2008/12/13

"My blueberry nights": Encuéntrate a tí mismo

Salto a Hollywood del laureado director chino Kar Wai Wong, "My Blueberry Nights" es un esquemático relato sobre como todo en esta vida tiene su tiempo, normalmente lento, y de como tratamos de destruir sentimentalmente hablando, todo, con el sabio objetivo claro está, de saber quienes somos. Lo visual gana amigos.


Una joven (Norah Jones) comienza un viaje espiritual a través de América para intentar en busca del amor verdadero. En el camino, enmarcada entre el mágico paisaje urbano de Nueva York y las espectaculares vistas de la legendaria Ruta 66, la joven se encontrará con una serie de enigmáticos personajes que le intentarán ayudar en su búsqueda...


He leído por ahí que el guión del propio Wong bebe de otros films de su filmografía, que constantemente repite los patrones de su cine en sus historias y que está algo quemado narrativamente hablando. Para mi, "My Blueberry Nights" cuenta con una poderosa receta para mezclar historias a través del personaje central (el de Norah Jones) y así intentar abarcar una especie de estudio sobre los sentimientos y las personas. Estamos pues ante un guión que funciona no en su totalidad pero quizás hace un buen conjunto. Los diálogos y situaciones parten de un esquema algo teatral, pues el tono romántico y dramático consigue que el film gane cierto onirismo narrativo que no es malo, pero no lo convierte en perfección (como podría hacer Woody Allen por ejemplo). Dentro del mensaje principal del film, el de encontrarse a uno mismo como persona (muy oriental, para ser un film narrado en el mundo occidental), tenemos diferentes maneras de ver el amor, ya sea pasional o todo lo contrario. Los personajes secundarios afrontan ciertos objetivos morales para la ingenuidad de la protagonista, y si bien entran y salen de la película diciendo bastante poco, esto no es la mejor baza de la película. Un guión decente, pero que no logra conectar o expresar a fondo todo lo que expone, aunque contenga en su haber, ciertos detalles, situaciones y momentos que sí que lo intenten con cierta humildad.

En el reparto, nos encontramos quizás con lo mejor del film, TODAS las interpretaciones son bastante buenas y elevan el nivel del film bastante más de lo que podemos imaginar. La estupenda cantante Norah Jones se estrena en el cine con bastante soltura, aunque se ve esa ingenuidad interpretativa (cosa que viene estupendamente para su personaje) resuelve bien las escenas con el reparto (sobretodo cuando Natalie Portman la pone en juego). Jude Law esta bastante correcto, y quizás sea el que menos interese dentro del film, aunque cumple bien y tiene buenas escenas junto con Norah Jones, que es verdaderamente cuando funciona su interpretación. Genial Natalie Portman, su papel de jugadora y mentirosa desconfiada acierta de lleno en la parte final del film, la niña está portentosa realmente, aunque quizás es mejor que la veáis por vuestros medios, a mi me parece que Portman está sublime casi siempre. Ojo con estos dos secundarios, la aquí explosiva (en todos los sentidos) Rachel Weisz, que compone un papelón muy acertado con algunas escenas realmente buenas junto con su contrapunto en el film, el actorazo David Strathairn ("Buenas noches y buena suerte") que compone uno de los mejores papeles dentro film, genial. En general un buen reparto, quizás como ya he dicho, lo mejor del film.

A la dirección, Kar Wai Wong plantea la dualidad al espectador con su técnica, por lo menos a mi me lo sugirió. Para empezar el uso o el rollo independiente que tiene todo, a veces abusivo, sobretodo a la hora de mostrar los planos a cámara lenta con falta de fotogramas, que al principio se hace curioso, luego es molesto. Esto hay que sumarle el uso constante por los reflejos o la grabación a través de los cristales desde el exterior en el café de Jude Law (en algunos casos el eje de acción no se respeta supongo que conscientemente), las conversaciones llenas de planos por segundo, y eso sí, la fotografía y estética, visualmente muy poderosas con bellas imágenes. Aunque llama mucho la atención a nivel técnico Kar Wai Wong se vuelve sinuoso e intenta llevar al extremo un film que en cuanto a realización podría ser otra cosa. La música genial, empezando con el tema "The History" de la propia Norah Jones, pasándo por la acertada Cat Power, y el prestigioso Gustavo Santaolalla, muy buena banda sonora. Lo que destaco: El reparto, todos muy buenos en sus respectivos roles, la música, la estética. Escenas: Norah Jones dormida (y el posterior beso, muy bello), Rachel Weisz en su monólogo final con Norah Jones (un plano largo, largo, inacabable) y en sus escenazas con David Strathairn. Natalie Portman. El final. Lo que menos destaco: La funcionalidad del guión en general, y algunas pajas mentales en la dirección que pueden resultar algo pedantes y molestas para la vista.

En definitiva, un film pseudo-independiente que se puede ver con tranquilidad y quedarse con lo que uno quiera, pues contiene mucho contenido, pero a veces resulta que no hay respuestas, que es aire. Aún así, la notable presencia del reparto, la cuidada estética y la banda sonora, lo apartan del olvido y lo convierten en un film bonito, curioso. Un 8.

NOTA: 8/10
RECOMENDACIÓN: Seguidores del director, amantes de las buenas interpretaciones.
DURACIÓN: 90 min.
AÑO: 2007
Ficha en IMDB