, rematando la faena por supuesto en la gran secuencia final en el tren y el cierre definitivo del film.

"La sombra de una duda" es uno de los mejores films rodados del mago y maestro Hitchcock, no obstante, quizás para mí por ejemplo, no entraría entre mis cinco predilectas. Un film que es humilde, recomendable y para nada olvidable, donde la genialidad del guión y la dirección se dan la mano como pocas veces para contarnos algo sencillamente humano: el declive de las personas, su choque con la realidad, y el miedo alimentando sus vidas. Un 9.

NOTA: 9/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos.
DURACIÓN: 108 min.
AÑO: 1943
Ficha en IMDB




2 comentarios:

DASKABE dijo...

Yo le doy un 10, y está entre mis cinco favoritas de este maestro.

Para mí, uno de los mejores films jamas hechos.

Charlie dijo...

Pues sí, es bonita. Si es que Hitchcock es mucho Hitchcock.