2009/11/04

"Repulsión": Bestias

Roman Polanski y su cine, toda una exposición de sensaciones psicológicas, que como he dicho ya en otro de sus films que he analizado, rebosan ciertas inquietudes morales, psicóticas, y porque no decirlo, enfermizas, de la oscura mente humana. Con "Repulsión" vuelve a dar de lleno en la clautrofóbica visión de una joven, Carole, ingenua de mentalidad e inexpresiva de sentimientos, ve como el mundo conspira ante sus ojos cuando su hermana, se va de vacaciones en el piso que ambas comparten. El guión original está escrito por Roman Polanski y Gérard Brach, nuevamente Polanski acontece los hechos en el interior de un inmueble normal, anodino, e incorpora el terror a los personajes jugando con la atmosfera, la carga visual y la psicología del asco en este caso. Asco por la vida, por el ser humano como tal, por ser visceral, putrefacto y sexualmente repelente (el sexo en el film está representado de manera oscura y degradante para la protagonista, que se imagina continuamente como es violada, tremendo).

Y es realmente esa claustrofobia de Polanski que tanto me gusta, la que crea la situación, la que con un ritmo pausado (que no lento) nos va diciendo verdades una tras otras. Desde la introspección de un personaje femenino realmente impresionante que pasa de ver con ingenuidad las opciones que le brinda el destino (y su belleza física), a la evolución de la negación a la vida, a sentir, y ver como con pocas palabras (apoyado siempre por la magnífica representación de la mujer que Polanski graba con su cámara), se ve sumida en la oscuridad de la muerte, la soledad (curiosa compañera en el caso de la protagonista), las grietas (buena metáfora), el silencio, la comida pudriéndose en la encimera como rechazo a la nutrición. Todo lo que contenga la metáfora sobre la vida (incluida la postal que manda la hermana a casa) es cancelada por Polanski con un mensaje tan pesimista como de costumbre, aunque aquí, el film desasosiega, asusta, aterroriza, inquieta, y mil adjetivos más hasta encerrarnos por completo en la mente de Carole, una mente a la que es difícil dar un final justo. Polanski y compañía cierran la historia de la mejor manera, buscando en una fotografía, la visión de una niña que ha olvidado que tiene que crecer, que tiene que amar, que tiene que hacer contentar a los hombres, que debe trabajar, que debe sangrar y sudar. El mismo ojo que empieza el film, lo acaba pero no con un progresismo optimista, sino más bien mirando al pasado, viendo realmente el asco que puede tener una persona ante todo lo que le rodea y que esto paralice los sentidos, en el caso del libreto, paraliza al espectador. Chapó Polanski, te entendemos.

En el reparto, y como por ejemplo pasaba en "Vivre sa vie" (film que por cierto me ha causado un impacto visual y moral similar a éste), está dominado por un protagonista absoluto, un personaje femenino que va evolucionando desde la ingenuidad del desconocimiento, a la tragedia junto con el espectador. Ella es la bellísima Catherine Deneuve en su segunda película como actriz, un personaje tremendo, memorable, analizable y sublime con todas las letras posibles, la "culpa" la tiene Polanski, creo que uno de los directores que mejor han sabido escribir personajes femeninos con un aura especial, con mucha fuerza. El resto, secundarios más bien, destacar a la hermana del personaje de Carole, interpretada por Yvonne Furneaux, muy correcta en su papel. Ian Hendry el novio de la hermana, con cierta carga salvadora al final del film. En definitiva todo el reparto contribuye a crear el trastorno del personaje de Deneuve, algo similar a "Rosemary´s Baby", donde Polanski parece que volvía a hacerse un auto-homenaje con temáticas similares a este film (como también pasa en la fabulosa "El Quimérico Inquilino", donde el propio director se interpreta en una situación similar al del personaje de Carole en este film, curioso).

Dirección impecable. Polanski creo que rueda su mejor película a nivel artístico-visual, o por lo menos de las que llevo vistas es la más redonda, la más creativa. Es impresionante el uso de la fotografía en blanco y negro, los claroscuros creando unos planos inquietos (incluyendo la cámara al hombro en los momentos de tensión, algo que creo que Polanski casi que impuso en su cine, y que hoy en día films de terror usan como supuesta "novedad"), aparte del viaje que lleva la cámara a través del piso en algunos momentos (con sutiles movimientos, dejando clara la posición de los actores, sumando la composición, en planos de larga duración). El film está perfectamente filmado, y es un disfrute para cualquier cinéfilo al que le inquieten las imágenes, aquí hay una mina de encuadres milimétricamente minuciosos, perfectos, imperfectos pero bellos, y un largo etc..., una nueva reivindicación de decir en voz alta: Free Polanski YA!, por Dios, este hombre no debería estar en la cárcel, que lo intercambien por Jorge Javier Vázquez. En la partitura original de la banda sonora, el desconocido Chico Hamilton, compone unos inquietantes acordes que van perfectamente con el tono del film, a la altura de otras producciones de Polanski, donde la música es un sello de identidad para inquietar.

"Repulsión" nos hará vomitar (metafóricamente hablando) como seres humanos, nos hará abrir un poquito los ojos ante la incomprensión de las preguntas sin respuestas: El ser humano como tal. Como la bestias de la gran metrópolis habitada por personas puede acabar con la belleza de la ingenuidad, más allá del físico, de lo sexual, del enamoramiento. Posiblemente una joya de Roman Polanski en su etapa primeriza, para mí este hombre es ya un genio del séptimo arte, parece que como siempre, para el resto del mundo, esos que lo juzgan y lo encarcelan, no es más que repulsivo, eso si, la ventaja la tiene el Polaco, pues ya lo sabe y seguramente nos deleitará en un futuro con su particular protesta hacia la vida, sí, sí y sí. Un 10.

NOTA:10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos. Ver en V.O.S.
AÑO: 1965
DURACIÓN: 105 min
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