2009/08/31

"El Rey pescador": El Santo Grial

Es difícil escribir sobre una película que, al menos personalmente, te lo ha dicho todo, tanto moral como cinematográficamente hablando. "El Rey Pescador" del magnífico Terry Gilliam, es un claro ejemplo de films completos en todos los sentidos, una pizquita de felicidad que nos va adentrando en su propio universo (incluyendo la extravagante cabecita de Gilliam) poquito a poco, con los personajes, con una historia sencilla pero lleno de grandes valores, de verdades, de magia. Un famoso locutor de radio tiene un exitoso programa nocturno en el que habla y aconseja a multitud de personas desde las ondas de su emisora. Vive instalado en el lujo y la fama, pero de la noche a la mañana, tras una terrible experiencia con un oyente, se abandona hasta convertirse en un vagabundo. Entonces conocerá otra gente y otra forma de vivir, personas que conviven -y sobreviven- en la misma ciudad que habitan millones de ciudadanos normales.

Guión firmado por Richard LaGravenese, haciendo una labor estupenda, pues entremezcla la dramática historia de la metrópolis de Manhattan personificando unos protagonistas únicos, perdidos, locos pero a la vez más cuerdos que el resto del mundo, y digo "mezclando", porque el film expone la búsqueda de un Grial como punto alegórico a la búsqueda de la felicidad, del equilibrio en la vida, o del amor desinteresado y verdadero (algo que recomendaría visionar, para muchos egoístas de este mundo). La extravagancia casi surrealista (y fantasiosa) de algunos pasajes, se mezclan con un humor rebuscado pero sencillamente magistral. Unos discursos impresionantes ya sea desde el primer minuto hasta quizás la media hora final, donde el film se vuelve algo afixiante y un poquito, pero solo un poquito, lineal. El drama, la complicidad de unos personajes perfectamente escritos y todos los elementos que se entrelazan, casan perfectamente haciendo una historia tremenda, perfecta, idílica incluso y disfrutable, una vez estás dentro de la búsqueda del grial como arma metafórica, bohemia y soñadora de todo lo que rodea el film, te adentras en el celuloide, sin saber muy bien explicar (como me está pasando en estas líneas) de que va, lo que trasmite, supongo que lo que suele pasar con las joyas de la vida, inexplicables, bellas, trasmiten y hablan por propios méritos. El film juega con eso y entra muy dentro, podría decir que es una búsqueda introspectiva hacia nuestros caminos correctos, hacia la locura que de vivir, esa que debemos tomarnos con poca cordura o realmente nos eclipsarían todo lo que importa, como pasa en el film, si sabemos ver más allá, dentro, sucios, vagabundos, pegados de inutilidad, sabiendo con personalidad quienes somos, encontraremos bellos motivos para seguir y seguir, con perspectivas.

Solo hay que fijarse en la escena que ilustra la foto de arriba, donde los personajes encuentran la satisfacción de lo que les brinda la sencillez de la vida, para darse cuenta de que aparte de tener un guión estupendo, el reparto y sus respectivos personajes funcionan a partes iguales, siendo magistrales en lo interpretativo y a su vez de forma narrativa. Así que poco hay que decir sin que deje de elogiar a Jeff Bridges en el papel del indeciso locutor de radio (Además de que este actor siempre me gusta en cada papel que hace sea buena o mala la película), perfecto, un personaje evolutivo, muy carismático y memorable. Igual le pasa al genial y entrañable papel de Robin Williams como Parry, el actor firma para mi ( De todos los films que he visto de él hasta la fecha) su mejor rol, pues su interpretación es perfecta y redonda, sin más. Ni que decir tiene que las chicas de la película son realmente alucinantes en sus respectivos papeles, Mercedes Ruehl se llevó el Oscar por este papel, y merecidísimo, el un personaje enamorado y sufridor, con todas sus consecuencias, lleno de vida y aunque al principio parece secundario, toma una relevancia tremenda en la segunda mitad del film, siendo interesantísimo y perfecto. Amanda Plummer (la mítica "Honey Bunny" de Pulp Fiction) es la chica antisocial e incomprendida, un personaje nuevamente entrañable, lleno de vida, de introspectiva femenina que llena la pantalla de sentimientos. Las escenas que comparte con Williams son memorables. Un reparto excelente, con unos secundarios (ojo al personaje del vagabundo que se siente mujer, impecable) de lujo, que conforman unas magistrales interpretaciones, sumamente disfrutables de principio a fin.

Terry Gilliam es el hombre tras la cámara. Impecable su dirección, creo que este hombre es uno de los directores vivos más imaginativos, creativos, artesanales e inexplicablemente incomprendidos del cine. Su técnica rebosa de planos con unos encuandres imposibles y psicodélicos (llenos de vida), la cámara en mano, la imaginación de las escenas donde Williams se imagina al caballero rojo son una muestra de la creatividad del patito feo de los Monty Python. La dirección de actores es realmente impecable, no se le puede reprochar nada a Gilliam porque con su estética (esos decorados tan barrocos, expresionistas, oscuros, coloristas a su vez que tanto molan) y su manera de rodar (casi parece que va improvisando sobre la marcha, pero a su vez denota un control creativo meticuloso) dan vida a la película, sin él, no se yo que hubiese sido de esta película, sinceramente. George Fenton compone la banda sonora original del film, llegando con fuerza cuando la ocasión lo requiere, perfecta, pues no molesta ni destaca demasiado, simplemente sigue el camino del film fluyendo de forma natural.

"El Rey Pescador" es un film con un guión impecable, pues su mezcla e idiosincrasia de la no-linealidad que lleva impreso, hace que el espectador no espere los giros de la comedia al drama, hace que sientas los personajes, que vayas con ellos a un mundo de magia, no necesariamente realista, aunque en muchos momentos, duros, Gilliam ya lo deja claro con esos fuegos del final y los edificios encendiéndose en la noche, que, el cine es pura magia, pura vida, una pasión para amar y sentirse amado. Esa es la belleza de esta obra maestra y joya trascendente, que hay que sentirla, sin poder explicarla luego. Eso que ya hace tiempo que nos os suelto en las reseñas, CINE CON MAYÚSCULAS. Un 10 porque ha sido la película perfecta para cerrar un Verano lleno de sensaciones y bellos recuerdos en la búsqueda del Grial entre tanta basura suelta, jeje.

NOTA:10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos. Soñadores. Ver en V.O.S.
AÑO: 1991
DURACIÓN: 137 min
Ficha en IMDB
Trailer en Youtube





1 comentario:

DASKABE dijo...

De acuerdo a 110%. Me alegro que te haya gustado tanto y la hayas comprendido (a tu manera).


Una OBRA MAESTRA, un film para repetir en los días de baja moral.

Saludos.