2008/07/29

Rebeca: La bella que mató a la bestia

Uno de los films más recordados (y con razón) del GRAN Alfred Hitchcock, "Rebeca" explora dentro de los desconocido en un territorio en el que el director se siente cómodo, su tierra, Inglaterra, su drama romántico, y como no, la magia de su suspense.

Al poco tiempo de perder a su esposa Rebeca, el aristócrata inglés Maxim De Winter conoce en Montecarlo a una joven humilde, dama de compañía de una señora americana. Poco después, De Winter y la joven se casan, y ambos van a la mansión inglesa de Manderley, residencia habitual de De Winter. Pronto la señora Winter se da cuenta de que no puede borrar en su marido el recuerdo de su difunta esposa.

No es un libreto totalmente atípico el que narra "Rebeca", mas bien contiene mucho de los elementos que el señor Hitchcock ha ido repitiendo con éxito en su cine, pero nuevamente metiendo al espectador en una burbuja que es agitada a cada poco, sorprendiendo, enganchando en todo momento aún conociendo los cimientos argumentales. Así pues, el guión cuenta un flashback, y la primera mitad en Montecarlo, es una historia de amor convencional, pasando un poco desapercibida por el espectador. El libreto se vuelve completamente interesante en la segunda mitad del film, donde los personajes llegan a Manderley y una inmensa casa donde nadie se fía de nadie y el suspense está en el aire. Una de las magnificencias de la trama, es que el espectador sabe lo mismo que su protagonista, NADA, y las pistas se van dando a cuenta gotas. El recurso de que la película lleve el título de un personaje que no aparece, pero está totalmente explícito dentro del film es magistral e imaginativo. La belleza de algunos pasajes pasan directamente a formar el recuerdo del espectador, los diálogos misteriosos funcionan, y lo mejor, el giro final, donde la bofetada metafórica al espectador es tan tremenda, que se aplaude no una, sino dos veces el desenlace de la historia. El mensaje está claro, la perdición por la ambición, el poder de la ignorancia, la apariencia oculta o el resentimiento, la comparación, la mentira oculta, todo está perfectamente atado dentro del film, y Hitch no se anda por las ramas, lo interesante es la estancia en la enigmática Manderley, quedando por tanto excluida para mí, la primera mitad del guión, que más bien podría ser el famoso Macguffin que el propio Hithcock inventó en su cine.

Ojo al reparto, un gran acierto, los memorables personajes cumplen dentro de la esquemática y minimalista representación que dirige Hitchcock, que ya es mucho. La protagonista, la dama ingenua que se casa con el señor De Winter, la bella actriz Joan Fontaine, que bien podría considerarse una de las rubias de Hitchcock, está perfecta en su rol ingenuo y humilde. El señor De Winter, misterioso galán interpretado por el famoso actor Laurence Olivier engaña casi siempre al espectador, su propósito esté quizás muy oscurecido por la penumbra psicológica que Hitchcock mete dentro de sus personajes, pero sinceramente creo que cumple su cometido, sobre todo en la parte más dramática del film, y no tanto en la romanticona (que es la de menos). Ojo con el PAPELÓN de la actriz Judith Anderson, interpretando a la ama de llaves de la mansión, TREMENDA "villana" del film, no se olvida y realmente es el alma de las mejores partes de la película. Los secundarios en general, bastante bien, George Sanders en su papel de amante de la fallecida Rebeca es bastante creíble y da un antítesis perfecto a la parte final del film con el estado anímico de los protagonistas, aunque eso si, aparece derrepente. Antes de dejar el EXCELENTE reparto, destaco el papelito cachondo de el vagabundo, Leonard Carey interpretando a un loco que realmente saca alguna sonrisa al espectador, y es un personaje muy típico del cine del Inglés.

En la dirección, chapó para Alfred Hithcock. Su uso de la cámara parece contemporáneo en todo momento, es increíble la teatralidad que imprime a la acción, pero a su vez no deja que el espectador se pierda con unos elegantes planos usando, por ejemplo, la dolly cam en casi todo el metraje, la grúa en algunas secuencias, o enfatiza en la acción-reacción de los actores acercando la cámara (Algo que Spielberg se adueñó poco después en alguno de sus films) y dramatizando con la música algunos momentos. Por ejemplo, el uso de la composición es perfecto (ojo al plano inicial, lleno de majestuosidad fílmica y usando una maqueta con todos los adelantos posibles, increíble), ejemplo de ello es el uso del clima (la lluvia presagia que algo cambia a la llegada de Manderley y que moja metafóricamente a los personajes, es evidente que todo esto reluce, y así, en una secuencia, Hitchcock refleja los goterones de agua por los ventanales y las rocosas paredes de la mansión), los decorados (excelentes por cierto) y el suspense (la secuencia de la llegada a la habitación de Rebeca es "Hitchcockniana" al 100%). Es así, también que Hitchcock hace que el espectador imagine en ciertos momentos los hechos, sin mostrarse en pantalla (el juicio es totalmente visual con tan solo el uso del diálogo, o por ejemplo, ver a Rebeca con un sutil plano secuencia donde se insinúan sus movimientos con la narración del personaje de Maxim, tremenda) Genial dirección, de las mejores de su filmografía. La música, muy buena partitura de Franz Waxman, me encantó y realmente merece mención aparte. El montaje perfecto (quizás lo peor sea su alargada primera mitad) el uso empecinado del director por los fundidos es ya un clásico, solo él sabe introducirlo bien en el montaje. Lo que destaco: Hitchcock tras la cámara, el reparto, el guión en su segunda mitad, a la llegada a Manderley. Escenas: La secuencia inicial del sueño (perfecta y sin CGI, toma ya), la llegada a Manderley con todo el misterio en la mansión. Toda la parte de la habitación del ala oeste donde el ama de llaves se lleva la palma y Hitchcock consigue "acojonar" de verdad. El giro final en la cabaña donde se descubre la verdad sobre Rebeca, y la parte del juicio. Lo que menos destaco: La historia de amor inicial, se hace algo lenta y redundante.

En general, "Rebeca" entraría dentro de mis cinco películas favoritas de su excelente realizador, lo tiene todo de su cine para ser perfectamente memorable, obviando la innecesaria, pero a su vez necesaria primera mitad, creo no obstante que de eso va una obra maestra, empieza flojo, tiene una mitad excitante, y concluye con un éxtasis final que deja helado al espectador. Esperad eso, de este film y lo disfrutaréis al máximo. Un 9.

NOTA: 9/10
RECOMENDACIÓN: Amantes del buen suspense y del cine de Alfred Hitchcock.
DURACIÓN: 130 min.
AÑO: 1940
Ficha en IMDB



3 comentarios:

Charly Ramone dijo...

"Anoche soñé que volvía a Manderlay".

Gran película del maestro del suspense. Coincido en la nota, fíjate tú XD.

Por cierto ¿Sabías que Laurence Olivier estuvo jodiendo a Joan Fontaine durante todo el rodaje, porque se quedo ella con el papel y no su mujer Vivien Leigh? Muy majo era el hombre XD.

Salute.

..::Deliutus::.. dijo...

Ahora te estoy siguiendo... muy, muy de cerca Luigi MUHAJAJAJAJAJA Por cierto, Rebeca, grande... grandísima película y mejor novela XDDDDD

Izaskun dijo...

Me encanta esta pelicula!!
Rebeca está tan presente en todo el film y ni tan siquiera aparece en el. La protagonista sin embargo, debería acaparar toda la atención del espectador pero, ni tan siquiera sabemos su nombre.
Es muy curioso ver como Hitchcock consigue hacer cosas de este tipo sin que apenas el espectador se de cuenta.

Yo también tengo una curiosidad pero esta vez de Joan Fontaine. Joan se presentó al casting de "Lo que el viento se llevó" y dijo algo así como que, un papel tan idiota solo lo podría hacer Olivia de Havilland, su hermana con quien no había una buena relación. Quisó llamara a su hermana estupida y al final le hizo un gran favor. Cosas de la vida!