2008/12/27

"Who's that knocking at my door": Comenzando

El talento innato del joven Martin Scorsese, se vislumbraba con "Who's that knocking at my door"o también llamada "I Call First", primer largometraje del realizador de Little Italy, que emana una calidad impagable y directamente magistral, mucho más acertada en mi opinión, que su primer trabajo bien reconocido, "Malas calles". JR (Harvey Keitel) es un joven desempleado italoamericano satisfecho de la vida que lleva con sus compañeros en la denominada “pequeña Italia” de Nueva York. Pero el amor, personificado en una mujer con estudios (Zina Bethune), pronto le hará cuestionarse su propia vida. Partiendo de esta premisa, el guión, escrito por el propio Martin Scorsese, es en general, una representación "alter ego" de la vida del propio realizador en su juventud y madurez en las calles de New York, su tortuosa manera de comenzar a ver la vida, no solo ya a través de un prisma religioso bastante potenciado dentro del film (con síntomas de putrefacción a modo de crítica bastante sutil, no hay más que fijarse que el impedimiento y obstáculos del protagonista, siempre están marcados por un elemento religioso, las imágenes de la virgen en su habitación cuando no puede hacer el amor con la chica, o el final, dando el beso a los pies de un crucificado y sangrando por la boca tras el beso). Se podría decir que el libreto cuenta una historia de amor que acaba en confusión. Cuenta la historia de un personaje que intenta comenzar a perderse o a ver la realidad con cierta pasividad, sus amigos, los bares, costumbrista y realista. Es curioso, que un guión tan pasmoso en el sentido de que todo lo narrado es sumamente frío y distante (como la frase de Travis en "Taxi driver" la gran obra maestra de Scorsese) haya tiempo para la reflexión, la metáfora con aforismos morales, ese es el pasaje justo de la mitad del film, donde los tres amigos suben a una montaña, y tras el esfuerzo contemplan una belleza que no se aprecia, que es suave y dura a su vez, cosa que se compara con el encontronazo final, un choque de bruces con la antipatía del amor, la desilusión y el desconcierto para el protagonista, todo un alegato de maestria narrativa que muestra que el amor a veces no es correspondido con una rotundidad y alevosía tremendas, el espectador inteligente, queda estupefacto ante la historia de Scorsese, eso si, no apta para todos.

En el reparto, un habitual por aquellos tiempos para Scorsese, aquí saliendo a la luz de la interpretación, un jovencísimo Harvey Keitel, que pienso que tiene uno de los personajes más enrevesados y bonitos de su amplia carrera. Creo que los primeros films de Scorsese mostraban unos personajes masculinos muy influenciados por las propias vivencias del realizador, personajes muy definidos, de personalidad fuertes y apagadas, con mucha calidad, y el de Keitel es genial de principio a fin, es el alma de la película que dice todo con su rol tanto si habla como si no, genial. La atractiva Zina Bethune, es la chica, otro gran papel que representa a la perfección, un rol femenino que conduce a la confusión y misoginia del protagonista pero al que hay que ver en todos sus estados, la escena que aparece por primera vez es todo un alarde de lo bien escrito que están los protagonistas del film, Bethune está a la altura, de hecho, fue la única que cobró un dinero por salir en el film, curioso. El resto de secundarios también perfectos, los dos amigos del personaje de JR destacan más que cualquier otro dentro del film. Un reparto centrado sobretodo en Harvey Keitel, pero que arropa unos secundarios muy interesantes y destacados.

Scorsese tardó como cuatro o cinco años en terminar al completo el film, rodando escenas y rellenando huecos. Se trataba de un film que formaba parte de un proyecto de la escuela de cine, todo era muy artesanal y los medios eran escasos (por ejemplo, la casa de Keitel en el film, era de la abuela de uno de los ayudantes de Scorsese, que cuando salía a hacer la compra, se llenaba de focos y cámara para el rodaje), aún así, la fuerte vena creativa es impecable, Martin Scorsese coloca la cámara de manera inteligente rodando cosas muy interesantes, muy influenciado (como el mismo reconoce) por la "Nouvelle vague" francesa, y es notable el grado comparativo que este film tiene con "Al final de la escapada" por ejemplo. Planos secuencia (el de la conversación de los protagonistas en la estación es impresionante), cámara en mano, zooms, la dolly moviéndose con fuerza, barridos, paneos rápidos, cámara lenta mezclada con la magnifica (como siempre) banda sonora (la secuencia que los amigos se "divierten" con una pistola es genial, o el flashback sexual donde Keitel se tira a unas prostitutas con la canción de "The Doors" de fondo es todo un alarde de imaginación y buen hacer de Scorsese), destacar también como el detalle es esencial en ciertas partes, hay una secuencia preciosa, donde los dos amantes se besan en la habitación del personaje de JR, que parece rodada con un macro angular, tremendamente erótica (más incluso que la ya mencionada secuencia del flashback) y muy bella estéticamente, Scorsese es un genio, y aquí ya lo demostraba con muy poco. Una dirección brillante, de las mejores que he visto es su carrera, y siendo ópera prima, pues esto es un punto muy interesante.

En definitiva, un film infravalorado por todos (yo lo conocí hasta hace realmente poco) que merece un visionado obligado para los seguidores de Martin Scorsese y los amantes del genial (cuando quiere, aunque hay que buscarlo claro) cine americano independiente. Un 10, porque me parece un magnífico film, elaborado con muy poco, con una clarividencia cinematográfica sencillamente brutal, sin pretensión y elaborada con cariño al cine. Recomendada.

NOTA: 10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos. Seguidores de Scorsese. Ver en VOSE
AÑO: 1967
DURACIÓN: 90 min
Ficha en IMDB

Trailer en Youtube