2009/03/08

"Gran Torino": Cariño

Clint Eastwood en sus casi 80 años está demostrando que el tito se mantiene en una forma estupenda, no solo físicamente, sino también cinematográficamente. Tras el estreno hace solo unos pocos meses de la estupenda "El Intercambio", el maestro nos regala otra joyita, que según las lenguas, cierra su carrera como actor, "Gan Torino" respira cariño en todos los sentidos, cariño que se expone tanto delante, como detrás de las cámaras. Walt Kowalski (Clint Eastwood) es un veterano de la guerra de Corea, trabajador jubilado del sector del automóvil. Su máxima pasión es cuidar de su más preciado tesoro: un coche Gran Torino de 1972. Inflexible y con una voluntad de hierro, Walt vive en un mundo en perpetua evolución, pero las circustancias harán que se vea obligado, frenta a sus vecinos inmigrantes, a enfrentarse a sus antiguos prejuicios. Y con esa premisa, Eastwood parte de un libreto con ideas sencillas, pero totalmente efectivas y bien llevadas. El personaje de Kowalski avanza en una idea interesante, enfrentarse a sus propios miedos después de participar en la guerra y perder a su mujer, donde empieza el film, un pesimista panorama que hace que se vuelva un "amargado" señor que no sabe nada de la vida, he ahí el debate religioso que tiene con el personaje del cura, en cada escena hay un nivel de evolución, una evolución que va en aumento dentro del film, que empieza desde el clacisismo y la austeridad del pasado (representada por el Ford Gran Torino, el coche de Eastwood en el film a modo de sutil paradigma representativo) hasta conocer realmente la vida, ese es el punto interesante, la complementación con el joven asiático y Eastwood, un complemento que se va configurando para bien, donde el film quita el radicalismo facha de Kowalski (siempre sin ofender, llegando de forma inteligente, con humor y parsimonia, para los que no lo vean así, la escena de la barbería es un ejemplo claro del mensaje introspectivo del film) para dejar paso a la compresión, a la paz y el cariño hacia las personas, el problema reside en la sociedad, aquí representada en un pequeño barrio lleno de bandas y problemas incluso entre sus propios miembros, Eastwood tira al final del género, se mete en un drama con tintes de Western pacifista (con dos cojones) y determina un sacrificio, el sacrificio de un hombre que conoce la injusta vida (Como bien se dice en el film) la injusta muerte, que da la cara al miedo, y que con su eterna figura, personifica la vida y el cine cobra magia con total sorpresa del espectador, que sin duda, se sentirá culpable de algo, el film nos subraya, nos reprocha de buenas cositas, y nos da pistas para evitar entrar en guerra, no ya a nivel global, sino con los tuyos, algo muy Americano, pero sin duda, algo global. Los diálogos (con esas salidas de Eastwood, puro disfrute para el espectador) , el ritmo, los pasajes, todo parece encajar y estar perfectamente rematado por Clint, que no deja nada suelto, cuenta algo importante, siente su personaje, pura armonía, genial.

El reparto, se centra especialmente en el personaje de Walt Kowalski, Eastwood podría confirmar que no va a actuar más y a mi me parecería perfecto, pues este personaje cerraría con un listón altísimo su carrera como actor, pues puede tener todos los elementos de su cine, de sus personajes míticos, Kowalski es un cowboy en potencia, un Harry el Sucio, con la diferencia que evoluciona y se da cuenta desde la experiencia de que la vida comparte un oscuro deseo de muerte por el cual los nuevos no deberían pasar, esa es su excepcional participación en el film. Le acompañan pequeños pero grandes secundarios, sobretodo un reparto joven que casa muy bien con Eastwood, el personaje del chico al que Kowalski lleva por el buen camino (esto es muy "Karate Kid", muy oriental, maestro y aprendiz, el cine asiático hace mella también en Eastwood, y aquí se hermana ese término con el puro cine Americano de género, lo cual es totalmente curioso e interesante de ver) que interpreta Bee Vang, un correctito papel que a veces chirría en momentos más complicados, pero que no molesta. Eso si, chapó para el papel de la hermana de Thao, todo un descubrimiento, la joven Ahney Her hace un papel muy bueno, comparte realmente buenas escenas junto a Eastwood y llega a calar en el espectador cuando el film muestra su catársis final, muy buen papel, junto a Eastwood la mejor. Del resto, destacar el papel del padre Janovich, interpretado por Christopher Carley, un papel que le viene a medida y que comparte buenas reflexiones religiosas junto con el personaje de Kowalski que tornan a sociales de manera impresionante (Eastwood ve la vida religiosa con dureza aunque la analiza como posibilidad superficial de representar una falsa libertad en el final de su escapada que representa con mucho respeto lo que más de uno piensa sobre este tema, un aporte sensacional) en momentos donde la película se para, ve el problema y contínua. Un reparto que gira en torno a Eastwood, muy inspirado y volcados en que el film tenga una continuidad e interés magníficos.

Y a la dirección, Eastwood está francamente bien, la sobriedad de su técnica lo colocan entre los pocos ya, que utilizan cada plano con clasicísmo, la cámara situa perfectamente todo, no marea y es claro a la hora de contar con mucho cariño nuevamente todas sus ideas en pantalla. Un detalle genial es la secuencia del porche, cuando Eastwood rifle en mano descubre al ladrón de su Gran Torino, Eastwood utiliza la luz para representar un desequilibrio en ambos personajes, (equilibrio de reflexión que vuelve a utilizar con el encendedor al final, la luz es un elemento metafórico detallístico de la técnica de Clint en el film) juega con el suspense, los planos. El uso de la steady cam es casi continúo al igual que la pictorica manera de situar cada escena. Eastwood parece arrancar con originalidad y seguir el mismo ritmo durante todo el metraje, metiendo al público con él, simpatizando y siendo claro, para que luego digan, es un maestro del cine, un grande, y eso está clarísimo. La banda sonora corre a cargo de Kyle Eastwood y Michael Stevens, hay poca música, y la que hay sinceramente hablando, bebe del "main theme" , la canción que el propio Eastwood ha escrito y ojo, cantado él mismo, un temazo nominado al globo de oro que os recomiendo oir al final de los créditos finales. Destacar también el montaje del film, con un ritmazo, el film pasa volado, es todo un goce para el buen cinéfilo, hoy en día eso, en la cartelera, es todo un hallazgo.

En general, "Gran Torino" nos dice que hay que ser claros en lo básico como personas, dejar las barreras fuera y no sentir miedo, pues es eso precisamente lo que nos hace repudiar cada decisión que tomemos por el mal camino, todo ello amenizado por una actuación que cierra una carrera excelente. Eastwood no debe acabar con "Gran Torino", debe seguir, pues sus películas bien hacen falta al un cine que a día de hoy pierde héroes del Western, heroes del cine, o para ser más claros, le queda menos tiempo para disfrutar de un maestro con todas las letras, Sr. Eastwood, gracias. Un 9,6 creo que es una excelente nota.

NOTA: 9,6/10
RECOMENDACIÓN: Ver en V.O.S.E. indiscutiblemente.
AÑO: 2008
DURACIÓN: 116 min
Ficha en IMDB

Trailer en Youtube


2 comentarios:

Charly Ramone dijo...

Así me gusta, que le des una nota que me enamore XD.

Que grande es el tito Clint.

Mia dijo...

Me gustó mogollón. Pero el doblaje, no siendo el de Clint Eastwood, me pareció la mierda de entre la mierda.

Me gustó mucho tu artículo :)